Hace unas semanas hablamos en Cuchara Sónica de la firme conexión que ha existido siempre entre las drogas y la música, especialmente en los años 60, cuando nació el rock psicodélico. Repasamos algunas canciones de grupos como Jefferson Airplane, The Beatles, Pink Floyd, The Birds y Black Sabbath, pero muchas otras no entraron en esta primera selección de canciones alucinógenas. Repasando vuestras sugerencias, hemos visto que la mayoría coincidían con temas que también habíamos pensado para el anterior artículo. Por eso, vamos a intentar aportar alguna que otra canción más relacionada con el mundo de los estupefacientes.

“Light my fire” de The Doors

Puede que no fuera muy justo que Jim Morrison se quedase fuera de un repaso de grandes canciones alucinógenas. El cantante y compositor, líder de los míticos The Doors, se convirtió en una leyenda al morir con 27 años, la edad maldita que ha arrastrado a otros grandes artistas como Hendrix o Cobain. Su muerte siempre fue un misterio, nunca terminó de encajar que alguien tan joven falleciera por un fallo cardiaco; muchos creen que el consumo de LSD y cannabis pudo tener algo que ver.

“Light my fire” se publicó en 1967, en su primer disco de estudio, y fue compuesta por el guitarrista Robby Krieger, que quiso hacer un tema más apacible y que se distanciara de las composiciones habituales de Morrison. El contenido de la canción está muy claro, habla de una pareja que pasa la noche tomando ácido juntos; la expresión “getting high” (colocarse) deja pocas dudas. El vídeo que podemos ver arriba es una actuación del grupo en El Show de Ed Sullivan. Se suponía que Morrison debía cambiar, para esta ocasión, la letra de la canción y quitar las alusiones directas a las drogas. The Doors no modificaron ni media palabra y Ed Sullivan les vetó para siempre en su programa.

“Heroin” de The Velvet Underground

El mismo año que “Light my fire” salió a la luz, otro grupo esencial lanzó su primer disco. The Velvet Underground conmocionó en 1967 al mundo de la música con su disco The Velvet Underground & Nico, y no fue únicamente por la calidad musical del álbum. En él, Lou Reed cantó abiertamente sobre los efectos placenteros de las drogas y sobre la sexualidad. “Heroin” impactó desde el primer momento, y es que a pesar del apogeo de los alucinógenos, no era nada común que una canción tuviera un título tan explícito. Durante siete minutos, esta canción refleja perfectamente los efectos físicos y mentales producidos por esta adicción: “When I put a spike into my vein and I’ll tell ya, things aren’t quite the same”. Musicalmente también consiguen que los cambios de ritmo coincidan con los hechos que relatan y alcanza un pico máximo de intensidad en el tramo final, cuando la heroína hace efecto. Muchos acusaron a la banda de hacer apología extrema con este tema, pero ellos simplemente intentaron describir una sensación, con sus partes buenas y también con el vacío que dejan las drogas por dentro.

“Sister Morphine” de The Rolling Stones

En 1971, The Rolling Stones publicaron uno los discos claves en su discografía: Sticky Fingers. Un álbum con referencias directas a las drogas y al sexo, con ese sonido de rock clásico inconfundible, que además incorporaba melodías de blues y de country. Ya el propio nombre del disco (“dedos pegajosos”) parece una clara alusión al estado en el que quedan tus dedos cuando desmenuzas ciertas drogas, pero es que además titularon varios temas citando directamente el nombre de la heroína (“Brown Sugar”) y la morfina (“Sister Morpinhe”). El disco fue número 1 en todo el mundo, en la España franquista fue recibido con censura: “Sister Morphine” fue prohibida por la explicitud de si título. La canción, coescrita por Mick Jagger y su pareja por aquel entonces Marienne Faithful, habla de un hombre moribundo en un hospital que suplica para que la “hermana morfina” le libre de su agonía.

“Mr.Brownstone” de Guns N’ Roses

La relación de los miembros de Guns N’ Roses con las drogas también fue bastante tortuosa. Después de alcanzar la fama mundial con el Appetite for Destruction –uno de los mejores discos de hard rock de la historia-, un grupo de veinteañeros, con Axl y Slash a la cabeza, se encontraron con Los Ángeles, una ciudad perfecta para llevar una vida de descontrol basada en el lema de sexo, drogas y rock and roll. En la lista de canciones de su primer disco encontramos “Mr Brownstone”, toda una oda a la heroína escrita por Izzy Stradlin, un músico que ha quedado más en el anonimato, pero que fue fundamental para el desarrollo musical del grupo. “Mr.Brownstone” (“Señor piedra marrón”), según la propia letra, es ese señor con el que bailan todos los días y que nunca les deja solos.

”Legalize it” de Peter Tosh

En esta lista no puede faltar algo de buen reggae, por eso proponemos a Peter Tosh, uno de los íconos del género. “Legalize it” es una canción que reivindica la marihuana de una manera bastante curiosa: sostiene que es buena para la gripe, el asma e incluso para la tuberculosis. Pero yo me quedo con esta reflexión: Singer smoke it /and players of instruments too. A pesar de su curiosa visión medicinal, no hay duda de que a él “la maría” le ayudó a inspirarse.

En último lugar vamos con un grupo que fue un paso más allá, y no solo dedicó alguna que otra canción, sino que su propia creación está relacionada con las drogas. El nombre de la banda canadiense de rock progresivo Rush viene de la sensación que tienes cuando consumes heroína. Literalmente, rush es “el brote de euforia acompañado de un cálido sonrojo de la piel, la boca se seca y los brazos y las piernas se ponen pesados".

Como en la anterior ocasión, recalco que este artículo no intenta hacer apología del consumo de ningún tipo de sustancia.