Dentro del marco del Heineken Music Selector 2012, la internacional cervecera quiso contar con la presencia de Andrew Bird, que se presentó anoche en el Teatro Circo Price de Madrid. Era el último concierto de la gira europea del artista, que ahora vuelve a Estados Unidos y Canadá para seguir presentando su recién estrenado Break It Yourself, álbum aclamado por la crítica y, a tenor de lo que pudimos observar anoche a su paso por Madrid, también por el público.

Bird, que se define como cantante, violinista y 'silbador', se paseaba minutos antes por las inmediaciones del recinto junto a sus tres compañeros de banda. Quedaban algo menos de tres cuartos de hora para el inicio de su actuación, pero todavía no había ni rastro de las típicas colas de todos los conciertos. Las expectaciones del artista no debieron ser muy altas, pues la impresión que se llevó al salir al escenario fue de sorpresa total. "Estamos completamente emocionados por este recibimiento", decía el de Chicago. No es para menos, pues el foso de la sala estaba repleto de gente y en las gradas quedaban pocos asientos vacíos.

La actuación, que en teoría iba a comenzar con Haley Bonar como artista invitada y de la que nada se supo después, arrancó con Andrew en solitario. Apeado con su violín, su looping pedal y otros artefactos para conseguir interesantes efectos sonoros, el músico hizo de gala de talento y prodigio con varios pasajes instrumentales que dejaron con la boca abierta al público. Justo cuando el virtuosismo se acercaba a la peligrosa barrera en la que el espectador ya no se sorprende más, aparecieron en escena los tres compañeros de banda de Bird y empezó a sonar "Why?", un tema perteneciente a la época de Bowl of Fire, en concreto, de su disco The Swimming Hour (2001). Podo duró el cálido espíritu bluesero que el grupo recreó con este primer corte. Justo después le tocó el turno a "Nyatiti", una instrumental de Useless Creatures que fue recibida de una manera un tanto fría.

No obstante, cuando Bird cogió el micro para cantar, el rumbo del concierto cambió a mejor, más aún cuando recurrió a su refinado silbido y al metalófono que tenía instalado a su lado. Los bellos pasajes instrumentales se combinaron con la voz y las virguerías de violín en canciones como ""Desperation Breeds...", la primera en sonar de Break It Yourself, "Lazy Projector", en la que tuvo un pequeño lapsus con la letra -que justo habla de la memoria selectiva- o la preciosa "Armchairs".

Una de las más aclamadas de la noche fue "Eyeoneye", el single de Break It Yourself que sonó especialmente bien y cuyo pegadizo estribillo conquistó al público. Aunque dejó el pabellón alto, su versión del "Bein' Green" de los Muppets fue, sin duda, uno de los aciertos del repertorio, pues Andrew se soltó mucho más e interactuó con el público, demostrando que además de talento tiene carisma. "¿Qué tal estáis?", preguntaba, "Para que veáis que me preocupo por vosotros, que os pregunto qué tal", bromeaba después.

Para dinamizar su actuación, Bird volvió a cambiar el formato del concierto. Hasta ahora lo habíamos escuchado en solitario y junto a su fenomenal banda en directo, pero cuando le llegó el momento a "Give It Away", él y sus compañeros de cuerda cogieron un par de guitarras acústicas para interpretarla alrededor de un solo micro. "A la vieja usanza", dijo Andrew. Y, la verdad, fue otro de los momentos destacados de la noche porque el resultado fue muy bueno. En este mismo formato también sonó una versión de The Handsome Family, concretamente de su tema "So Much Wine", que inundó de country y coros bluegrass el Circo Price.

Fue para mí impactante ver a la gran masa de gente balanceándose al son de la música de Bird, como si de una marea se tratase. Y es que la magia que tiene Andrew no es común en la escena musical actual. Tan pronto toca la guitarra acústica, como el metalófono, como canta y toca el violín a la vez. Todo ello con una amalgama de efectos sonoros, que él mismo gestiona y administra, que otorga un gran valor añadido a la actuación. Y lo mejor es que absolutamente todo suena bien. Sin duda, el esfuerzo, el talento y la profesionalidad que demostró el artista ayer en Madrid sirvieron para embelesar durante más de hora y media a un público que disfrutó de lo lindo.

El sonido fue nítido durante gran parte del concierto, algo que seguro no fue fácil teniendo en cuenta la gran variedad de sonidos y efectos que desplegó el artista, el público animó y recibió bien las nuevas canciones y, lo más importante, nos topamos con un Andrew Bird pletórico que demostró su estado de gracia. Por eso, es un concierto para no perderse. De hecho, el artista volverá en noviembre a España, concretamente:

  • 11 de noviembre, Cartagena, (Cartagena Jazz Festival 2012)
  • 12 de noviembre, Barcelona, (Sala Apolo)

Este fue el repertorio de Andrew Bird, que, salvando las versiones no grabadas en estudio, podéis revivir en Spotify o Grooveshark:

  1. "Intro"
  2. "Why?"
  3. "Nyatiti"
  4. "Desperation Breeds..."
  5. "Measuring Cups"
  6. "Lazy Projector"
  7. "Danse Caribe"
  8. "Armchairs"
  9. "Eyeoneye"
  10. "Bein' Green" (The Muppets cover)
  11. "Give It Away"
  12. "So Much Wine" (The Handsome Family cover)
  13. "Effigy"
  14. "Near Death Experience"
  15. "Plasticities"
  16. "Fatal Shore"
  17. "Tables and Chairs"
  18. "Trials, Troubles, Tribulations" (E.C. Ball cover)
  19. "If I Needed You" (Townes Van Zandt cover)

Fotos cedidas por Heinekenpro.com
Fotógrafa: Carla Mir