Palma Violets nació de manera casual en 2010, cuando un grupo de jóvenes amigos británicos decidió formar su propio grupo de música en una reunión informal en el Festival de Reading. Congregados entorno a una fogata, hablaban del panorama musical actual y de la desilusión que les provocaba la falta de nueva música con la que sentirse identificados. Así fue como el bajista y vocalista Chilli Jenson, el guitarrista y cantante Sam Fryer, el teclista Peter Mayhew y el baterista Will Doyle tomaron la resolución de crear la banda: si no te gusta lo que escuchas, ¡haz tú mismo tu propia música! Desde luego, una buena filosofía para empezar en este negocio. Se han convertido en una de las grandes revelaciones de 2012 y en uno de los conjuntos con más futuro del 2013, por eso vamos a conocer algunos motivos para escuchar a Palma Violets.

Palma Violets

El cuarterto empezó de manera sencilla y humilde, el éxito no llegó tan rápidamente como se puede pensar. Aunque Palma Violets existe desde el 2010, fue el año pasado cuando su nombre empezó a sonar en los pasillos de las redacciones musicales de Inglaterra y Estados Unidos: había cuatro chicos en Londres que empezaban a despuntar. Estuvieron todo 2012 componiendo nuevas canciones y ofreciendo actuaciones bastante íntimas, principalmente para amigos y familiares en los estudios Studio 180, situados en el sur de la capital inglesa. Un ambiente algo bohemio, donde pudieron desarrollar su música rodeados de artistas de otras disciplinas.

El 14 de mayo de 2012, un crítico de la revista británica NME se acercó a un local de ensayo situado en un bajo de un edificio del barrio de Elephant & Castle para verles en directo. Los chicos de Palma Violets le conquistaron desde el primer momento, pero el semanario no quiso lanzar las campanas al vuelo hasta que no les vieron actuar por segunda vez: "Queríamos estar doblemente seguros de que Palma Violets son todo lo que pensábamos que eran. Lo son. Y es el momento de emocionarse". A pesar de ser unos recién llegados, la sala ya estaba abarrotada de gente gritando su nombre y coreando sus canciones. Esta es la carta de presentación que escribieron sobre ellos:

De lo que nos hemos enamorado es de un sonido centrado en guitarras cargadas de ecos pesados, el estilo espiritual del órgano Farfisa, unas líneas de bajo que instantáneamente te conducen a la euforia y unas secuencias de acordes simples. Oh sí, y la voz cantante Sam Fryer - Ian McCulloch, Jim Morrison - y la forma en que alcanza esos gritos exultantes que lanzan a la banda hacia el garage y la psicodelia.

Una descripción de rock and roll en estado puro que fue el desencadenante del hype -sobreexcitación sobre un tema- de Palma Violets. Sus funciones en directo casi clandestinas en el sur de Londres les dieron fama y reputación en los círculos independientes de una de las ciudades más vivas del mundo -sobre todo en cuanto a música-. A pesar de no tener ni tan siquiera una sola grabación de estudio, todo este bombo generado a su alrededor les llevó a firmar con un sello musical legendario: Rough Trade, famosos por haber descubierto a bandas como The Strokes, The Libertines o Alabama Shakes. El diario The Guardian también les dedicó unas líneas, aunque con un toque ciertamente irónico -"serán recibidos como héroes, mesías, incluso aclamados como la resurrección"- y rebajaron los ánimos de los más entusiastas: "de todos modos, todo está lleno de convenciones, su actuación y su música tienen una serie de gestos que se transmiten de generación en generación. Tal vez esa es una forma de alargar la vida del rock (...) Palma Violets es uno de esos grupos que vuelve a lo básico y que harán que algunos oyentes suspiren: Ah, por fin. No hemos tenido uno de estos desde hace tiempo, como si tener una nueva versión de algo antiguo y familiar fuese algo para atesorar".

Así pasaron los meses, entre alabanzas, comparaciones con The Libertines, The Strokes, Echo & The Bunnymen, The Clash y críticas de aquellos que consideraban que tanto revuelo era exagerado. El 22 de octubre pudimos escuchar su primer single "Best of Friends" y una b-side titulada "Last of the Summer Wine".

La canción "Best of Friends" tuvo un éxito inmediato y sorprendentemente se convirtió en la canción del año para la revista NME. La BBC también los metió en su lista de artistas revelación BBC Sound of 2013, pero no consiguieron alcanzar los primeros puestos.

En 2013 tienen una prueba de fuego: superar el hype o fracasar en el intento. Actitud no les falta, pero no serían el primer grupo que crea una expectación tremenda para quedarse a medio camino. El próximo 25 de febrero saldrá a la venta 180, su primer álbum de estudio, donde podremos corroborar el éxito de los jóvenes londinenses.

Foto: Encore Magazine