Passion Pit acaba de estrenar Gossamer, su segundo disco de estudio, que llega tres años después del interesante debut Manners. En esta nueva placa, podrás encontrar doce canciones ejecutadas con un estilo radiante y con espíritu alegre, optimista y muy rítmico. Se trata de un pop electrónico a caballo entre las melodías más pegajosas y el dance ochentero que encuentra un punto de equilibrio perfecto, en el que no se sobrepasan los límites marcados por los extremos de ambos estilos. Aristóteles diría que está en el término medio, lo que se traduce en un álbum variado y que se deja escuchar muy fácilmente.

Después de escuchar el portentoso single "Take A Walk", con un gran estribillo y un ritmo muy marcado, y también "I'll Be Alright", con un bizarro juego electrónico y un mensaje de buen rollo transmitido tanto en la melodía vocal como en la propia letra, era difícil imaginar que el cerebro detrás de ambas composiciones intentó suicidarse a los 19 años. Y es que, Michael Angelakos, líder y principal compositor de Passion Pit, no ha tenido nunca una vida fácil. Hace poco supimos que se vio obligado a cancelar todos los conciertos que el grupo tenía en julio por "problemas mentales", una triste noticia cuyo trasfondo conocimos unos días después. Al parecer, padece un trastorno bipolar desde joven que le hace coquetear con el suicidio a menudo y, en consecuencia, pasa más tiempo de lo normal en el hospital. A pesar de todo ello, es capaz de crear canciones como las dos citadas unas líneas más arriba.

¿A qué precio se paga el talento y la creatividad? Sin duda, Angelakos sabe transformar todo su pesar en auténticos temas que transmiten bienestar y felicidad. Es el ejemplo de "Cry Like A Ghost", un medio tiempo con una capa de sintetizadores muy bien entremezclada y con unas armonías celestiales que no parece hecha desde el llanto (que es lo que su título, "Llorar como un fantasma", deja entrever), o "Hideaway", que tiene un estribillo importado de los años 80 que te atrapa a la primera.

La frescura y la experimentación son también parte de este Gossamer. Si escuchamos "Two Veils To Hide My Face" y "Love Is Greed" nos daremos cuenta de esto. La primera de ellas es una pequeña pieza musical a capella junto con el dúo de R&B Erato, que también acompaña a Angelakos en el siguiente corte, lleno de fantasía, elementos sonoros alegres y un ritmo cautivante.

"It's Not My Fault, I'm Happy" podría ser una de las canciones compuestas a modo de ejercicio de autosuperación por Michael. Con una melodía vocal que parece inspirada en los Beatles, es un tema algo menos optimista que los del resto de la placa, pero creciente en estructura y ritmo. "Where We Belong" cierra el álbum y continúa con ese lado más reflexivo del autor, que deja de lado la marcha para despacharse con el falsete y un desahogo constante en la letra.

Otros cortes destacados del LP son "Constant Conservations", que muestra el lado más R&B y más distinto de todo el disco, con un resultado acertado, y "On My Way", que explora el lado más comercial de Passion Pit, con una base electrónica sobre la que se sustenta una melodía pegadiza y un estribillo muy a lo Coldplay.

8/10

En resumen, Gossamer es una producción que debes escuchar si te gusta la música con estribillos cautivadores y capas sonoras grandilocuentes. Podría haber estado entre los lanzamientos pop del año si hubiera incluido más temas como "Take A Walk" o "I'll Be Alright", pero no siempre se pueden tener momentos de inspiración tan buenos como los que seguro provocaron su composición.

Fecha de lanzamiento: 20/07/2012.
Discográfica: Columbia Records
Compra el disco: Desde la web de Passion Pit
Escucha el disco: en Spotify, NPR, Grooveshark
Tres canciones destacadas: "Take A Walk", "I'll Be Alright", "Hideaway"