Han pasado tres años desde que Lori Meyers publicó Cuando el destino nos alcance, un disco que confirmó las buenas sensaciones que dejaron los granadinos con Cronolánea y que les dio acceso a los puestos más privilegiados del indie español. En los meses previos al lanzamiento de Impronta, mientras nos iban presentando varios temas de adelanto, constatamos que Lori Meyers se habían convertido en uno de los grupos más importantes del panorama actual en España con su estilo pop-rock, sus melodías facilonas y sus letras mundanas y cercanas a las inquietudes de cualquier joven.

Lori Meyers Impronta

Una de las críticas más escuchadas sobre los temas de Impronta es que suena demasiado parecido a lo que ya conocemos; de hecho, el objetivo del grupo no era dar un cambio radical a su estilo. En la producción han vuelto a repetir Sebastian Krys, productor de artistas latinos como David Bisbal o Enrique Iglesias, y Ricky Falkner, con quien colaboran habitualmente Standstill, Love Of Lesbian y los propios granadinos. Es curioso, Lori Meyers está más arriba que nunca pero su música convence menos que en otras ocasiones. El problema principal de este disco es que, tras una primera escucha, te deja frío. Se echa de menos una sacudida de energía de la intensidad de "Mi Realidad", la tristeza de "Castillos de Naipes" o letras más interesantes como la de "Religión". Es cierto que Lori Meyers reincide con sonidos de pop clásico, muchos sintetizadores y algún que otro arrebato de guitarra, pero Impronta es el disco más plano de su carrera, un defecto que me parece más criticable que la falta de evolución musical.

Con "Planilandia" arranca el quinto trabajo de Lori Meyers, la canción que fue su primer single, donde evidenciaban la línea continuista que iba a llevar Impronta. Una canción a medio camino entre el pop y el rock, que mezcla con buena mano el riff de guitarra con la distorsión en la voz de Noni Meyers. "El tiempo pasará" se asienta sobre unos teclados y unas melodías sintéticas que son pop 100%: es una canción muy discotequera, pero falta de garra. Las letras, como llevan haciendo desde hace diez años, se centran en temas románticos y de desamor; por lo cual, es fácil conectar con el público adolescente y juvenil, pero se echa de menos que Lori Meyers tengan una cierta evolución como letristas. Al menos con Cuando el destino nos alcance se vio algún progreso.

"Huracán" es una de las canciones más atractivas de este trabajo. Los chicos de Lori Meyers crean una atmósfera intensa en la que dejarse llevar con una base más rockera, con más peso de la batería y de las guitarras. También se agradece que la letra deja más margen a la libre interpretación porque no está tan enfocada hacia las temáticas más convencionales. Sigue siendo un tema muy bailable aunque Noni exagera especialmente su forma de cantar en la canción más surrealista y psicodélica de Impronta. Tras la pequeña tormenta que es "Huracán", llega la balada más mansa de todo el álbum. "Impronta" suena al pop español de los años 60 y les han llovido las comparaciones con grupos como Los Brincos o incluso el Duo Dinámico. A pesar de los sintetizadores, es una canción que seguro que a vuestros padres les podría sonar a su juventud. Lo mismo ocurre con "Zen", juegos de voces y acordes de pop sesentero. Cada vez menos rock y más semejanzas con Los Piratas, Los Planetas y con la música de Fangoria.

Tras el parón rítmico, el disco se acelera con "Emborracharme", la canción más divertida y adolescente de Impronta. Instrumentación sencilla y letras desenfadadas, donde Noni Meyers reconoce que en alguna ocasión se ha sentido "un felpudo" y un "sirviente", colgado todo el día del whatsapp, por el amor de una mujer. Un estribillo muy pegadizo y un estilo indie perfecto para bailar en una discoteca y en los directos. "Deshielo" es la segunda balada del disco, un tema más íntimo y atmosférico, grabado junto a Manu Ferrón de Expertos Solynieve. Los sintetizadores se ponen al máximo con Una Señal y "Tengo un plan", ambas sostenidas por estribillos pegadizos y que no se andan con excesivas complicaciones.

Lori Meyers se ríe de las críticas a su synth-pop con la parodia "A-sinte-odio", que tiene más melodías electrónicas y sintetizadores que cualquier otro tema. Vuelven a mezclar pop y rock en "De los nervios" y rematan el disco con "Despedirse", una canción melódica y acústica, que según los propios miembros del grupo, sirve para rebajar las revoluciones.

6/10

En conjunto, Impronta es un disco que va a gustar a los más fanáticos de Lori Meyers, pero que, a pesar de una estupenda producción, le falta alma. Se echa de menos la mala leche y la frescura de "Alta fidelidad", "Luces de Neón" o "Mi realidad"; quizás, me falta algo de suciedad en un álbum que suena demasiado limpio y popero. Han seguido insistiendo en el sonido clásico de Lori Meyers, pero suavizando matices, sin arriesgar demasiado. Eso sí, tienen asegurado que con canciones como "Planilandia" o "Emborracharme" pondrán a su público a bailar, pero muchos serán los que les reclamen temas más antiguos e interesantes.

Fecha de lanzamiento: 25 de febrero de 2013
Discográfica: Record Makers
Canciones destacadas: "Planilandia", "Huracán" y "Deshielo"
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