Los músicos suelen ser personas demasiado inquietas como para conformarse con un solo proyecto entre las manos. Muchas veces nos sorprenden porque descubrimos nuevas facetas que antes no imaginábamos. Andy Burrows es un buen ejemplo. Seguramente todos le conocíamos como el baterista de Razorlight y también de We Are Scientists. Sin embargo, este artista inglés comenzó una trayectoria en solitario allá por el año 2008 con una banda llamada I Am Arrows en la que atreverse con el micro y una guitarra.

A juzgar de la continuidad del proyecto, parece que desde la discográfica y del público es una propuesta bien recibida. El próximo 4 de octubre Burrows publicará nuevo single en solitario esta vez con su nombre real como autor y no el de I Am Arrows. Por el momento no conocems más detalles de este adelanto, aunque sí hemos podido escuchar una de las canciones que incluirá. Se llama “If I Had A Heart” y viene acompañada de este videoclip:

En lo musical hay quien compara el estilo de Burrows a una mezcla entre Elliott Smith y MGMT; otros que se trata de un cantautor muy en la onda del pop británico pero con un enfoque renovado. Yo creo que se trata de un soplo de aire fresco para la escena del pop-indie, con melodías muy simples y efectivas y con un éxito potencial bastante importante. Me gusta el tono cálido de su voz aunque quizá el tema de transmitir todavía le quede pendiente. En líneas generales, este primer adelanto deja buen sabor de boca. Tiene ritmo y es pegadizo, aunque creo que los arreglos electrónicos empeoran el resultado final -cuestión de gustos-. No podemos olvidar la labor del productor Eliot James, conocido por su trabajo con Noa and the Whale y que vuelve a colaborar con Andy de nuevo -ya lo hizo en su disco Sun Comes Up Again-.

Respecto al video hay que decir que sigue el patrón de una historia simple, que no es otra que la que relata la canción: un rompecorazones que ahora recibe su “dulce recompensa”. Todas las mujeres a las que un día hizo daño regresan ante él para tirarle agua o robarle la guitarra hasta que, finalmente, acaba con un pastel estampado en la cara. Es una autocrítica bastante curiosa y relatada sin imágenes complicadas, pero con juegos audiovisuales interesantes como el del principio, que denotan que quien hizo el video no se puso a rodar a la ligera.

Mientras escuchamos y vemos este videoclip, Burrows se encuentra dándole las últimas pinceladas a este nuevo disco en solitario y también se prepara para grabar nuevo disco con We Are Scientists. Seguiremos pendientes de él.