Mucho.

¿Mucho como primera palabra? ¿Qué significa? ¿A qué nos podemos estar refiriendo? Sobre todo, si hablamos de un festival que ya implicó mucho de todo: bandas, sonidos, actividades, divertimentos, gente… Sí, el Lollapalooza Chile 2012 tuvo mucho de todo y encima cerró con una banda que le dio, todavía, mucho más. Foo Fighters pasó por Chile, y esta es nuestra reseña del show.

20 minutos antes de que sonaran los primeros acordes ya la mayoría del público no sólo vivaba por Dave Grohl y compañía, sino que, de paso, le daba una rápida mirada al cierre de MGMT y, algunos, inundaban el Perry´s Stage para ver a Skryllex, DJ de sensación por estos días en los pagos trasandinos. 5 minutos antes, la tensión era palpable, la emoción, más: hasta en la carpa de prensa, en el medio de profesionales de diversos medios, se escuchaban comentarios como “no puedo más de la emoción”.

Y ya los primeros acordes de “All My Life” despertaron a la bestia: miles y miles de fan en cantidades que superaban a la cantidad usual de espectadores a lo largo del festival corearon la canción levantando banderas tanto de la agrupación como de Chile, en un intento de sintetizar lo que se estaba viviendo: la primera y, hasta ahora, única visita de Foo Fighters al país.

Grohl parecíá emocionado. A su capacidad de rocker medular – al punto de que puede tomar cualquier ritmo o melodía y girarla rápidamente hacia un sonido de guitarras distorsionadas y gritos destroza-gargantas – hay que sumarle el gran carisma que tiene para llevar un show adelante: guiños cómplices con el público, invitaciones al griterío o al coreo de algunas canciones, la emoción manifiesta que sintió por algunas canciones impuestas por el público como algún “Foo Fighters” colado en el medio de algún tema. Además, al estilo de un logrado actor que sabe la manera de manejar a una gran audiencia, en algunos momentos interactuaba con el resto de la banda como para dar una suerte de “paso de comedia” que no dejaba de ser cautivante, gracioso y súper rockero: así el duelo de Grohl con Shiflett para lograr el mejor solo de guitarra.

La lista siguió: vinieron “Rope” de su última placa, Wasting Light, y siguió "The Pretender", "My Hero" y "Learn to Fly", todos mega clásicos a esta altura que levantaron aún más alto el grado de adrenalina que la noche implicaba, Grohl amenazaba por el micrófono:

“Nosotros no somos como las demás bandas, nosotros vamos por lo grande: ¿un show de una hora? ¿Un show de una hora y media? ¿Dos horas? ¿Dos y media? No, nosotros vamos por lo grande”.

A esa altura, el público reclamaba más de tres horas de show: nadie estaba en sus cabales, era la única oportunidad que iban a tener de ver a una de las mejores bandas de la actual escena musical en su mejor momento, sin lugar a dudas.
“Breakout”, “Long Road to Ruin”, “Monkeywrench” y “This Is a Call” no faltaron en el set, al igual que, en un inesperado momento, un sorpresivo cover cantado por el baterista, Taylor Hawkins. ¿Se imaginan de quién? No, no se lo imaginan, pero a preparase los países a los cuales les va a llegar su turno con Foo Fighters. Otro de los covers estuvo a cargo de Joan Jett, invitada especial al escenario, que ejecutó junto con el resto de la banda “Bad Reputation”, un clásico de la leyenda del rock que es la música en cuestión y que bien le calza el título de “héroe” que Grohl le colocó al invitarla al escenario.

Vino el corte, la banda se reitiró en su totalidad al fuera de escena y, de la nada, en la pantalla gigante, aparece la cara de Dave Grohl en una toma a lo night vision con gesto de “one more?” y la mano alrededor de la oreja: quiere escuchar a la gente gritar, entusiasmarse, como si eso fuese el combustible que hace que la banda se mueva. Otro gesto: “two more?”, la gente más entusiasmada, Taylor aparece en escena y discute con Grohl , hace que hablan y muestra con los deditos el número tres; más y más ruido, Grohl mueve las manos: “tres y ya” revela sin que se oiga una palabra, hasta tal punto llega su manejo de los movimientos. Y de repente: cuatro, cinco… Cinco y ya, sale a escena y anuncia: “parece que hoy va a ser una larga noche”.

“Wheels” – canción que dice que a nadie le gusta salvo a él --, “Times Like These”; ambas ejecutadas por Grohl sólo con su guitarra hasta que después el resto de la banda se suma en el último tema, “Everlong”: es hit tras hit tras hit.
Entre los agradecimientos a Perry Farrell – “En 1991 Kurt y yo asistimos a un festival que sabíamos que iba a cambiar el mundo, Perry cambió el mundo” --, la insistencia con que hoy iba a ser una de las mejores presentaciones posibles por el tiempo que tardaron en llegar, porque el público chileno se lo merecía después de tanto tiempo y los temas, el empalme entre canción y canción, el hecho de que Foo Fighters estaba arriba del escenario… Fueron esos momentos en donde todo parecía estar en sintonía, mejor, en sintonía rockera.

Foo Fighters pasó por Chile y dio cierre al Lollapalooza 2012, segunda edición en el país días antes de que se lleve adelante la edición brasileña y de que varias de estas bandas pasen por Buenos Aires: a prepararse todos, Foo Fighters es todo lo que se ha dicho de ellos y más, mucho, mucho más.

Aquí, el Set List completo sin el dato del sorpresivo cover: es muy probable que lo vuelva a tocar todo en Buenos Aires en el día de mañana, así que no vale arruinar sorpresas en un show tan completo.

  1. All My Life
  2. Rope
  3. The Pretender
  4. My Hero
  5. Learn to Fly
  6. White Limo
  7. Arlandria
  8. Breakout
  9. Cold Day in the Sun
  10. Long Road to Ruin
  11. Stacked Actors
  12. Walk
  13. Monkey Wrench
  14. Let It Die
  15. These Days
  16. This is a Call
  17. Cover "secreto"
  18. Best of You

Bises:

  1. Wheels (acústico)
  2. Times Like These (empezó acústico, terminó con toda la banda reunida)
  3. Young Man Blues (cover de Mose Allison)
  4. Bad Reputation (cover de Joan Jett con Joan Jett)
  5. Everlong