
Por estas fechas el año pasado presentamos en Under a The Black Atlantic, una banda de sonido hermoso que desde entonces ha sobrevivido en mi reproductor gracias a sus delicados acordes y melancólicas canciones compiladas en su primer larga duración, Reverence for Fallen Trees.
Desde entonces, la agrupación terminó de promocionar este álbum y comenzó a trabajar nuevamente en el estudio. Así, luego de seis meses, los resultados se pueden escuchar ya en su cuenta en Bandcamp, donde estrenaron, la semana pasada, lo que será su nueva producción en la forma de un EP titulado Darkling, I Listen, el cual saldrá a la venta el próximo 13 de enero de manera independiente.
De hecho la banda pidió ayuda a sus fans para poder realizar este proyecto pues, a través de su página oficial, ofrecieron (y siguen ofreciendo por si les interesa) este EP en preventa en diversos paquetes y formatos, con la ventaja de que si lo preordenabas podías recibir exclusivas como videos y adelantos del estudio, además de poder entrar en la rifa de diversos objetos y obtener, antes de fecha de venta oficial, el EP en formato MP3.
El dinero recaudado sirvió para pagar el estudio, la masterización y por supuesto el arte del disco, que fue realizado por Tracy Maurice y Matt Moroz y en el que se puede ver una especie de pintura/fotografía del universo, con colores mucho más dinámicos que aquellos presentados en su anterior producción. Pero el cambio no sólo vino en la presentación (muy bonita por cierto) sino en la música.
Y es que la banda ha abandonado un poco de la melancolía de su anterior intento para abrazar sonidos mucho más dinámicos, de influencias jazz y rock-pop. Desde la guitarra acústica de influencias españolas en “The Aftermath”, el sonido más adulto contemporáneo (yo sé que muchos le tienen miedo a esta palabra pero créanme que no es tan mala) y acompasado de “The Flooded Road”, hasta el dinamismo rock-pop de influencias jazz del track que le da nombre a la placa, este EP ofrece una amplia gama de sonidos bien afianzados en las voces de Geert y la capacidad instrumentista del resto de sus integrantes.
En general es un hecho que la agrupación ha expandido su sonido a través de acordes mucho más ligeros pero todavía conservando una personalidad propia. Ritmos frágiles y etéreos que van llevándote de principio a fin conforman este sin duda muy buen segundo intento de los holandeses. Si les gustan bandas como Bon Iver o Fleet Foxes, de verdad van a disfrutar este nuevo disco. Se los dejo en stream y también les recomiendo que visiten su página oficial para saber más de este lanzamiento.










A que buenas atmosferas crean este grupo.. gran sonido