Siempre me pareció que la carrera discográfica de Guns N' Roses estuvo condenada desde sus inicios, debido a un debut insuperable. El lanzamiento de Appetite For Destruction fue una catapulta hacia el éxito. Era una de esas bandas que lo tenía todo, desde tremendas canciones de hard rock, hasta una imagen acorde a lo predicado. Guns N' Roses y su primer álbum eran la revitalización del espíritu rebelde del género. Chicos malos a los que el éxito les guió por el mal camino en años sucesivos.

mejores canciones de guns n roses

La presión de las compañías, el dinero entrando a espuertas en sus vidas, los conciertos multitudinarios, y las luchas de egos lograron condenar a la banda. Es tal el renombre que ha alcanzado el grupo, que ni el regular álbum de versiones de 1993, ni la re-encarnación liderada por Axl Rose consigue empañar el legado de sus cuatro primeras producciones. La primera de ellas, Appetite For Destruction podría constituir un top por sí solo, pero he preferido complicarme y ofrecer una lista variada con los que para mi son las mejores canciones de Guns N' Roses, en la que rescato alguno de sus cortes no tan consolidados en la cultura popular.

Top 10 Guns N' Roses by Edgar Carrasquilla on Grooveshark

10. Out ta Get Me (Appetite For Destruction)

A veces le preguntan a uno sobre qué es el rock n' roll, a qué suena en su estado más puro. Es una respuesta difícil, pero entre mi repertorio de réplicas se encuentra esta canción del debut de los Guns. Un guitarreo constante, una declaración de intenciones por parte de la banda al completo, y solos por doquier de uno de los guitarristas más salvajes de su tiempo. Ya quisiera Axl repetir los alaridos que grabó en la época. Entonces, hasta me pensaría asistir a uno de sus recitales con sus actuales Guns. Una bomba de relojería.

9. Sweet Child O' Mine (Appetite For Destruction)

El riff. La frase fue obra de Slash, quien calentando antes de un concierto, practicando escalas mayores al azar en su guitarra dio con algo que llamó la atención de Axl. Puliéndolo, arreglándolo, y añadiendo unas cuantas cosas más, nació "Sweet Child O' Mine", su tema más conocido. Hoy día, es difícil no escucharla como tono de llamada de algún móvil en el transporte público. Tampoco su sólo de guitarra se queda atrás. Está un tanto desgastada, pero sigue encandilando a público de toda índole.

8. Patience (Lies)

Se incluyó en su peculiar segundo lanzamiento, Lies, cuya segunda cara contenía algunos temas en acústico entre los que se encontraba este delicado "Patience". Con temas como este, Guns N' Roses se asentaron como una banda todoterreno, luciendo una delicadeza acústica sólo a mano de los grandes. La suave letra y los silbidos de Rose hacen casi más que el sonido de las cuerdas de metal de base. El resultado toca fibra.

7. Paradise City (Appetite For Destruction)

Con melodías que transportan al medio oeste americano, la canción se hace percibir como un llamamiento a las drogas, a la paz de la marihuana. En sus míticos directos de la época, se la guardaban para la despedida, y supuso sus momentos en vivo más épicos. Es una de sus canciones más conocidas, y hoy día una de las habituales en garitos rockeros.

6. Rocket Queen (Appetite For Destruction)

Desde sus inicios, las mujeres han jugado un importantísimo papel en el mundo del rock. Temas como "Layla" o "Angie" no existirían si no fuera por los encapriches y enamoramientos de las estrellas, así como tampoco lo haría este "Rocket Queen", que incluye sonidos sexuales supuestamente reales. Los rifes y el estribillo de la canción son el puro espíritu del lado rockero de Los Angeles, y hay mucho aquí de los Mötley Crüe más sucios. No es una de sus canciones más conocidas, pero me vuelve loco con su sonido eléctrico de callejón junto con la contoneante voz de Rose.

5. November Rain (Use Your Illusion I)

Enmarcado el rock n' roll en estereotipos de chaquetas de cuero, tipos duros, drogas y fiestas destructivas, los menos entendidos caen rendidos ante algunas bandas con temas como este. "November Rain" es una grandiosa balada escrita por el mismo Axl Rose, arreglada con piano, cuerda, acústicas, y uno de los más legendarios solos de Slash. El épico videoclip supone uno de los más exitosos de la historia del rock, y sólo las poses de Slash valen su visionado. De obligada escucha.

4. Welcome to the Jungle (Appetite For Destruction)

La salvaje bienvenida al mmundo de Guns N' Roses estaba destinada a convertirse en uno de los temas más populares de la historia del rock. Unas variadísimas líneas de guitarra, y un alocado vocalista protagonizaban el acto de apertura, incluyendo hasta algo de locura psicodélica, coros que asustan y algunas amenazas de un tipo que parece de lo más inestable.

3. Nightrain (Appetite For Destruction)

Dedicada a un vino barato, aparece en el tercer lugar de su primer disco. Axl canta con un carisma infinito. Cambios impresionantes de registro, una garganta rasgadísima y un bajo que sube y baja como una montaña rusa, son los elementos más destacados del tema, hasta que el sonido del cencerro de Steven Adler nos encandila por completo y estalla el estribillo. El estilo guitarrero tan americano de Slash y la gran influencia de Aerosmith hacen el resto. Esta es una de las que prueban que actitud, precisamente, no les faltaba.

2. You Could Be Mine (Use Your Illusion II)

Subjetivamente, es esta mi favorita. Axl se dejó las cuerdas vocales cuando grabaron este tema en el estudio, y de qué manera. La canción estaba a medias en 1987, por lo que no pudo ser incluida en su primer disco. Formó parte del multitudinario Use Your Illusion II, y apareció además en la banda sonora de Terminator II. Los riffes son devastadores, y el estribillo es tan pegadizo que la convierten en infalible para el directo. Una de sus canciones más duras, que perfectamente representa el salvajismo de su filosofía.

1. Civil War (Use Your Illusion II)

En la cima del top, la que considero su composición más épica. La producción es sencillamente asombrosa, con guitarras y piano caminando a manos juntas, críticas a las guerras en las líricas, cuatro solos de guitarra de Slash, y una melodía general realmente inspirada. Es esta pieza la prueba del talento de los miembros del grupo trabajando en equipo, cuya pelea de egos, como ya ocurría entre Lennon y McCartney, podía dar resultados asombrosos. Más de siete minutos de épico hard rock americano. Insuperable.