A falta de otro tipo de iniciativas e inversiones, tuvo que ser de nuevo una gran marca la que decidiera organizar un evento musical en Madrid. Aunque probablemente la música sea lo último que le importe a la compañía de whisky estadounidense, el cartel estaba compuesto por seis bandas y cuatro DJ's (las nuevas estrellas del rock, que dirían algunos). En total, más de diez horas de actuaciones.

Sabedor de la cantidad de tiempo que habría de pasar hasta llegar a los platos fuertes de la noche, el público decidió no acompañar a unos entusiasmados Sala & The Strange Sounds. Eran poco más de las seis y media de la tarde y, a pesar del buen sonido y de la correcta actitud de la banda londinense, el concierto quedó más como una anécdota para incluir en su CV que para darse a conocer.

La producción de este Jack Daniel's Music Day, que el año pasado se celebró en Barcelona, aparentaba estar muy bien cuidada. El nombre de la marca estaba por todos lados, el equipo de sonido no era barato y el personal contratado para que todo saliese bien era numeroso. Sin embargo, se olvidaron del factor que más importa: la gente. Aparte del largo paseo por la Casa de Campo hasta llegar Madrid Arena, la oferta de bebidas era algo reducida: agua, refresco o whisky. Ni rastro de cerveza o de otro tipo de brebajes alcohólicos. Si no te gustaba el Jack Daniel's, te esperaban diez horas a base de refrescos o agua, una opción completamente sana, pero alejada del concepto de ocio más extendido en la sociedad. No menos importante era que, si querías beber, debías canjear tu dinero por 'Jacks' (1 jack = 2,5 €) a la entrada, porque, si no, tendrías que darte otro paseo hasta la caseta correspondiente, que estaba fuera del recinto.

Cuestiones organizativas a un lado, La Habitación Roja salió a escena a eso de las 19.20h. Entonces el público empezaba a llegar, y, por tanto, el ambiente ya era más acorde al de un festival. El quinteto valenciano presentó temas de su nuevo disco, Fue Eléctrico, de entre los que destacaron "El Resplandor", "Indestructibles" y "Ayer", la última en sonar y, curiosamente, una de las más coreadas junto con los clásicos "Febrero" o "Voy a Hacerte Recordar". Tuvieron algún problema técnico en el escenario, algo que solo se notó fuera con varios acoples. Por lo demás, se echó en falta algo de nitidez cuando sonaban tres guitarras a la vez, pero, en general, fue una buena actuación que animó al respetable.

Tras el cambio de set, comenzó a sonar a eso de las 20.30h la estrambótica introducción que Sidonie tenía preparada. A partir de entonces, cayeron temas de su último disco, El Fluido García , como "Alma de Goma" y "Tormenta de Verano", que se fueron intercalando con sus clásicos ("Costa Azul", "Fascinado", "En El Bosque"). El grupo sonaba compacto y contundente, y su actitud, junto con su buena selección de repertorio, hicieron que el público no dejase de saltar. Uno de los mejores momentos de la noche fue cuando Marc quiso rendir homenaje al recientemente fallecido Levon Helm (baterista de The Band), para lo que, en acústico, acabó sonando una excelente versión de "All I Have To Do Is Dream" de los Everly Brothers. Se reservaron "El Incendio" para el final, su hit particular, y desató la locura. El público se quedó con ganas de mucho más, y eso dice mucho de Sidonie.

Tenía ganas de escuchar en directo a Los Campesinos!, cuyo última obra, Hello Sadness, seleccioné como uno de los discos de la semana en Cuchara Sónica. Sin embargo, tanto las ganas como mis altas expectativas se esfumaron de un plumazo cuando empezaron a sonar temas como "By Your Hand" o "Death To Los Campesinos!". Será cosa del principio, hasta que el sonido se estabilice más, pensaba yo. Pero no, aquello era un concierto del cantante, Gareth. Su voz era lo único que se escuchaba y su timbre no es, precisamente, agradable al oído sin música que le acompañe. Y eso que en total son siete músicos, pero nada, uno cerraba los ojos y solo escuchaba gritos en inglés. Aparte, la actitud de la banda fue muy fría, algo que se reflejó sin duda en el ambiente de indiferencia que se respiraba. La gente aprovechó para ir a la barra o para cenar. Eran pocos los que atendían a Los Campesinos!. Solo su hit "You!Me!Dancing!" y un pequeño guiño a "Smells Like Teen Spirit" rescataron la atención del público. Para mí, en resumen, fue una actuación decepcionante.

The Pains Of Being Pure At Heart tenían la tarea de superar el bajísimo listón de los galeses, pero no lo tendrían tan fácil para igualar a Sidonie. Afortunadamente, el sonido estuvo de su lado y, en consecuencia, la gente también. Eso y sus bailables canciones hicieron que el cabeza de cartel cumpliese con lo que se esperaba de ellos. Temas como "Heart In Your Heartbreak" o "Young Adult Fiction" hicieron las delicias del Madrid Arena.

Cerrando el Jack Daniel's Music Day estuvieron The Whip y una buena sesión de DJ's que alargaron la fiesta hasta altas horas de la madrugada.

¿Y bien? El festival consiguió congregar solo a poco más de dos tercios del foso del recinto, cuyas gradas quedaron prácticamente vacías. Es normal teniendo en cuenta la poca difusión que ha tenido el evento y el cartel, en el que no encontrábamos a ningún grande del indie para atraer más atención de medios y público. La próxima tal vez lo mejor sería organizarlo en un recinto menor, donde todos los detalles se podrían cuidar más fácilmente. Jack Daniel's, puedes hacerlo mejor, ánimo.

Foto Sidonie: Mercadeopop