La foto que ven ilustrando este post no es una ilusión óptica. O un truco hecho con Photoshop. Es Noel Gallagher, uno de los miembros fundadores y, creo, más relevantes de Oasis, junto a Damon Albarn y, de fondo, un sin anteojos Graham Coxon, vocalista y guitarrista, respectivamente, de Blur. La foto no sería más que una anécdota para los que los vieron interpretar juntos “Tender”, una de las canciones icónicas de Blur, en un show a beneficio hace unos días. Si no fuera, claro está, por el feudo de años en el que se involucraron las dos bandas, acompañado hasta por puñetazos. Y hoy hablaremos sobre esta pelea, motivada en gran parte por la prensa británica e internacional gracias a su incapacidad para congeniar, en un mismo tiempo y espacio, dos propuestas musicales diferentes. ¿Qué significa ver a Damon Albarn y Noel Gallagher juntos?

Damon-Albarn-Noel-Gallagher-Graham-Coxon

Lo hicieron también con los Beatles y los Rolling Stones, aunque dichas bandas no se prestaron demasiado al circo como Blur y Oasis. Además, dichas legendarias agrupaciones no contaban con líderes caústicos y dispuestos a generar revueltas mediáticas como Albarn y los Gallagher. Parece ser que, en una determinada época, sólo puede existir una gran banda británica. Así es como se enfrentaron, al menos en el papel, McCartney-Lennon y los suyos contra los Stones, aunque su música poco tenía que ver una con la otra. Y así fue como también los medios generaron una de las más grandes farsas musicales de los ’90, la pelea entre Blur y Oasis, y la necesidad de “simpatizar” con solamente uno de ellos, como si se tratase del Real Madrid contra el Barcelona.

Partiendo desde el principio, las dos bandas no pueden compararse geográficamente. Sí, las dos vienen de Inglaterra, pero Oasis proviene de Manchester, que agrega una impronta más “obrera” a sus canciones, con un rock más directo, mientras que Blur viene de un ambiente más refinado y artístico como es Londres, y esto se traduce en canciones más hedonistas, con una crítica fuerte a la sociedad británica y sus costumbres. Lo que no quiere decir que pintemos a Oasis como un grupo de brutos mancunianos cavernícolas, sino que las sonoridades son diferentes. La inspiración que los gesta como banda es distinta: unos se juntan porque literalmente no tienen otra cosa para hacer que no sea trabajar en la fábrica, mientras que los otros tienen otras aspiraciones. Esto también se traduce en su lírica. Compararlos, en fin, es en vano.

Lo que sí tienen en común es la temporalidad. Los de Blur son un poco más viejos, con una carrera que se inicia en el ’88, mientras que la banda de los hermanos Gallagher data de 1991. Y aquí nos encontramos con una Inglaterra que todavía está experimentando los coletazos de la crisis de los ’80, con Margaret Thatcher, la dama de hierro, abandonando su cargo como primer ministro en el ’90, después de una década de ajustes y un descenso en la calidad de vida acompañado por un aumento en los impuestos. La juventud inglesa estaba en el mismo momento, al menos espiritualmente, que sus predecesores punk. Quizás es cuestionable el concepto sobre la carencia de futuro, pero ciertamente las cosas no estaban en una situación demasiado alentadora.

En este específico momento surgen estas dos bandas. Una tiene un acercamiento más hedonista, de aprovechar la vida mientras dura, pero al mismo tiempo, haciendo una fuerte crítica a las condiciones sociales que los rodean. Se trata de Blur, capitaneado por un muchacho con camiseta polo y su heraldo con anteojos de marco grueso. Por otro lado, tenemos a un grupo de jóvenes salidos de Manchester, Oasis, con un cantante más grande que la vida misma –que canta para vivir para siempre- y su hermano de perfil bajo, que, sospechamos, realmente está detrás de las mejores canciones. Liam siempre fue el más volátil, lo que no quiere decir que Noel estuviera a su lado. Y Albarn siempre supo cómo ser un muchacho lindo y pendenciero. Así, en 1995, los medios tuvieron suficiente material como para inaugurar la farsa de la “batalla del Britpop” que fue tapa de varios semanarios británicos y que se terminó colando en la memoria colectiva. ¿Pues te gusta Blur? Entonces no te puede gustar Oasis, están enemistados.

blur vs oasis

Enemistados en una batalla de Britpop, un género al que, creo, Oasis nunca perteneció. A fines de 1995, la NME publicaba una tapa que emulaba los grandes certámenes de boxeo, con las caras de Albarn y Gallagher como contrincantes. La pelea sería resuelta en las ventas de cada uno de sus discos, pero también se vio trasladada a la vida real con declaraciones de los cantantes que siguieron echando más leña al fuego. En octubre de ese año, Oasis acababa de lanzar (What’s The Story) Morning Glory, un disco que terminaría haciéndolos desembarcar en los Estados Unidos de una forma mucho más exitosa que Blur. Albarn se tomaría su venganza, por supuesto, con su siguiente proyecto, Gorillaz, pero en su momento fue una buena manera de declarar que los de Oasis habían vencido. Vencido, ¿en qué? Pues en una batalla que realmente no debería haber comenzado.

Si queremos definir el britpop, podríamos decir que es una variante británica de rock alternativo, con una sonoridad muy particular definida por las primeras bandas que supieron inaugurarlo. Estamos hablando, sí, de Blur, pero también de conjuntos como Suede, The Verve, y Elastica, que no tenían miedo de experimentar con música no tradicional en su momento, incorporando elementos de otros géneros, y tomando inspiración también de la escena de Madchester de los ’80. Si bien hasta Noel Gallagher trabajó como roadie para Inspiral Carpets, no veo esa misma sonoridad en Oasis durante los primeros años. Ni vamos a considerar sus últimos discos, que son una sombra de lo que solían ser. Pero considerando uno de sus opus, Morning Glory, está más cerca del rock británico tradicional que de otra cosa. Simplemente, Blur y Oasis estaban haciendo cosas diferentes, pero las ventas han determinado lo contrario.

Años después, Noel y Liam están peleados a muerte, con la madre de ambos teniendo que interceder para que no se demanden en la corte. Blur logró superar las diferencias que los agobiaron después de Think Tank, y grabaron dos nuevas canciones para los Juegos Olímpicos. Además, Albarn demostró ser uno de los artistas más prolíficos de Gran Bretaña en la última década, gracias a su proyecto paralelo, Gorillaz, que le dio, además, el tan esperado éxito en los Estados Unidos de una forma en la que Blur nunca pudo hacerlo. Coxon, por su parte, es un artista de culto que nunca cesó de sacar discos solistas, mientras que Noel Gallagher también se cortó solo con sus High Flying Birds. Por su parte, los miembros restantes de Oasis terminaron formando Beady Eye, una sombra de su anterior banda que, creo, los hace pasar vergüenza.

La interpretación que el más grande de los Gallagher hace junto a Albarn y Coxon no es tan memorable, pero es suficiente para que los medios la exalten de la misma forma que exaltaron una rivalidad casi inexistente en los ’90. “Tender” siempre fue una de las canciones más importantes del catálogo de Blur, una oda irónica al amor, con un legendario punteo de guitarra. Los de Oasis lograron conquistar, por un período breve de tiempo, las listas de los más vendidos, pero los de Blur lograron otras cosas, otro tipo de logros. En mi opinión, al menos, Blur siempre fue una banda claramente superior a Oasis, que tiene como mucho, tres discos buenos, mientras que todo el catálogo de Blur se destaca sobre el resto. Además, han logrado representar en sus canciones, junto con otras bandas, un zeitgeist inglés de la década de los ’90 de una forma que Oasis no logró hacer –quizás, no lo estaban intentando-.

Sin más, aquí tienen la interpretación de “Tender” con Gallagher como invitado. Algo lindo de ver, demuestra que las idioteces también se pueden dejar de lado.