La alianza de Arctic Monkeys con los distintos directores que dieron tratamiento visual a los sencillos de los cuatro álbumes de estudio que lanzaron desde sus inicios, allá por 2006, dio toda clase de resultados. El prototipo de videoclip más o menos cinematográfico fue, quizás, el menos explotado y el más memorable: todos recordamos el de “Fluorescent Adolescent” (de Favourite Worst Nightmare, 2007), aquel de la épica contienda entre los payasos y los hombres de traje. ¿O no?

La cosa es que, para la promoción del más reciente extracto de Suck It And See, la banda decidió no hacer otro video en clave vintage con escenas de backstage y de su diario vivir o mostrarse tocando la canción en cuestión en una nebulosa psicodélica. En su lugar, el cuarteto de Sheffield eligió hacer volver el cortometraje y sacarle provecho al máximo a través de algunas imágenes bastante atrevidas.

El clip del tema homónimo de la placa lanzada este año, interpretado por el baterista del grupo, Matt Helders, está ambientado en el sur de Estados Unidos y nos muestra una ruda historia de amor que incluye motocicletas, armas de fuego, botellazos y sexo. Un video que, en sí, no llega a ser el más escandaloso del mundo, pero sí lo suficientemente explícito para que no sea recomendable verlo en el trabajo.