La historia de la música tiene canciones que son de lo más relevantes. Algunas de ellas acompañaron una época, otras generaron un cambio, demostraron cuál era el estado y sentimiento del estado actual de una sociedad o simplemente gustó mucho y quedó en el conciente colectivo. Una de las más relevantes, sin lugar a dudas, es "The Times They Are A-Changin'", de Bob Dylan, que fue lanzada en enero de 1964 y que forma parte del disco que lleva el mismo nombre. Esta es la historia de "The Times They Are A-Changin'".

Bob Dylan

En septiembre del '63 se hizo un demo que fue producido en los Witmark Studios de Nuea York. Se convirtió en un verdadero himno. Era una canción que fue utilizada como estandarte a la hora de pelear a favor de los derechos civiles y oponerse a la guerra. Era usada para llamar a una revolución. Es interesante lo que dijo Dylan al respecto. Él no solo sabía que estaba haciendo una canción que significaría algo, sino que esa fue exactamente la intención del cantante recitador y, además, salió en un momento justo con un timing digno de aplauso: dos días después de la muerte de John F. Kennedy. Esto fue lo que le dijo al director Cameron Crowe en 1985:

Esta era definitivamente una canción con propósito. Sabía exactamente lo que quería decir y a quién quería decírselo. Quería escribir una gran canción con versos consisos que se apilen de manera hipnótica. El movimiento de derechos civiles y el de la música folk estaba muy unido y alineado en ese momento.

Está claro que "The Times They Are A-Changin'" es una canción de protesta, un tema que hace un llamado. No por nada parte de la lírica dice "come senators, congressmen, please heed the call" ("vengan senadores, congresistas, por favor hagan caso a la llamada").

Lógicamente por su importancia fue versionada por algunos grandes artistas que marcaron también una época musical. Entre ellos Phil Collins, The Beach Boys, Billy Joel, Bruce Springsteen, Simon and Garfunkel, Eddie Vedder, The Seekers y una lista casi interminable así como en películas (se puede escuchar en el inicio de Watchmen). Incluso también fue utilizada en uno de los momentos más importantes de la tecnología. Steve Jobs, conocido fanático del artista, la usó para presentar la Macintosh 128K en 1984 (que además también tuvo ese famoso comercial que hacía referencia al libro de George Orwell).

Hoy es considerada por muchos críticos de música y escritores que se especializan en el tema como una de las canciones más importantes de la historia de la música, no solo porque es un gran tema sino porque se convirtió en un estandarte, logró atravesar la época para la que fue compuesta y permitió cambiar la mentalidad y el espíritu de las personas que la escucharon. No es solo una canción, sino que es un himno, un verdadero himno que logró cambiar cabezas.