Mucho han cambiado las cosas para Wayne Coyne y The Flaming Lips desde que publicaron en 1999 The Soft Bulletin, el disco más trascendental de su carrera, un trabajo cargado de misterio pero también de luz, con melodías sencillas que acompañaban a las reflexiones filosóficas del grupo. Es muy posible que The Terror no guste a muchos de los seguidores que esperaban un regreso a la música que les convirtió en el grupo que son. Este álbum es oscuro, atmosférico en algunos momentos y recrea unos paisajes depresivos, un mundo maquinal e industrial, donde la música de The Flaming Lips parece convertirse en una mezcolanza de sonidos mecánicos.

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Aunque es cierto que el cambio de estilo musical del grupo ya comenzó con su anterior disco, Embryonic, donde The Flaming Lips sonaron diferentes, un híbrido entre lo que ofrecen en The Terror y el estilo que les convirtió en uno de los grupos más respetados del panorama rock independiente. Su nuevo trabajo ha abandonado el mundo psicodélico y lleno de luz y color en el que vivía Wayne Coyne hace unos años. Así lo explicaba el propio cantante.

¿Por qué hacemos este disco, The Terror, que es desolador e inquietante? Ni siquiera quiero aceptar la respuesta: lo hacemos porque no tenemos esperanza, porque estamos perturbados y porque, creo, estamos aceptando que algunas de las cosas de la vida no tienen remedio. ¿Quizás porque dejamos la esperanza morir en un área de nuestra vida para que pueda vivir en otra? Quizás eso sea el principio de la respuesta.

Ahora lo sabemos: The Terror es constatar que incluso sin amor, la vida sigue… hay que continuar… nadie nos da un tiro de gracia.

Hablar de las diferentes canciones es complicado en el caso de The Terror porque todo el disco confluye en un todo opaco. Cada tema conecta con el anterior y con el posterior a través de suaves sonidos electrónicos o ecos de los instrumentos distorsionados. The Flaming Lips son unos grandes admiradores de la música de Pink Floyd y, en The Terror, todo se entrelaza dando una sensación narrativa parecida a la que conseguían los míticos músicos británicos.

Bienvenidos a la fase más ferozmente experimental y anti-pop de toda la carrera de The Flaming Lips, y no es decir poco, porque llevan más de 25 años en este negocio. Mucho ha tenido que ver la mano de un habitual como Dave Fridmann, el productor que ha sabido plasmar la desesperanza del grupo con un arreglos impecables.

El oscuro viaje psicodélico y de ciencia ficción comienza con las vibraciones de los sintetizadores y las notas altas e industriales como contrapunto en"Look…The Sun Is Rising". Si tuviéramos que imaginar el paisaje que describe esta canción, no sería una romántica puesta de sol, sino un mundo post-apocalíptico y desolado, con un apagado sol brotando de entre las nubes de contaminación. También deja una triste reflexión de Coyne sobre el amor: Love is always something / Something you should fear / When you really miss her. Palabras que dan razón a los rumores que dicen que este disco está plagado de referencias a la ruptura del cantante con su mujer.

La onda negativa desemboca con naturalidad en "Be Free, a Way", una canción mucho más etérea. La voz de Coyne se convierte en el viento agitado por unos instrumentos poco intrusivos. We are all standing alone… we don’t control the controls dice la letra. Una vez más, The Terror remite a cómo vivir sin amor, cómo superar la pérdida y, en último lugar, cómo aprender a vivir en un mundo cruel como es el nuestro. "Try to explain" resulta la canción más hermosa del disco: aunque no cesan las reverberaciones y los sonidos futuristas en el plano de fondo, tiene un tono romántico y con ecos de la positividad del pasado. Pero las cosas ya nunca serán las mismas.

"You Lust" es una máquina de más de 13 minutos, donde los teclados parecen una amenaza constante. Una canción pinkfloydiana en duración y estilo, que funciona con capas de sonido superpuestas y bien combinadas. "The Terror" y "You Are Alone" crean atmósferas electrónicas bastante irrespirables y repetitivas, que añaden melodías dubstep que nos mantienen en guardia, con un ojo entreabierto, desconfiados.

El título de "Butterfly, How Long It Takes to Die" habla por sí solo. Los rasgueos de guitarra suenan oxidados e irritantes y los sintetizadores parecen venidos del espacio, pero la voz del cantante vaga con dulzura entre sonidos estridentes. Un tema metafórico que, como nuestra existencia, empieza lleno de luz, pero va precipitándose hacia la muerte y una música más depresiva. "Turning Violent" es el prólogo de "Always There… In Our Hearts", que reincide en los mismos acordes que "Look…The Sun Is Rising", pero con un rock mucho más oscuro y pesado, con la distorsión de las guitarras al máximo y la batería sacudiendo el ambiente. Un ambiente que acaba apagándose en un eco que parece no acabar nunca.

7,5/10

The Terror funciona como un todo, pero hay momentos en los que imposible no desconectar emocionalmente y algunas canciones acaban pareciendo un bucle repetitivo que gira sobre los mismos temas depresivos. La música de The Flaming Lips cambia porque Wayne Coyne tampoco es el mismo: hay miedo a la vida y a la muerte, pero también aceptación. No es un álbum fácil de digerir, estoy seguro de que a algunos le parece una maravilla y a otros les producirá verdadero terror.

Fecha de lanzamiento: 1 de abril de 2013
Discográfica: Bella Union / Warner Bros
Canciones destacadas: "You lust", "Butterfly, How Long It Takes to Die" y "Always There… In Our Hearts"
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