Tras un viernes que cumplió todas las expectativas, el sábado volvíamos a la zona del festival —recordemos que Tuska nunca ha tenido área de acampada— con la esperanza de disfrutar de un día tan completo como el anterior. De hecho, y no sólo para mi sino para muchos, el sábado era el día fuerte, con grupos realmente interesantes y con el récord de asistencia al festival en esta decimocuarta edición.

MyGrain
Para abrir boca comenzamos con MyGrain, locales de Helsinki que realizaron un buen directo en el Inferno Stage. Se trata de un grupo con bastante potencial en el terreno del death metal melódico, aunque lamentablemente, y al menos en mi opinión, no terminan de convencer con sus canciones. Tienen puntos que nos hacen quitarnos el sombrero y otros que parecen no encajar del todo, quedando descolgados y afectando al resto de las composiciones. En directo la cosa parece mejorar, y mucho, ya que los guitarristas no dejan de lucirse a lo largo de las piezas. Respecto al vocalista, no tiene problemas en cantar de la forma más salvaje o pasarse a registros más modernos y cercanos al metal más comercial.
Witchery
La última parte del show que ofrecieron MyGrain se solapaba con Witchery, banda sueca que realizaba su puesta en escena en el segundo escenario másm grande, EMP Stage, y que hacía a Sharlee D’Angelo ponerse por tercera vez detrás de un bajo, ya que había tocado el día anterior con Arch Enemy y Spititual Beggars. Su mezcla de estilos, últimamente más enfocada a un thrash bastante agresivo pero siempre sin dejar partes más clásicas de lado, sorprendía a muchos, aunque todavía no había llegado toda la gente al festival y eso junto con el calor hacían que tal vez carecieran del apoyo suficiente para ofrecer un concierto con algo más de tirón. Aun así, y como se suele decir, thumbs up.
Epica
Tras la hora de concierto, los asistentes no teníamos que desplazarnos demasiado, puesto que al lado nos esperaba Epica. La banda, que toma el nombre de uno de los discos de Kamelot, hace un estilo de música muy similar pero que ha evolucionado a lo largo de sus 5 álbumes de estudio, y así lo demostraron durante una hora en el mayor de los escenarios. La cantante, Simone Simons, fue sin duda uno de los puntos fuertes del show, no sólo por sus voces, que aunque parecieron flojear al principio luego funcionaron a la perfección, sino por el espectacular vestuario con el que salió a escena.
Medeia

Antes de terminar Epica, quise pasarme a ver a los tampereños Medeia, que celebraban su actuación en el Club Stage, ideal para refugiarse de las únicas gotas de lluvia que cayeron durante el festival. Nunca los había escuchado, y había recibido comentarios dispares por parte de mis amigos, las cuales creo que puedo corroborar. Por una parte me habían contado que hacían un tipo de death metal con influencias modernas y en ocasiones bastante técnicas. Por otra, que sus canciones no acababan de convencer, y llegando a sus mejores partes volvían a desinflarse. Y así fue, aunque no deja de ser un grupo que seguiré de cerca ya que tuvieron partes realmente inspiradas. No todo lo técnicas que a mí me hubiera gustado, pero sin duda interesantes.
Moonsorrow

Moonsorrow era el siguiente plato fuerte del festival. Como locales ya habían tocado en anteriores ediciones de Tuska, aunque desde la décima edición en 2007 no lo hacían. Muchísima gente se congregaba en el Inferno Stage y alrededores para disfrutar de un concierto que, a pesar de durar escasamente 45 minutos, estuvo cargado de muchos momentos épicos, buena música y sobre todo buen hacer.
Saltaban al escenario con “Köyliönjärven Jäällä”, un tema de uno de mis discos favoritos de la banda, Suden Uni. La traducción podría hacerse por algo así como En el hielo del lago Köyliö, que viene a ser el lugar donde un sacerdote, que trataba de traer el cristianismo a tierras vikingas, fue asesinado a manos de un habitante de la zona. Su nombre era Lalli, y sus motivos, que el sacerdote había visitado a su mujer en su casa, y no había pagado ni la estancia, ni la bebida ni la comida.
Le seguirían otras 4 o 5 canciones, todas de larga duración, entre las que se echó en falta “Kylän Päässä”. Es una lástima que el sonido no fuera tan bueno como el de otros conciertos celebrados en Inferno Stage. Esto cansó a algunos de los espectadores, los cuales decidían ir a refrescarse o a coger sitio en otros escenarios. Sin embargo, se perdieron los mejores momentos del concierto, con un gran final que nos dejaba a todos con ganas de más.
Katatonia
Los siguientes en tocar eran Katatonia, un veterano grupo sueco que ha pasado por varios estilos musicales a lo largo de su carrera. A día de hoy son para muchos el mejor grupo de rock depresivo que se puede escuchar, y uno de los máximos representantes de lo que puede llegar a hacer una banda con un poco de trabajo.
Con unas composiciones siempre sorprendentes, los de Estocolmo nos brindaban un concierto que contenía muchos temas de sus últimos discos, y de hecho comenzaban con la apertura del último, “Forsaker”. Con ésta escuchábamos un sonido impecable y realmente potente en el que Jonas Renkse parecía poner demasiado cuidado con las voces: sonaban calcadas a las versiones de estudio, dando tal vez la sensación de que algo no terminaba de funcionar ya que la velocidad de las canciones era ligeramente más lenta que en estudio. Afortunadamente, a los pocos minutos nos olvidamos de ello y pudimos disfrutar de un concierto con muchos buenos momentos.
Wintersun

Llegaba la hora de elegir. ¿Los finlandeses Wintersun, o los japoneses Church Of Misery? Habiendo visto en anteriores ediciones a Jari Mäenpää, pero siempre entre el público y nunca tocando, decidí buscar una sombra en la parte trasera del EMP Stage y disfrutar del directo de estos nativos de Helsinki.
Como sabeis, Wintersun es el proyecto personal de Jari, por el que abandonó Ensiferum, y que de momento sólo tiene un disco de estudio. Su segundo trabajo, curiosamente titulado Time, lleva más de 5 años retrasado, y digamos que se puede decir que es el Duke Nukem Forever del metal finlandés. Aunque parece que finalmente verá la luz este año, y el grupo ya se ha animado a tocar alguna canción en directo, como “The Way Of The Fire”. ¿Cómo suena? Pues puramente Wintersun, una muy buena canción aunque al durar más de 10 minutos, puedo decir que disfruté más de temas como el mítico “Beyond The Dark Sun”, con el que comenzaban el directo.
De la actuación, se puede decir que sencillamente fue uno de los grupos que más gente reunió, y que es impresionante ver a una banda que ha demostrado tan buen hacer con tan sólo un disco. Jari Mäempää es toda una personalidad en el panorama musical finlandés, pero sin duda también lo es su batería, Kai Hahto, que no sólo es el mejor batería del país sino uno de los mejores del mundo.
Blind Guardian

Aproximadamente a las 18:30 de la tarde, los alemanes Blind Guardian saltaban al escenario principal para presentarnos varios de los temas de su último trabajo, At The Edge Of Time, que ya tiene un año de vida y ha cosechado muy buenas críticas. Dichas canciones me produjeron muy buena sensación, y sin duda me dejaron con ganas de oír más a fondo un trabajo que he escuchado tan sólo un par de veces.
Aunque algunos compañeros me indicaban que ya llevaba un tiempo así, también me sorprendía el nuevo look de Hansi Kürsch, que ha perdido varios kilos y ya no tiene el pelo largo. Me hacía mucha gracia que entre canción y canción se refiriera al público utilizando unas voces realmente forzadas, algo que contrastaba con su voz aguda en las canciones. Daba la sensación de que si ya de por si la mayoría de temas elegidos en el setlist eran rápidos estos sonaban aún más acelerados debido al rapidísimo ritmo de la batería. Parecían Blind Guardian on steroids.
Se tocaron canciones como “Welcome To Dying”, “Valhalla”, que terminaron alargando como suelen hacer, y por supuesto “The Bard’s Song”. Personalmente eché en falta “Born In A Mourning Hall”, pero lo compensaron con “Mirror Mirror”, que cerraba el concierto.
Enslaved
A pesar de que Ghost, grupo sobre el que hace poco publicamos un excelente artículo, tocaban en el Inferno Stage, decidí ir a ver al que ha sido uno de mis grupos favoritos durante los últimos años: Enslaved.
Para quienes no les conozcan, se trata de un grupo que desde sus inicios, hace aproximadamente 20 años, ha ido incorporando elementos progresivos a un black metal que desde el primer momento sonó diferente al de otras bandas. La culminación de su trabajo llega con sus dos últimos álbumes, Vertebrae y Axioma Ethica Odini, ambos con buenísimas críticas a nivel mundial. Aunque todo hay que decirlo: Enslaved no es para todos. Se trata de un grupo muy complejo, y para disfrutarlos hay que entender su música, algo que se puede hacer fácilmente dándoles una oportunidad.
Su directo en este decimocuarto Tuska giró sobre todo en torno a los últimos trabajos, y no decepcionó a sus incondicionales. Una de las sorpresas fue “The Voices”, perteneciente a Monumension, uno de los álbumes menos aclamados de la banda.
The Devin Townsend Project

El momento que todos estábamos esperando llegó poco después de las 20.30 de la noche. Hay que destacar también esto, porque si bien hasta ahora los horarios se habían cumplido a la perfección, Devin Townsend tardó algunos minutos en salir. Sin duda, la espera mereció la pena.
La apertura la hizo ni más ni menos que el grandísimo Ziltoid, que tras agradecer su presencia en esta edición del festival, explicó al público que pese a haber intentado convencer a los organizadores de volver a tener un concierto para él sólo, este año no había colado, y en cambio tendríamos que conformarnos únicamente con Devin Townsend. Y es que hay que recordar que el año pasado el canadiense tuvo dos setlists, uno en el que se interpretó en exclusiva el álbum Ziltoid The Omniscient y otro en el que interpretó temas de The Devin Townsend Project y otros trabajos en solitario.
Tras la breve introducción, la fiesta arrancaba con “Addicted!”, del álbum con el mismo título, del que se llegarían a tocar otras dos canciones, “Supercrush!” y “Numbered!”, las tres con la guapísima Anneke van Giersbergen ayudando a las voces. Tras unas cuantas canciones de antiguos proyectos como The Devin Townsend Band, Ziltoid volvía a hacer su aparición para brindarnos “By Your Command”, uno de los temas más populares del disco de ésta simpática marioneta.
Inmediatamente después Devin nos deleitaba con “Stand”, uno de los temas mas brutales de su última obra maestra, Deconstruction, y éste era seguido por la misma pieza que le sigue en el disco, “Juular”. Tal vez se echó en falta la aparición especial de alguno de los invitados del disco de estudio para estas piezas, aunque contar con la presencia de Mikael Åkerfeldt o Ihsahn era mucho pedir. “Colour Your World” nos recordaba que no sólo Ziltoid es una marioneta, sino que todos lo somos, y tras “Hyperdrive”, que está incluida tanto en ZTO como en Addicted, llegaba el colofón final con Deep Peace y su impresionante sólo.
Durante la hora y media de concierto el público estuvo muy participativo, haciendo varias clases de ola y siguiendo siempre el ímpetu de ese gran frontman que es Devin Townsend, que supo llevarse una vez más al público de calle. Verle interpretar los solos de guitarra a través de la pantalla gigante era impresionante, con una cara a la vez de satisfacción y empeño, y viendo como el canadiense parecía disfrutar aún más que el público.
Imágenes: Amelie Lund









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