11 de agosto de 1959. Ese día nació a las 6:30 de la mañana en la capital de Argentina un niño que llevaría por nombre Gustavo Adrián Cerati Clark, pero a quien todo el mundo de habla hispana conocería simplemente como Gustavo Cerati. Músico, actor, protagonista de una de las movidas más jugosas del rock en español, cantautor e inventor de diccionarios personales, vocalista de uno de los grupos más importantes de la música en castellano: Soda Stereo. Simplemente uno de los grandes de la música del continente americano.

Este argentino, que apenas hace unas horas celebró su cumpleaños número 52, sigue en coma a poco más de un año de haber sufrido un accidente cerebro-vascular al término de un concierto en Caracas Venezuela. 365 días después, el mundo sigue esperando que Gustavo abra los ojos y se recupere, tal vez ya no para volver a la música, pero sí para regresar con sus seres queridos. Los avances son lentos, según declara con motivo de su cumpleaños su misma familia en su página oficial, pero esperanzadores. Y así estamos hoy, a la espera del milagro, pero mientras llega, recordemos a Gustavo en su mejor forma, en cinco momentos musicales para celebrar los 52 años de vida de este gran músico argentino.

1."Persiana Americana"

A los 9 años comenzó la vida musical de Gustavo cuando sus padres le dieron su primera guitarra. Al ver la seriedad con la que tomaba este pasatiempo su familia decidió apoyarlo con su arte y fue así que él consiguió su primera instrumento importado, regalo de su padre, una Gibson que según cuenta el mismo músico fue a esperar al aeropuerto con toda la ilusión del comienzo de un matrimonio que duraría prácticamente toda su vida. Después, en los años 80, Gustavo estudiaba Publicidad en la universidad. Ahí conoció a Zeta Bosio, bajista y compañero estudiante; Charly Alberti llegaría por medio de la hermana de Gustavo, Laura, a quien Charly quería invitar a salir. Sin embargo, al final lo que salió fue una banda llamada Soda Stereo y una historia que se extendería por 8 discos de estudio y numerosos lanzamientos divididos entre recopilaciones, álbumes en vivo, DVD´s y sencillos. Difícil elegir entre todos al favorito. Sin embargo, fue con Signos de 1986 que la banda comenzó su internacionalización, en buena medida gracias a temas como "Prófugos", "Signos" y "Persiana americana".

2. "Lisa"

Soda Stereo prácticamente no paró por una década, entregándonos álbumes cada vez más innovadores y desafiantes pero también sembrando en el camino minas que eventualmente llevarían a su separación. La primera prueba para el grupo vino después del lanzamiento de Dynamo, un disco con el que el grupo se mostraba como un adelantado a su tiempo, pues en él exploraban la electrónica que se volvería parte fundamental de su sonido para sus últimos años de vida y que influiría muchos de los proyectos solistas de Cerati.

Sin embargo, lo interesante para Gustavo vino después, cuando la banda decidió tomarse un descanso y él se metió al estudio para grabar Amor amarillo, un álbum definido por su construcción intimista y artesanal o, como diría el mismo Gustavo: "de puros demos"; con temas fuertemente influenciados por su futura paternidad. Canciones de estructuras instrumentales, además de colaboraciones con su esposa, Cecilia Amenábar, y la presencia de Tweety González y el propio Zeta. Un disco que se va poniendo más y más experimental conforme pasan los minutos, hasta terminar con una balada acústica llamada "A merced" en la que Gustavo combina su voz con la de su esposa para cerrar con broche de oro su sueño solista.

Por supuesto, a mi parecer no es ésta ni su primer sencillo "Te llevo para que me lleves", la canción más importante de la producción. Ese honor le corresponde a "Lisa", nombre que curiosamente le pondría a su hija unos años después (en ese momento apenas estaba por nacer su primogénito, Benito) y que invitaba a un viaje por el fondo del mar en acordes de guitarra acústica y tonos amarillo dorado. Sin duda alguna una de mis canciones favoritas del músico y presencia constante en sus conciertos desde ese momento.

3. "Entre Caníbales"

No es una trivialidad decir que la guitarra eléctrica fue un componente fundamental en la música de Soda Stereo y del propio Gustavo. Era 1996 y la banda acaba de sacar un álbum demasiado electrónico llamado Sueño Stereo, no tan aclamado pues además sufrió los visos de una separación que ya se anunciaba inminente. Sin embargo, el trío todavía se dio tiempo para participar en su primer concierto unplugged para la cadena de televisión MTV (¿pueden creer que en algún punto de hecho tocaban música?). Lo curioso (o no tanto si consideramos la importancia de la guitarra en su música) fue que la banda se negó a abandonar su instrumento más preciado, así que, en lugar de desenchufarse, eligió hacer nuevos arreglos para los temas que se presentaron esa noche.

Además el grupo se hizo acompañar de algunos invitados como Andrea Echeverri e incluso creó un CD multimedia, toda una maravilla en esos años pues incluso fue el primer disco de este tipo en Argentina. El resultado fue refrescante y una verdadera obra maestra, pues no sólo contiene alguno de sus grandes clásicos, sino que las versiones suenan frescas e incluso, en algunos casos, hasta superiores a las originales. Mi favorita definitivamente es esta:

4. "Bocanada"

Ya sin el amparo de su grupo y dispuesto a demostrar que podía ser algo más que el cantante de Soda Stereo, Gustavo se lanzó a principios de 1999 a crear la que personalmente considero como la obra maestra de su carrera solista. Bocanada incluía arreglos orquestales, electrónica, influencias de funk, rock y música tradicional; una mezcolanza de sonidos que se unían como un todo pero al mismo tiempo conservaban su personalidad ecléctica para crear una especie de película sonora que era Cerati pero también mucho más. Además el músico contó con la ayuda de excelentes músicos y viejos colaboradores como Alejandro Terán, Eduardo Bergallo, Flavius Etcheto, Leo García y Martín Carrizo. El resultado fue, repito, el mejor disco de Gustavo Cerati y una definitiva declaración de la fuerza que todavía poseía este músico aun en solitario.

5."Lago en cielo"

Confieso, no sin pena, que dejé de escuchar los discos de Cerati después del Siempre es hoy. Sin embargo, como siempre ocurre en los mejores romances, desde entonces he escuchado sin parar la música de Soda, e incluso he estado muy al pendiente de sus esfuerzos solistas. No todo me ha cautivado, de hecho, siento que después de Bocanada Cerati cayó en una zona de confort en la que, como ya no importaba mucho sonar como Soda, fue dejando de lado la experimentación para concentrarse en el rock y complacer a su última novia (palabras duras, lo sé, pero recuerden que la Amenábar no fue la única pareja del músico en colaborar en sus discos).

No obstante, siendo justos hay que decir que Gustavo Cerati siguió conservando el tino y el oído para hacer buenos temas radiales construidos con base en la guitarra. Ejemplos tan claros como "Lago en el cielo", canción que por momentos suena a Soda pero también sabe a Gustavo. Una de mis favoritas de los últimos años y con la que terminamos este conteo para recordar los 52 años de vida del músico y la que indudablemente ha sido una carera exitosa y espectacular.