Después de la muerte del mítico saxofonista Clarence Clemons tras sufrir un derrame cerebral hace varias semanas, el futuro de Bruce Springsteen y la E Street Band estaba en el aire. Los seguidores del grupo comenzaron a preguntarse qué pasaría a partir de ahora con una banda que lleva en activo desde los años 70.

Sin embargo, el guitarrista de la E Street Band, Steve Van Zandt, y amigo personal tanto de Springsteen como de Clemons, hizo unas declaraciones en su show radiofónico en las que afirmaba que el grupo seguiría adelante componiendo nuevo material y saliendo de gira.

Los miembros de un grupo tienen un nexo especial. Un gran grupo es mucho más que algunas personas trabajando juntas. Es como una unidad del ejércico altamente especializada, o un equipo deportivo ganador. Es una combinación de elementos que ganan fuerza juntos, y no por separado. Nos volvemos una parte de cada uno de los demás y la experiencia es maravillosa, vivimos momentos milagrosos. La E Street Band continuará haciendo música y tocando en directo. Hay que encarar la nueva situación, aunque no sepamos cómo. Será muy diferente sin Clarence, igual que cuando perdimos a Danny.

Danny Federici fue el teclista originario del grupo y murió en 2008 a causa de un melanoma. Fue sustituido por Charles Giordano, pero fue un duro golpe para Springsteen y compañía, produciéndose una situación similar a la que la formación vive tras la muerte de Clarence Clemons.

Por eso, tras conocerse la mala noticia, tanto la prensa especializada como los seguidores de la E Street Band especularon sobre el futuro de un grupo que ya ha perdido a dos de sus miembros fundadores. No obstante, parece que el amor por la música -y siguiendo aquello del vivo al bollo y el muerto al hoyo-, Bruce Springsteen y la E Street Band seguirán adelante sin el Big Man. En palabras más refinadas, esto es lo que básicamente dice Steve Van Zandt:

Para la E Street Band Clarence y Danny estarán siempre ahí, en el lado derecho del escenario. Así que, gracias Clarence. No tuve la oportunidad de decirte adiós. Pero te veré de nuevo pronto. Gracias por tu increíble energía, por tu esperanza en este mundo miserable y por tus grandes y preciosos pulmones.

Ahora faltaría por saber quién será el saxofonista que sustituirá a uno de los más respetados músicos de las últimas decadas. ¿Cuál sería vuestro candidato perfecto?