La historia de los discos conceptuales se remonta a los años 50. En aquel entonces eran los artistas de jazz los que comenzaron a grabar trabajos que giraban en torno a un mismo tema. Sea por la inquietud de contar una historia o por expresarse en torno a un asunto concreto y cercano, la música conceptual fue adquiriendo más y más fama con el paso de las décadas gracias a grupos como The Beach Boys, Pink Floyd o Kiss.

Hoy en día es relativamente fácil toparse con un disco conceptual. Hay muchos y de variados temas, pero no todos están tan cuidados como el que acaba de publicar Hudson, una banda de folk rock independiente de Estados Unidos. Crimson es su segundo trabajo de estudio y también su segunda obra conceptual. La primera, Eastward, de 2010, relataba la historia del viaje de un joven que intentaba rescatar a su hermano del cautiverio. Para este nuevo trabajo, John Boswell y Will Crowley, los dos integrantes de este proyecto, han decidido centrarse en un náufrago que acaba convirtiéndose en un guerrero que lucha en el bando de los sublevados ante un rey.

Por sí solo el relato no es gran cosa. El protagonista se despierta en una isla después de haber naufragado y, tras unos días pidiendo ayuda, es rescatado por un padre y una hija que utilizan un halcón para cazar y para guiarse. Los dos nuevos personajes llevan al náufrago a un campamento donde un grupo de 500 rebeldes espera para atacar. El objetivo es el castillo del rey que un día conquistó la tierra de los sublevados y les exilió. El final de la historia queda bastante obvio teniendo en cuenta el título de la penúltima canción ("The Slaying Of The King"), pero lo que merece la pena es escuchar este pequeño cuento junto a su banda sonora.

La propuesta musical de este Crimson se sitúa entre el country y el rock, aderezada con una armonización de voces que bien recuerda a estilos como el bluegrass. Desde violines o banjos, pasando por guitarras eléctricas hasta llegar al piano, la instrumentación es muy rica en detalles y, como es lógico, muy orientada a transmitir la sensación de cada parte de la historia. Así, por ejemplo, "The Belfry" es perfecta para comenzar puesto que es muy alegre y rítmica y deja la puerta abierta a los acontecimientos posteriores.

La felicidad continúa con la folkie "Foreboding Times". El riff medieval de guitarra pone el contrapunto alegre a la preocupada voz que canta frases de incertidumbre ("Will I perish or be rescued after all"), me gusta sobre todo la dinámica de la canción, con subidas y bajadas de intensidad muy apropiadas. El rescate de nuestro amigo náufrago viene acompañado de pistas acústicas y con suave percusión que se hacen muy fácil de escuchar ("Meeting Place", "From Afar"), mientras que las que reflejan la preparación para el ataque al rey ("Secure The Ropes") o justo el momento previo ("Ones We've Lost") son más tristes y nostálgicas, aunque muy preciosistas.

Hay que destacar la colaboración de la cantante irlandesa Katherine Crowley, que aporta dulzura y dos de los pasajes musicales del disco: "Five Hundred Strong" y "The Falconer". El resultado de combinar una voz masculina y una femenina queda, en este caso, particularmente bien.

Si no estás familiarizado con los discos conceptuales y no quieres empezar por los que cuentan con temas de más de 10 minutos, Crimson es tu disco. Fácil de escuchar, con buenas composiciones y mucha elegancia.

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En el Bandcamp oficial del grupo.

Canciones destacadas

"Foreboding Times", "Five Hundred Strong", "The Falconer".

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