Vamos a sacarlo del camino antes de sorprender a alguien. Animal Collective es una banda de música experimental. Juguetean con la electrónica, con el rock, con los instrumentos analógicos, pero en sí es difícil poder encasillarla en un único género. Para escuchar Centipede Hz, su nuevo disco de estudio, tenemos que tener la mente y los oídos bien abiertos. Después de Merryweather Post Pavilion (2009), un disco mucho más accesible para el consumidor pop, esta nueva apuesta los devuelve a sus raíces, con una psicodelia llena de percusiones y ritmos tribales y, haciendo honor a su nombre, animalísticos.

La banda experimental formada por Noah Lennox (Panda Bear), David Portner (Avey Tare), Josh Dibb (Deakin) y Brian Weitz (Geologist) tuvo un largo camino por recorrer antes de llegar a Centipede Hz. Casi todos los miembros de la banda editaron sus propios discos solistas en el interín, y Deakin, quien estuvo alejado de la banda desde 2007, regresó al grupo. Este cuarto miembro se nota mucho en estas nuevas composiciones, que se muestran mucho más experimentales que las de Merryweather, con Dibb aportando su experiencia detrás de los tambores y otras percusiones excéntricas. Justamente por este regreso a lo primitivo, a lo espiritista, puede no ser accesible para todos.

El disco comienza con “Moonjock”, que recuerda mucho a los esfuerzos de Strawberry Jam en el sentido experimental, con fuertes sonidos de fondo que se acompañan con guitarras distorsionadas analógicas. Lo pseudo-tradicional de las letras está acompañado por la incomodidad que nos pueden generar las melodías, dado que esta canción no responde a la estructura tradicional de una canción. Pero los Animal Collective son alquimistas sonoros, más que músicos, y esto lo demuestran con claridad en “Today’s Supernatural”, uno de los primeros cortes de difusión de Centipede Hz, que con sus filtros vocales, gritos guturales, y percusiones violentas, recuerdan ciertamente a los primeros discos de la banda.

Lo primitivo, lo gutural, tampoco falta en “Rosie Oh”, pero aquí nos acercamos más al Animal Collective de Merryweather, con una melodía distintiva y más electrónica, un tempo pausado y mucho más tranquilo que en el resto del disco. En “Applesauce”, los ritmos electrónicos se vuelven predominantes desde un comienzo, aunque no faltan los sonidos desacomodados e incómodos,  la banda llega al pico de tradicional que pueden llegar a tener, en una de las mejores canciones del disco. Luego llega el turno de “Wide Eyed”, una canción épica con atmósferas orientales, riffs electrónicos, que recuerdan quizás a la experimentación de los Beatles en Sgt. Pepper’s, si hubiesen tenido más instrumentos electrónicos.

Para “Father Time”, estamos a la mitad del disco, y esto no levanta. No estábamos esperando ningún Merryweather, pero ya vamos notando la decepción. Estamos frente a un buen disco, pero a un Animal Collective que se vuelve demasiado tribal, con los gritos que podemos encontrar en “Father Time” junto a esta melodía de jungla. “New Town Burnout” parece un clon de canciones como “Moonjock”, con más bases electrónicas sobre las cuales la banda va construyendo un ritmo casi completamente a base de percusiones extravagantes. Seguimos después con “Monkey Ritches”, otra canción que quizás puede ser más accesible, pero que se queda a mitad de camino aunque recuerda quizás, sobre todo por las vocales, a la popular “My Girls” de su anterior disco.

Por suerte, el disco parece remontar con “Mercury Man”, que salvando las distancias es una de las canciones más veloces del disco, no por las vocales sino por el casi esquizofrénico beat de fondo de los Animal Collective. Con “Pulleys”, se afianza aún más esta temática tribal con coros y gritos pero con más instrumentos analógicos que otras canciones del mismo LP. Finalmente, el disco cierra con “Amanita”, que en lugar de proveer un cierre concreto, parece el comienzo de otra cosa: también tiene una melodía muy diferenciada y oriental, una temática completamente ritual que nos transporta al medio de un fuego colectivo en el claro de un bosque.

En definitiva, no podíamos estar esperando otro Merryweather Post Pavilion. Las bandas evolucionan, o, en este caso, se vuelven a reencontrar con el sonido que habían perdido. Centipede Hz no es para nada un disco malo, sino el esfuerzo de un grupo que se está volviendo a acostumbrar a ser un cuarteto, y que no tiene miedo de hacer lo que más le guste. Esto es completamente loable. Por otra parte, y a pesar de las altas dosis de experimentación y tribalismo que los Animal Collective saben inyectarle a sus composiciones, Centipede Hz también se mantiene como un disco sólido, con sus altibajos, claro, pero sin hacernos dudar de su coherencia. Las canciones son divertidas, como puede serlo cualquier ritual, pero también nos presentan interesantes capas sonoras que no pueden ser notadas en la primera escucha, y que requieren de una actividad intelectual mucho más intensa que una simple canción pop.

Ahora bien, el disco también tiene sus aspectos negativos. No es porque estamos quizás más acostumbrados al pop más mundano, o a la electrónica más marketinera. Simplemente, a Centipede Hz le falta algo: quizás sea la superproducción que tienen todas estas canciones, quizás la vibra experimental de su anterior disco se pierda con la grabación simultánea y analógica de todas estas canciones, como sucedió en este LP, o quizás sea porque estos temas se pasan de experimentales y se olvidan de apelar, muchas veces, al sentimiento que tendría que provocar la música. Son canciones excelentemente pensadas pero que muchas veces se quedan a mitad de camino por esa frialdad. Solamente porque Panda Bear y Avey Tare nos griten en prácticamente todas las canciones no significa que nos tengamos que sentir motivados a algo.

7/10

Con la vuelta de Deakin, pueden surgir cosas interesantes de Animal Collective. La banda tiene una trayectoria increíble, y este disco, por más fallas que tenga, vuelve a demostrar su maestría y nos hace preguntarnos por qué demonios más personas no escuchan sus canciones.

Fecha de lanzamiento: 04/09/2012
Discográfica: Domino Records
Compra el disco: en iTunes
Tres canciones destacadas: "Applesauce", "Wide Eyed", "Mercury Man"
Escucha el disco: en Spotify o en Grooveshark