Según ha dado a conocer hoy mismo la organización de los festivales ingleses Reading and Leeds, todos los asistentes con bono de fin de semana a la edición de este año, que se celebrará entre los días 24 y 26 de agosto, recibirán una cerveza y un sándwich gratis. Aunque se trata de un pequeño detalle para el público, me ha llevado a pensar sobre el estado de los festivales ingleses, sobre todo teniendo en cuenta la sorpresiva cancelación de Sonisphere el pasado mes de marzo.

Los responsables de grandes festivales como los citados de Reading and Leeds, Glastonbury o Download han afirmado en varias comparecencias con los medios de comunicación que el ritmo de venta de entradas descendió mucho en 2011 y sigue por la misma senda en 2012. La crisis económica es la más mencionada como responsable, pero, ¿es la única? A continuación analizaremos algunas posibles razones que puedan explicar por qué, entre otras cosas, tuvieron que cancelarse 31 eventos musicales en Reino Unido a lo largo de 2011.

Festivales Reino Unido

Precio

Si los mismos promotores de los eventos ingleses reconocen que el público se lo piensa mucho más ahora antes de comprar entradas para un festival por la crisis, ¿por qué siguen vendiendo abonos por más de 266 dólares? ¿No sería lógico que bajaran algo los precios? Pero claro, sería entonces cuando nos toparíamos con respuestas del tipo 'tenemos muchos gastos que cubrir si queremos darle lo mejor al público'. Sin duda, debe ser difícil encontrar un punto en el que el festival baje un poco el listón de producción y siga haciendo frente a la competencia, pero si no ha habido una bajada de precios en masa es porque sigue primando más el negocio que el público, y eso acaba pasando factura.

Carteles nostálgicos

Echemos un vistazo a los cabezas de cartel de Sonisphere Reino Unido de este año: Queen con Adam Lambert, Faith No More y Kiss. No hay duda de que son grupos conocidos por todos y ensalzados a la categoría de mitos vivientes. Hagamos lo mismo con Download 2012: The Prodigy, Metallica, Black Sabbath y Soundgarden. Sin embargo, parece que el público inglés demanda un perfil de bandas más nuevas, que hayan aportado algo distinto últimamente y, sobre todo, que hayan lanzado un disco hace poco. Tal vez la culpa la tenga la propuesta melómana de BBC Radio, que apuesta por la nueva música en su programación -sea cual sea el estilo- y, sobre todo, por las formaciones nacionales. O es que simplemente el público tiene una cultura musical actualizada.

Mercado saturado

Se estima que, solo en el verano de 2011, Reino Unido acogió más de 500 festivales. Si consideramos los altos precios, los carteles nostálgicos y el poder de arrastre de colosos como Download o Glastonbury -que este año no se ha celebrado para volver con más fuerza en la siguiente edición-, llegaremos a una conclusión evidente: el mercado de festivales ingleses está saturado. El problema no es que haya muchos, sino que todos ofrecen lo mismo, no hay ninguno que se salga de la norma. Por supuesto, la gente se ha dado cuenta de eso y, en consecuencia, muchos festivales están destinados a desaparecer.

Seguramente podríamos extrapolar todo esto a la situación de otros países, pero Reino Unido está siendo el que más fuerte está notando lo que ya muchos han bautizado como la burbuja de los festivales. ¿Aguantarán solo las grandes productoras y sus potentes eventos? ¿Hace falta renovar el negocio? ¿Cómo?