Desde el boom surgido en la blogosfera el pasado verano a raíz de "Video Games", Lana Del Rey ha vivido lo bueno y lo malo de ser una artista viral sin un disco de estudio en el mercado. Por un lado, la admiración llegó a convertirse en hype mundial y muchos le deparaban un futuro prometedor. Por otro, la decepción y el odio brotaron después de que se supiera que la cantante era hija del multimillonario Rob Grant. Su poco acertada actuación en Saturday Night Live tampoco ayudó a limpiar su imagen y pronto empezó a ser tachada de producto artificial. No era difícil imaginarse a "papi" comprando a golpe de billete todo lo necesario para convertir a su hija en una estrella de la música. La polémica estaba servida.

Ante un panorama así, cuesta ponerse a escuchar tranquilamente las doce canciones que componen la edición estándar de Born To Die, pero es inteligente hacerlo como si de un disco más se tratase. Si intentamos ser objetivos con la mayor parte de música que nos llega, ¿por qué no serlo con la propuesta de esta señorita? O nos gusta o no nos gusta, solo hay que invertir algo más de 49 minutos, que es el tiempo que suman todos los temas. ¿Lo escuchamos?

"Born To Die" es la elegida para inaugurar la placa. Ya todos hemos tenido la oportunidad de escucharla y de ver los tigres del videoclip. Con respecto al resto de cortes, se trata de una de las canciones más acertadas del disco: buen estribillo, buenos arreglos y cambios de registro vocal que le dan una interesante dinámica.

Hablar de "Blue Jeans" o de "Video Games" a estas alturas se torna poco necesario, sobre todo porque son tan famosas que cada uno tendrá su propia opinión. Ambos temas tienen unos estribillos muy pegadizos, unas estrofas sensuales y una producción muy cuidada.

"Off To Races" se ha convertido en una de las favoritas del público en los conciertos de la artista. El secreto está en un registro de voz más agudo que el habitual que dibuja melodías empalagosas a la par que pegadizas. Una pequeña dosis de ritmo a caballo entre el R&B y el hip hop, y tienes una canción pop decente, pero que pasaría desapercibida en la era Adele.

"Diet Mountain Dew" recurre también al patrón rítmico del hip hop para presentarnos a una Lana Del Rey que juguetea con un logrado estribillo que se repite hasta la saciedad. A pesar de ello, tiene un toque distintivo que la hace destacar de entre todas las demás. Podría ser otro buen single.

Comenzando con una reminiscencia de "Bitter Sweep Symphony" de The Verve llega "National Anthem" que, comparado con el anterior corte, nos empieza a aburrir. La sensualidad y los tonos susurrantes ya van saturando, pero, afortunadamente, cuenta con un estribillo distinto que resucita el espíritu coral de "The Wall" de Pink Floyd. Justo después suena "Dark Paradise", un tema pop pegadizo, con ritmo, pero bastante ramplón.

"Radio" sigue el buen patrón melódico de "Born To Die" y, aunque no alcanza su grandiosidad, es uno de los tracks más acertados del disco porque combina lo mejor de Lana, con un estribillo muy chill out que conquista a la primera escucha. No obstante, "Carmen" estropea la buena sensación que nos había dejado "Radio". Simple, plana y aburrida.

Con "Millior Dollar Man" la cantante intenta recrear el ambiente gangster del Nueva York de los años 60, pero puede más el tedio de una voz que ya no da más de sí y que no muestra nada más llamativo ni cautivante. Aparte, la temática de "chica buena quiere a chico malo" es demasiado explotada en el resto de canciones y con este tema se supera el límite aceptable. ¿Adivináis de qué trata "Summertime Sadness"? ¡Sí, chica buena quiere a chico malo! Aun con la redundancia, tiene cierto gancho que recuerda a la manía persecutoria de Lady Gaga de repetir ciertas frases en sus canciones.

Y para cerrar el álbum nos topamos con "This Is What Make Us Girls", una oda al feminismo que clama por la independencia de las mujeres. En lo musical es un tema que vuelve a tirar de los recursos del R&B y del hip hop para darle ritmo y que incluye un buen estribillo. Es fácil de escuchar.

6,5

Born To Die no es un mal disco, pero no puede compararse con el talento y la frescura que en este instante encontramos en el mundo del pop. No solo es que Adele sea muy superior en todos los sentidos, sino que hay muchos otros nombres que podrían eclipsar este debut. Si cala o no ahora es un asunto que dependerá del público. Lo que está claro es que no podrá seguir viviendo de tres buenos singles para siempre.

Fecha de lanzamiento: 30/01/2012.
Discográfica: Interscope Records.
Compra el disco: en iTunes.
Escucha el disco: en Grooveshark.
Tres canciones destacadas: "Born To Die", "Diet Mountain Dew" y "Radio".