Internet ha supuesto una nueva era para la música y especialmente para los músicos. Ahora todo el mundo tiene la oportunidad de triunfar a escala mundial gracias a la red de redes. Sin embargo, esta facilidad también ha producido una sobreabundancia en la que los géneros y las propuestas musicales son clónicas en la mayor parte de las ocasiones. Podemos escuchar muchas bandas, sí, pero muchas de ellas son una copia de una fórmula ya existente o no aportan nada nuevo a la escena musical.

Últimamente un grupo de la provincia de Estocolmo (Suecia) ha superado la maraña de grupos actuales y está generando bastante expectación. Se llama Ghost y publicó Opus Eponymous, su disco debut, en octubre de 2010. Con tan solo nueve canciones, la misteriosa formación ha conseguido una agenda de conciertos envidiable para este verano y sus miembros -aunque nadie sepa cómo se llaman- ya podrán decir que han participado en el Wacken Open Air, uno de los festivales metaleros más importantes no solo de Europa, sino de todo el mundo.

Ghost cataloga su música como una mezcla entre rock satánico, black metal y powerpop, por lo que os podéis imaginar que su sonido no es de lo más convencional que podamos encontrar. Escuchando un poco más su propuesta (en Spotify, MySpace o Grooveshark), podemos describirla mejor como un rock alternativo muy influenciado por el metal y con un especial interés en las melodías del pop. Esto en la práctica se traduce en voces muy limpias y armonizadas, guitarras con presencia pero no muy distorsionadas, una batería con un sonido muy clásico y un bajo que empasta perfectamente con la base rítmica. Entre sus temas podemos encontrar buenos riffs, arreglos de órgano muy eclesiásticos que aportan un toque muy oscuro y melodías que cabalgan entre lo siniestro y lo pegadizo.

Pero no solo la música de Ghost es rarita. Si podéis, echadle un vistazo a las pintas que gastan sus componentes en directo en las fotos que hay en su MySpace oficial. Todos menos el cantante van de negro riguroso y el su rostro ni si quiera se intuye. El cantante parece un obispo infernal, con una careta que me recuerda a King Diamond y un traje con estampaciones de cruces invertidas.

Con todo este misterio que gira en torno a la banda, lo cierto es que no ha creado una polémica excesiva quemando biblias o maldiciendo al cristianismo, un recurso muy fácil y que se utiliza muy frecuentemente. Lo de Ghost es más bien una sensación basada en el misterio y en una propuesta musical innovadora. De hecho, el propio líder de Metallica, James Hetfield, ha hablado muy bien de ellos:

Soy de su club de fans [risas]. No tenía ni idea de su apariencia hasta que los vi en un video. Escuché su música y pensé que estaba muy bien -muy única, muy melódica y un soplo de aire fresco para el metal-. Me recordaron un poco al tipo de rock que se hacía en los 70, algo que me gusta mucho. Me encanta Ghost.

Os recomiendo que os paséis por YouTube y veáis al grupo en acción. Este video fue grabado en el Fortarock festival del pasado 2 de julio:


¿Qué os parece Ghost? ¿Le véis futuro?