Decir que Daft Punk hace música electrónica sería hacer una afirmación incorrecta. No solamente porque en el álbum que esperamos –o, mejor dicho, morimos de ganas de escuchar, el nuevo disco de Daft Punk Random Access Memories- han utilizado músicos en vivo para grabar los tracks, sino porque hay un cierto refinamiento de sus canciones que no se encuentra en la música electrónica de hoy. La música electrónica es material, se siente con el cuerpo, necesita un equipo apropiado que destaque las diferentes capas de sonido que se pueden escuchar en un track, requiere una comunión con el resto de la audiencia en el ritual del baile. No requiere, por otro lado, que lo procesemos demasiado.

Daft Punk

Por más avant garde que sea, la música electrónica va de la mano de la expresión corporal, de la percepción usando todos los sonidos. El dúo francés formado por Guy-Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter, compone la música electrónica más importante que ha salido de Europa en los últimos 30 años, justamente porque no se encasillan en este género y porque fusionan con otros elementos que hacen que sus canciones sean delicadas y complejas. Mientras esperamos al filo de nuestros asientos para poder escuchar la versión final del nuevo single, "Get Lucky", aprovecharemos para hablar de la importancia de la música de esta banda y, por supuesto, haremos nuestros pronósticos sobre el nuevo disco de Daft Punk.

Hay algunas cuestiones importantes a destacar sobre Daft Punk, a saber: la banda no rompe ningún esquema, pero saben cómo organizar los elementos de una forma novedosa y armoniosa; se trata de uno de los grupos más íntegros de los últimos años, lo que no quita que no tengan aspiraciones comerciales; y finalmente, Daft Punk son una de las mejores agrupaciones para ver en vivo. Superan ampliamente a cualquier DJ de moda dado que tienen un entendimiento avanzado de la música que están haciendo. Porque, en definitiva, estos dos franceses son más melómanos que músicos, y se acercan a la composición de sus canciones con una naturalidad y fanatismo que muchas veces está ausente de la música popular moderna.

Con Homework (1997), el primer disco de estudio de la banda, lograron generar una buena cantidad de hits a caballito del éxito inicial de “Da Funk”. Estas canciones son geniales, pero no proponen nada diferente. Las canciones estaban pensadas a la vieja usanza de la industria discográfica: no con la coherencia de un disco completo, sino como una colección de sencillos. Es difícil conseguir un disco conceptual cuando hablamos de música electrónica, sobre todo en la época anterior de Daft Punk, si no consideramos por supuesto el trabajo de los alemanes Kraftwerk. Homework es una colección de lindas canciones, y empezamos a notar algunos de los elementos que estarán presentes en un tiempo posterior: la magnificencia pegadiza de “Around the World”, el house progresivo de “Alive”, y otras composiciones menores como “Rollin’ & Scratchin´” y “Burnin”.

El giro a lo vintage

Es Discovery, el segundo disco de la banda, al que realmente hay que prestarle atención. En este disco, los anteriores fanáticos, que buscaban de hecho encontrar un house más maduro y refinado, se toparon con una colección de canciones únicas que hacían uso y abuso del sample clásico y que tomaban su inspiración de las bandas favoritas de la banda, que coincidentemente, provienen de las décadas de los ’60 y los ’70. Pero esta influencia no solamente se deja ver en los samples (interpretados en vivo en el estudio por el dúo) sino también en la temática de una niñez de descubrimiento donde la música gusta porque gusta, y no porque está bien que guste. Desde Barry Manilow hasta George Duke, y a pesar de la fuerte presencia electrónica de las máquinas, Discovery es un disco vintage maravilloso, uno de los mejores –si no el mejor- de la década pasada.

El disco completo, desde el primer tema hasta el último, es fantástico. No hay un solo tema de relleno. Desde el megahit “One More Time”, en el que exploraban aspiraciones más disco, pasando por el sampleado “Crescendolls”, la romántica “Digital Love” y la funky y sensual “Something About Us”, Discovery una maravilla extraña que no solamente tiene sentido sin querer dar una temática única a las canciones, sino que además está producido de forma magistral. “Harder, Better, Faster, Stronger” podría ser casi como un manifiesto, con la excepción de bajar el tempo muchas veces. Luego sería sampleado por el mismísimo Kanye West para su canción “Stronger”, además de ser una de las canciones más reconocidas de la banda.

Daft Punk

En esta oportunidad, no hubo que esperar demasiado para escuchar un nuevo disco de Daft Punk, solamente cuatro años. En 2005, también sorprendieron con la salida de Human After All, donde siguieron coqueteando con la personalidad de robots que se construyeron para preservar su identidad, pero mostraron una faceta diferente. Explotaron el autotune, melodías robóticas, minimalismo y rock distorsionado. Las máquinas son, no olvidemos, el instrumento predilecto del dúo, la forma en la que expresan sus ideas. No es sorpresa que el disco sea tan maquinista como sea necesario. La humanidad detrás de la tecnología, y quizás también los cambios que se producen dentro de esa humanidad, fueron el concepto detrás del disco, que fue recibido por una crítica desconcertada que, creo, no logró captar la grandeza del álbum.

El disco sí cuenta con temas comerciales, pero para el oído menos adiestrado es más pesado y voluminoso. Casi se podría decir que sus texturas son más complicadas y menos sutiles que las presentes en Discovery, puesto que la banda recurrió frecuentemente a la improvisación para su composición. Es un disco rápido, grabado en pocas semanas, donde encontramos ritmos más repetitivos como en la homónima “Human After All”, fantásticas composiciones como “Television Rules The Nation”, y la robótica “Technologic”. En definitiva, se trataba de un disco más bestial y enorme que Discovery. Así como muchos quedaron sorprendidos con el segundo disco, el tercero fue un cambio notable.

¿A qué queremos llegar con todo esto, además de hacer un repaso de la carrera del dúo francés? Para poder meternos de lleno en nuestras expectativas sobre el nuevo disco de Daft Punk. Random Access Memories no viene acompañado solamente por una estrategia de marketing interesante, sino por una promesa de cambio e innovación. Los discos de Daft Punk son como un buen vino: están estacionados, requieren un buen trabajo, y sobre todo, tenemos que esperar años antes de poder probarlos. Si no contamos el soundtrack de Tron: Legacy -y no queremos contarlo- Random Access Memories es uno de los discos más esperados porque realmente promete una vuelta de 360 grados en lo que se refiere a la música de Daft Punk.

daft

Random Access Memories y la nueva vuelta de tuerca

Y, más importante que nada, el nuevo disco de Daft Punk sirve para recordarnos cuán importante es esta banda para la música moderna, un grupo que no solamente rechaza por completo el Star System musical gracias al ocultamiento de las identidades, sino que además tiene la valentía de cambiar sus temáticas e inspiraciones con cada lanzamiento que tienen. Discovery es un antes y un después para la música electrónica, pero también para la música pop. La inspiración en elementos considerados “antiguos” que son reformulados para adaptarse a las necesidades sonoras de la banda es algo que podemos ver repetido en otras agrupaciones. Pero, por otro lado, no se limitan por lo que tienen que hacer o las expectativas que se depositan sobre ellos.

Random Access Memories, no tenemos dudas, será un disco fantástico. No tiene nada que ver con la enorme lista de colaboradores, donde se destaca la presencia de Giorgio Moroder y Nile Rodgers –y ya con estos dos, podemos dejar de mencionar, pero si queremos avanzar un poco más, Pharrel Williams es el vocalista de “Get Lucky”, y también estarán presentes Julian Casablancas y Panda Bear- sino con la promesa de un regreso a lo analógico. Esta promesa parece estar personificada por los escasos segundos que pudimos escuchar de “Get Lucky”, una canción que esperamos para estos días, donde una deliciosa línea de bajo se acompaña de algunos fraseos de guitarra pegadizos que componen una canción bien funky al estilo de Discovery, pero sin tantas máquinas. Para ser Daft Punk, es una canción bastante despojada. Cuando comienzan los beats del final del adelanto, sabemos que estamos frente a algo nuevo para la banda. Una combinación de lo más electrónico de Discovery, con una clara impronta de la presencia de Rodgers.

No queremos extendernos demasiado más, aunque se puede hablar horas de Daft Punk y su influencia. Lo que sí haremos es seguir preparándonos para esta deliciosa combinación de nuevo y viejo en el nuevo disco de Daft Punk, y deleitándonos con apenas unos segundos de “Get Lucky”.