Es complicado hablar sobre una persona a la cual la Rolling Stone ha definido como la “mujer más controversial del rock”. Courtney Love es adorada con devoción por sus fanáticos, que cada vez son menos, al mismo tiempo que es defenestrada por sus peripecias públicas en y fuera de los escenarios. Quizás generaciones más jóvenes, incluso, la reconozcan como la malvada esposa de Kurt Cobain, la culpable de su adicción a la heroína, y no como la cantante y principal compositora de las letras de Hole, que, junto con Nirvana, también fue una de las bandas más importantes de los ’90. Hoy, nos tomaremos el tiempo de analizar un poco más la biografía de Courtney Love, un personaje que, más que nefasto, se inclina para el lado del enigma.

courtney love

Se dice que hay que analizar una obra –en nuestro caso, las obras son siempre material sonoro- a través de la obra misma, y del contexto. Nunca hay que escuchar lo que dice el artista sobre su obra, o lo que dice sobre sí mismo. Generalmente, estará distorsionando, ya sea para bien o para mal. Por ende, realmente deberíamos dejar fuera de la ecuación no solamente las travesuras inducidas por las drogas de Love en los ’90, sino además, los rumores, peleas, y demás menudencias que hacen bien en pertenecer a la prensa del corazón. Lo que nos interesa en la biografía de Courtney Love es la obra de la cantante, el peso que tuvo para la presencia femenina en el rock contemporáneo, y su particular forma de escribir canciones, que, mal que le pesa a muchos fanáticos de Nirvana, influyó en la escena de la costa oeste de los Estados Unidos (incluyendo, claro está, a Kurt Cobain).

Love tuvo una infancia problemática, con padres divorciados y llamados de atención a través de robo adolescente. Esos robos adolescentes fueron los que la llevaron a un correccional juvenil, donde descubrió la música de The Runaways pero también de Patti Smith. Una combinación incendiaria. Después, Love pasó de ser stripper a ser actriz, teniendo algunos roles mínimos en algunas películas -Syd and Nancy de 1987, curiosamente- y boyando de ciudad en ciudad, pasando por Los Angeles, San Francisco, Londres, y hasta Anchorage, Alaska. Siempre terminó regresando a Los Angeles. Si bien su primera gran experiencia musical fue con Hole, Love siempre estuvo involucrada de una forma u otra con la música desde comienzos de los ’80. Casi que se autoenseñó a tocar la guitarra, tuvo un breve empleo como cantante en Faith No More, y formó una banda llamada Pagan Babies junto a Kat Bjelland y Jennifer Finch, que tendría poca vida. También fue brevemente la bajista de Babes in Toyland en 1987, pero fue expulsada de la banda.

Sus deseos de formar una banda, sin embargo, seguían fuertes. En 1989, se mudó nuevamente a Los Angeles, donde publicó un aviso en un zine para buscar un alma afín musical. El que respondió fue Eric Erlandson, conformando una de las duplas musicales más importantes de la década. Erlandson fue capaz de ponerse música a la cabeza caótica de Love, quien recién estaba aprendiendo a tocar la guitarra. Hasta el segundo disco de estudio, cuando reclutaron nombres más poderosos, Love y Erlandson se acompañaron en bajo y batería por dos mujeres más: Caroline Rue y Lisa Roberts, que tampoco tenían demasiada experiencia musical. Comenzaron a tocar en vivo y grabar sencillos. El primero se llamo “Retard Girl”, y el segundo “Dicknail”; que fue lanzado a través de Sub Pop Records, que por ese entonces no era el nombre por el que es reconocido ahora.

La biografía de Love debería detenerse después de los dos primeros discos de estudio de Hole. Sin embargo, el suicidio de Kurt Cobain, cuatro días antes del lanzamiento de Live Through This, terminó afectando a la banda y a la mujer. Love se puso aún más revoltosa. Volvió a consumir heroína y otras drogas. La música quedó manchada por la presencia mediática. Y también, lo bueno de Love se vio eclipsado por lo intrínsecamente malo. La propuesta subversiva de Love, así como también de otras mujeres de la época, terminó siendo mucho más impactante que la de Bikini Kill o L7, simplemente porque estaba metida dentro de los medios. Y terminó gastando todos sus cartuchos antes de tiempo.

Hole

Por eso, es preferible que volvamos a la música. En 1991, el mismo año en que Nirvana editó su Nevermind, Hole lanzó Pretty on the Inside, su debut. Con la excepción de “Clouds”, una canción de Joni Mitchell que recibió arreglos nuevos por parte de la banda, todas las letras fueron escritas por Hole. La crítica fue unánime: un disco pesado, jodido, producto de una mente problemática, y por ende, brillante. Aún quien deteste a Courtney debe admitir la calidad artística del debut de su banda, y alabar el trabajo de guitarras, pesado y complejo, que agrega Erlandson. Pretty on the Inside es también uno de los discos más confesionales de la artista. Las letras comienzan a insinuar ese feminismo subversivo dentro de los cánones de la industria, con temáticas que van desde la violación en “Mrs. Jones”, hasta el hartazgo postmoderno de “Garbadge Man”. El sencillo “Teenage Whore” es toda una declaración de principios, con Love tomando parte de su experiencia adolescente y transformándola en una canción arrolladora.

Además de sus vivencias, Love se inspiró también fuertemente en la música que la había marcado en su adolescencia. El new wave y la música artística de las décadas de los ’70 y los ’80, con REM a la cabeza, pero también inspiraciones comerciales como The Runaways, forman parte del repertorio detrás de Pretty on the Inside. Erlandson logra sumar volumen a las canciones de Hole, las asienta en el piso en lo que de otra forma hubiesen sido las declaraciones volátiles de una adolescente problemática. Estamos haciendo una especie de defensa de Love, pero la realidad es que la banda, sin Erlandson, no habría sido una realidad –exhibido claramente por America’s Sweetheart y los discos solistas de Love, años más tarde-. Pretty on the Inside sirvió para poner a la banda en el mapa, pero sería su siguiente disco, el último gran disco que pudieron hacer, el que los consagraría. Pero antes de hablar de Live Through This, habría que hacer otros comentarios.

Además de ser una excelente escritora de canciones, Love era también una experta manipuladora de la prensa. Y mientras abogaba por el nuevo feminismo y la liberación de las mujeres, denunciaba la violencia, y escribía letras únicas, venía una imagen a los medios que no se había vendido antes para una banda de este estilo. Con sus vestidos apodados por ella misma como kinderwhore, una moda que, mal que le pese a la cantante, en realidad había sido instaurada por Bjelland de Babes in Toyland, Love vendía una imagen de inocencia cáustica y postapocalíptica. Los medios lo comieron como pan caliente, y a caballito de esta prensa y un buen disco, Hole logró irse de gira por Estados Unidos y Europa, y forjar su nombre.

Existe un elemento importante que se sumó a Hole: Patty Schemel. La baterista logró aportar un sonido aún más voluminoso y ayudó a Erlandson en el aspecto musical de las canciones. El resultado fue un disco mucho más accesible, no tan punk como el debut, pero sin perder el poderío de las canciones. Por otro lado, la bajista Kristen Pfaff también fue una nueva adición –en junio de 1994, a unos meses de la salida del segundo disco, Pfaff falleció de una sobredosis-. Los excesos, marcados también por la adicción a la heroína de Schemel, fueron moneda corriente en Live Through This. Sin embargo, el disco resultó ser una muestra fantástica del poderío que había adquirido Hole. Las letras de Love, por otra parte, se habían vuelto aún más irónicas, ácidas, relatando su llegada al spotlight público, y sus vivencias desde su salto a la fama.

Para poder defender a Hole, sería ideal poder decir que este disco fue producto de su mente creativa. Sin embargo, si bien las letras de Hole llegan a su madurez con este elepé, son Erlandson y Schemel, que también lo harían en Celebrity Skin, el tercer disco de la banda, quienes reflotan los aspectos sonoros. Love estaba más concentrada, en el momento de la grabación del disco, en proteger su imagen pública mientras su marido descendía aún más en un espiral de drogadicción. Es imposible saber qué sucedió en ese sentido. Love compraba ropa y más ropa en los locales de Los Angeles mientras Cobain entraba y salía de rehabilitación. Decía que no tomaba más heroína, pero se había vuelvo adicta también a las drogas prescriptas. Gran parte del presupuesto de la pareja se iba en drogas.

Después de la muerte de Cobain, Love se volvió cada vez más inaccesible, perdiéndose en un mundo privado y etéreo al que nadie puede entrar. Dice que hace años consume drogas, pero su cuenta de Twitter no es la de una persona normal, que digamos. ¿Y cómo concluye esta biografía de Courtney Love? La cantante cumplió un rol que alguien tenía que cumplir. Se convirtió en la primera dama del rock de los ’90 por mérito propio y no por matrimonio. Estuvo en una posición de poder que lamentablemente perdió, gracias a sus excesos y su inestabilidad. Y también supo cómo manipular para vender una imagen ciertamente contradictoria con sus acciones. No somos quienes para juzgar la vida de Love, pero sí podemos juzgar su música.

En la discografía de la cantante, si sumamos proyectos paralelos y discos más recientes, Pretty on the Inside y Live Through This no solamente son sus mejores momentos, sino que además marcan una época. Saben cómo definir el zeitgeist de los ’90 de la misma forma que lo supo hacer Nevermind, pero dentro de estructuras un poco más clásicas. Estos discos poco serían sin la maestría de Love a la hora de escribir canciones directas, desde un punto de vista femenino y literario, con un alto contenido de metáforas e indicios. Con el correr del tiempo, lamentablemente, lo autorreferencial de Courtney Love dejó de ser interesante, y se transformó en la perorata de una mujer perdida. Sin embargo, al menos nos quedan estos dos discos, fantásticos representantes del rock de los ’90.