La primera jornada de Sonisphere España 2011 acabó con un mal sabor de boca ocasionado por el polvo y The Darkness, aunque afortunadamente hubo fiesta en la carpa DJ con grandes clásicos del metal que sonaron hasta las 7 de la mañana. Mientras tanto, en la zona de acampada las olas de gritos neandertales surgían cuando a alguien le daba por gritar. La respuesta era inmediata. Un grito se multiplicaba por todo el pinar en cuestión de segundos. Y es que lo de descansar era algo secundario, aunque luego los efectos se notaron al día siguiente.

Así, la resaca y el cansancio eran los dos principales estados de ánimo que tenían los que hicieron noche en el Cerro de los Ángeles de Getafe. Pero había ganas de rock y de disfrutar con los grupos de la segunda jornada. Era el día grande y se esperaba con ansia a más de un grupo, aunque Iron Maiden estuviese en todas las papeletas.

Bochornoso fue que Hammerfall, uno de los grupos de power metal más importante de los últimos años, inaugurase la segunda jornada a las tres de la tarde y bochornoso fue porque a esa hora de un 16 de julio no es para ponerse al sol y ver un concierto. A pesar de ello, la gente quería ver a Joacim Cans y compañía y el ambiente fue de fiesta total. A ello ayudaron los himnos del grupo que hicieron cantar a todos los allí presentes. La locura máxima se desató con "Hearts On Fire", un cañón en directo.

A una hora no mucho más adecuada llegó el grupo estadounidense Mastodon. La potencia y contundencia sonora fueron los dos pilares básicos de su actuación, aunque el público no disfrutó tanto como con Hammerfall. Es lógico teniendo en cuenta que es una propuesta musical diferente, menos directa y más técnica. Aún así, quedó patente el buen momento de forma del grupo.

Tras una espera de tiempo considerable salieron al escenario los finlandeses de Apocalyptica, ese grupo que tiene sus cellos como guitarras eléctricas. Si no fuera por las canciones de Metallica que tocaron ("Seek And Destroy", "Master Of Puppets" o "Nothing Else Matters"), habría sido una actuación algo indiferente y que no dejaría de ser curiosa por el tema de los cellos. Sin embargo, su concierto estuvo bien para animar al público.

Por desgracia, no mucha gente se enteró de la actuación del grupo de versiones Glass of Glory. Después de la actuación de Apocalyptica y con más de media hora por delante, sirvieron muy bien para amenizar la espera a los que se encontraban en el lado izquierdo del escenario. Allí, cerca de la zona de prensa, el grupo alemán tocó a ras de suelo sus versiones folk-polka de clásicos como "The Final Countdown" de Europe o "Ace Of Spades" de Motörhead. Deberían haber tocado en más de una ocasión.

Precisamente lo contrario consiguió Dream Theater. Había mucha expectación por ver al nuevo baterista del grupo, Mike Mangini, detrás del enorme set de platos, bombos y timbales. Sin embargo, la actuación tan técnica y tan perfecta de la banda solo convenció a los verdaderos seguidores de la banda. Para los demás ya había comenzado la cuenta atrás para Iron Maiden y si había que soportar largos temas de siete minutos para arriba no era problema con tal de no perder un buen sitio. Dream Theater es para sus seguidores, no para un festival de esta índole.

Y por fin llegó la hora para la mayor parte de personas que estaban en el recinto. Iron Maiden salió a comerse el escenario desde el minuto uno, con sus componentes moviéndose constantemente y con un Bruce Dickinson que clavó los temas y que animó como el que más a las 40.000 personas que estaban mirándole.

Se pueden poner pocas pegas a la actuación del grupo. El sonido estuvo muy bien, la escenografía y el juego de luces eran espectaculares -en la primera parte del concierto el telón de fondo llegó a cambiarse una vez por cada canción, hasta cinco o seis veces- y la gente estaba como loca de ver en directo a Iron Maiden. Cada uno de sus temas fue recibido como un verdadero clásico y eso solo significa que la banda en sí es un mito viviente, algo de lo que pocos pueden presumir.

Objetivamente se podría decir que el repertorio escogido no estuvo bien distribuido, ya que hubo demasiados parones. Así, la falta de continuidad fue evidente cuando después de "2 Minutes To Midnight" sonaba la larguísima "The Talisman" o cuando la balada "Blood Brothers" fue seguida por la excesivamente tranquila y larga "When The Wild Wind Blows". Además, por temas de tanta duración se quedaron en el tintero clásicos como "Run To The Hills" o "Phantom Of The Opera", algo imperdonable para muchos.

En cualquier caso, las sonrisas y el placer eran las sensaciones generales que se palpaban entre el público. Y eso es lo que cuenta al final, que la gente se marche satisfecha.

Éstas fueron las canciones que Iron Maiden tocó (podéis escucharlas en la lista que he creado en Spotify y Grooveshark):

  1. "Satellite 15... The Final Frontier"
  2. "El Dorado"
  3. "2 Minutes to Midnight"
  4. "The Talisman"
  5. "Coming Home"
  6. "Dance of Death"
  7. "The Trooper"
  8. "The Wicker Man"
  9. "Blood Brothers"
  10. "When the Wild Wind Blows"
  11. "The Evil That Men Do"
  12. "Fear of the Dark"
  13. "Iron Maiden"
  14. "The Number of the Beast"
  15. "Hallowed Be Thy Name"
  16. "Running Free"

Después de Iron Maiden llegaron Twisted Sister, Uriah Heep y Lacuna Coil. Los tres mantuvieron viva la fiesta hasta altas horas de la madrugada, aunque el cansancio ya hacía mella y había mucha gente sentada. Fue un final bastante decente, aunque después de Iron Maiden los rockeros ya se preguntaban cuándo volvería a tocar el grupo en España.

En conclusión, Sonisphere España 2011 fue un éxito en la parte musical -aunque podría haberlo sido mucho más-, pero que mostró carencias organizativas que deberían mejorarse para futuras ediciones. Y mejorar no es lo mismo que paliar, porque es cierto que se instaló césped artificial, túneles con agua nebulizada y zonas de sombra, pero no fueron ni de lejos suficientes para las 70.000 personas que llenaron -y empolvaron- el recinto. Quizá el problema es que ni los propios organizadores se esperaban tanta gente.

La pregunta que queda en el aire ahora es si la próxima edición del Sonisphere volverá a celebrarse en Getafe, porque ya se sabe que en este tipo de casos los problemas se solucionan de raíz. Si hay que aclimatar demasiado el recinto, quizá se busque otro mejor en otra ciudad antes que invertir en mejoras, pero la verdad que la ubicación actual está bien comunicada y con poca inversión puede ser excelente.

Foto Iron Maiden: Eduard Tuset (Rolling Stone)
Foto Iron Maiden 2: Daniel Garrido (Rafabasa.com)