Metallica sabe lo que hace. Anoche demostró ante más de 54.000 personas que lo más importante es escuchar a sus seguidores. Después de su oda a la saturación en Death Magnetic y de su poco acertado experimento sonoro con Lou Reed, la imagen del grupo californiano no estaba saliendo demasiado bien parada. Había que tomar medidas y la solución fue organizar una gira en homenaje a una de sus obras más aclamadas: el Black Album.

La ilusión y las ganas de ver en directo al cuarteto eran patentes en el Auditorio John Lennon de Getafe, sobre todo desde las 22.20h, hora programada para su actuación. Antes, Slayer se aseguró de encender bien los ánimos con un concierto de adrenalina y contundencia pura. El público bullía, coreaba, saltaba y esperaba con expectación a Hetfield y compañía. No fue hasta poco más de las once de la noche cuando las pantallas laterales del escenario comenzaron a mostrar imágenes del mítico western "El bueno, el feo y el malo", con el famoso "The Ectasy Of Gold" de Ennio Morricone sonando de fondo. Poco después, las guitarras empezaron a rugir: le tocaba el turno a "Hit The Lights", del disco debut de la banda (Kill 'Em All).

Si era impresionante escuchar a miles de personas gritar al unísono "Hit the light", más lo fue con su aclamado "Master Of Puppets", la siguiente canción en el repertorio. El silencio entre cada "Master" era estremecedor, porque servía para apreciar mucho mejor la voz del público, que se volcó con el tema que dio título a su tercer álbum.

La fiesta continuó hasta que "Hell and Back", perteneciente a las sesiones de Death Magnetic, y publicada después en su EP Beyond Magnetic, apagó literalmente los ánimos. Había manos en alto y algún salto tímido, pero nadie intentaba cantarla. Todos esperaban el Black Album. Afortunadamente, tras esta canción de trámite -algo nuevo había que tocar-, la enorme pantalla a espaldas de la batería de Lars Ulrich proyectó la introducción preparada para rememorar la historia del 'disco negro'. La emoción no tardó en reaparecer, y más cuando empezó a sonar el redoble militar de "The Struggle Within". La banda desde entonces apretó el botón de intensidad y no lo soltó hasta el final del concierto.

Una tras una, pero en orden inverso, las canciones del Black Album fueron desgranadas entre vítores, aplausos y coros ensordecedores. Como es habitual en los directos de Metallica, hay que destacar los momentazos propiciados por las baladas "Nothing Else Matters" y "The Unforgiven", donde los nuevos mecheros -los smartphones- inundaron la enorme platea.

La también popular "Enter Sandman", con fuegos artificales incluidos, parecía el mejor fin de fiesta para el concierto de Metallica, pero no. La banda vino para conquistar a todos los allí presentes. Dejó su mejor despliegue pirotécnico y lumínico para "Battery", "One" y "Seek And Destroy", los tres temas escogidos para despedir la actuación.

¿Qué pasa cuando mezclamos a un grupo entregado y a un público que conoce todas sus canciones? Que obtenemos un concierto memorable y que servirá para aumentar el legado de Metallica. Da igual que el sonido pudiese ser a todas veces mejorable -el viento no hacía más que desviarlo y restarle claridad- o que el escenario no fuera lo suficiente elevado como para que el público de más allá de la mitad del recinto pudiera ver algo decentemente; Metallica llegó, vio y venció. Rebosó profesionalismo, experiencia y, sobre todo, conexión con el público. Sin duda, su mera presencia en el cartel de Sonisphere, hizo merecer la pena del festival.

Estas fueron las veinte canciones que Metallica interpretó. Podéis escucharlas en una lista que hemos preparado en Grooveshark:

Intro: "The Ectasy Of Gold"
01. "Hit The Lights"
02. "Master Of Puppets"
03. "The Shortest Straw"
04. "For Whom The Bell Tolls"
05. "Hell and Back"
06. "The Struggle Within"
07. "My Friend Of Misery"
08. "The God That Failed"
09. "Of Wolf And Man"
10. "Nothing Else Matters"
11. "Through The Never"
12. "Don't Tread On Me"
13. "Wherever I May Roam"
14. "The Unforgiven"
15. "Holier Than Thou"
16. "Sad But True"
17. "Enter Sandman"
18. "Battery"
19. "One"
20. "Seek & Destroy"

Balance del festival

Después de la sorpresiva cancelación de Sonisphere UK, que contaba con Kiss, Queen y Faith No More como cabezas de cartel, la edición española pasó a convertirse de manera inmediata en la más atractiva y ambiciosa de todas las organizadas en Europa este año (Polonia, Suiza, Finlandia y Francia). A pesar de que el cartel de Sonisphere España era el más completo de todas las ediciones, la polémica surgió por el cambio de recinto a última hora. En mi opinión, aunque sea más pequeño que el Getafe Open Air, la salud acaba agradeciendo que no haya una nube de polvo como la que vivimos en Sonisphere 2011.

No obstante, creo que la organización podría haberlo hecho bastante mejor:

  • Los servicios (WC), como siempre en eventos multitudinarios, fueron escasos. La cola era inevitable en la mayor parte de ocasiones.
  • Los puestos de comida fueron insuficientes. Si 54.000 personas (más las 34.000 de la jornada anterior) deben comer en menos de diez puestos, las colas son también inevitables. Además, debería haber una mejor señalización para aclarar que solo se pagaba con dinero del festival -más de uno hacía cola durante un buen rato y, al llegar al puesto en cuestión, debía darse la vuelta y cambiar su dinero-.
  • El sonido de los conciertos no estuvo a la altura de las circunstancias. Un equipo mejor y más potente podría ser la solución.

Estas son las principales mejoras que tendría en cuenta para futuras ediciones. ¿Cuáles se os ocurren a vosotros? ¿Qué pensáis de Sonisphere España 2012? ¿A qué grupo destacaríais por encima del resto?

Fotos: Tom Hagen