"Y eso es lo que pasa cuando te rompen el corazón, el mundo se encoge de hombros y sigue rodando", nos dice Jens Lekman en medio de "The World Moves On", uno de los temas de su nuevo disco, I Know What Love Isn’t. Y claro, es que a Jens le rompieron el corazón y la única manera de superarlo, ya que el mundo no es de mucha ayuda, era poner todos sus sentimientos en su nueva producción, editada apenas este martes luego de una larga ausencia de cinco años.

Sería imposible no considerar I Know What Love Isn’t como un álbum post-rompimiento incluso si Jens y su disquera no lo hubieran anunciado a diestra y siniestra desde un principio. Y es que el nuevo larga duración del sueco transpira un corazon roto por todos sus acordes. Además, muestras algunas similitudes pero también varias diferencias respecto a su disco anterior, Night Falls Over Kortedala, un álbum en el que Jens supo expandir con gracia su espectro sonoro, dándole un toque orquestal y cinematográfico a su música que honestamente nos dejó muy felices a todos aquellos que hemos venido siguiendo su carrera desde hace varios años.

Y ahí es precisamente donde reside la primera diferencia. Lekman ha dejado de lado la orquesta, rescatando sólo algunos instrumentos como la flauta, el saxofón, el piano, el tamborín y por supuesto la guitarra, una amiga que ya le extrañabamos desde los tiempos de When I Said I Wanted to Be Your Dog. Pero a diferencia de este primer disco, que combinaba su instrumento base con una producción un poco rudimentaria y muchos samplers; y el segundo, en el que la orquesta marchaba con paso firme por cada una de las melodías; el tercer álbum de Jens ofrece un sonido mucho más orgánico y minimalista, apoyado por los instrumentos ya mencionados, a veces incluso con un poco de jazz; pero sobre todo privilegiando su voz, que también ha cambiado.

Porque el antiguo Jens nos llenó la cabeza con anécdotas, historias trágico-cómicas, dulces y muy reflexivas que nunca sabías si eran verdad o mentira, si realmente le habían pasado a él, eran una simple fantasia, una versión alterada de la realidad o una licencia de escritor. Ahora, sin embargo, el músico ha tomado el yo por los cuernos y no cabe ninguna duda, conforme se desgranan las melodías, que las letras están directamente relacionadas con ese periodo de su vida que vio el fin de un amor y el inicio de la resignación.

Ya desde el track inicial, "Every Little Hair Knows Your Name", hay una tremenda melancolía proporcionada por un solitario piano que abre el libro de historias que Jens Lekman nos ha regalado en esta ocasión. "Erica America" comienza con el mismo ritmo pero utilizando un instrumento diferente, aunque a medida que avanza la melodía se transforma en una balada completa cuya letra parte de un día trivial para terminar con un deseo: "ojalá nunca te hubiera conocido".

Hay veces en que el músico se pone más juguetón, como en "Become Someone Else's", tema construido como una especie de lección de Plaza Sésamo para adultos que además le da una respuesta a Tracey Thorn: cierto, ya no soy tan joven y sí, ya me di cuenta que el amor termina tan rápido como comienza.

Quizá el punto más bajo de la placa llega cuando Jens cae en la auto-compasión y se explica a sí mismo que no es que su ex no quiera estar con él porque está con alguien más, simplemente no quiere estar con él y punto. Y es que si bien el final de "She Just Don't Want To be With You Anymore" tiene un saxofón delicioso, la melodía y la manera en como arrastra las palabras hacen pensar en un tema de esos tipo jazz de elevador: sin ninguna actitud. Además, esta canción es como ese momento de la vida cuando los amigos comienzan a alejarse del desgraciado que acaba de cortar, pues con todo y que lo aprecian ya no pueden soportar más las quejas y la tristeza.

Hasta aquí podemos notar una peculiaridad: con todo y que el cantante utiliza momentos de la vida diaria para construir sus canciones y no un tono de rompimiento directo, en las letras a veces hacen falta algunas anécdotas de esas a las que es muy aficionado y que siempre nos ponían a pensar en si era adecuado reírnos o no. Es un hecho que Jens Lekman ha crecido, pero también parece que su roto corazón lo puso tan serio que la ironía se le terminó.

Afortunadamente, no sólo de ironía vive alguien como Jens. La otra gran cualidad de su música es la belleza y esa permanece intacta en melodías como "Some Dandruff On Your Shoulder", que utiliza una preciosa flauta, un tremendo saxofón y una melodía más movida de inspiración disco para recordarnos que siempre hay un punto en cualquier relación en el que la sombra de la duda asoma y nos muestra lo que francamente, preferiríamos ignorar.

También encantadora es "I Want a Pair of Cowboy Boots", minimalista y lucidora, con sólo una guitarra y voz, tal como a veces son los conciertos del intérprete. "The World Moves On" recupera el ritmo medio disco y mezcla en su letra una serie de recuerdos aparentemente sin importancia para redondear en una sola frase el espíritu del álbum: "You don't get over a broken heart, you just learn to carry it gracefully".

La placa va bajando de intensidad con otra balada "The End of the World is Bigger Than Love", uno de los sencillos del disco; "I Know What Love Isn't", en la que finalmente aparece un poco de humor y quizá un poco de ironía combinados con la búsqueda de una ciudadanía en Australia, país en el que el músico vivió por algún tiempo antes de regresar a su natal Suecia, donde finalmente se concretó esta producción.

El libro se cierra con la segunda parte de "Every Little Hair Knows Your Name", melodía que actúa como las tapas de un libro, encerrando páginas llenas de consideraciones presuntamente valientes con una portada y contra portada que parecen contradecir, aunque también reforzar, la razón detrás de esta historia: no importa cuánto luches, cuánto quieras olvidar, cuánto quieras no haber conocido a alguien o ignorar el hecho de que te han roto el corazón, al final tu mismo cuerpo te acabará traicionando y te gritará a la cara la verdad: no es fácil olvidar.

Ahora, tal y como ha sucedido con otros discos post-rompimiento, este álbum puede sonar por momentos un poquito cansado, especialmente porque su rango musical es menor a aquel que Jens nos ofreció en su anterior placa. Sin embargo, si les gusta la música de este sueco es un hecho que este álbum les va a gustar a la primera y los va a acabar convenciendo con cada repetición.

8.5/10

No es fácil hacer un álbum sobre el fin de un amor y la tristeza que acompaña el mismo. Pero Jens Lekman lo ha logrado y de manera tan elegante como siempre. Con apenas un pizca de humor y algo de esas historias cotidianas con apariencia de inventadas que ya son su marca registrada, el músico ha conseguido nuevamente mostrar por qué es una de las voces más interesantes del pop actual, a la altura de gente como Stephen Merrit. Repito, a veces puede cansar un poco tanta queja, y la verdad es que se extraña esa agudeza de la que siempre ha hecho gala el intérprete, pero esto lo compensa con su habilidad para componer melodías bien cimentadas, la tremenda instrumentación que aparece en los momentos precisos en cada canción y una voz tan abierta que te permite identificarte con él sin cortapisas. En suma, esta es una digna, preciosa y francamente adorable tercera entrega de nuestro sueco favorito.

Fecha de lanzamiento: 04/09/2012
Discográfica: Secretly Canadian y Service Records
Compra el disco: en la web de su disquera.
Escucha el disco: en Grooveshark.
Tres canciones destacadas: “The World Moves On", "I Want a Pair of Cowboy Boots" y " "Some Dandruff On Your Shoulder"