Una de las noticias más interesantes de esta semana está relacionada con el lanzamiento de “Horizon”, el bonus track que estará presente en la edición japonesa de Random Access Memories, el exitoso LP de Daft Punk. Pueden leer ya nuestras impresiones sobre Daft Punk, y sobre su disco, y sobre esta canción, pero queremos cerrar el día con una reflexión relacionada a estos benditos bonus tracks que no logramos terminar de entender. ¿O sí? Todos aquellos que estaban convencidos de su cualidad como estrategia de marketing pueden descansar: sí, lo es. ¿Pero por qué en Japón? ¿Por qué existen los bonus tracks japoneses?

Bonus track japoneses

El dinero es la razón. La situación de la industria musical en Japón hace que el ambiente sea propicio para el lanzamiento non stop de discos con canciones agregadas. Gracias a internet, las fronteras se desdibujan en el momento en que alguien puede subir esa canción rippeada a internet, pero antes, conseguir los tracks extra japoneses solamente se podía hacer importando ese disco a nuestro país. Pero no es una estrategia desconocida.

¿Por qué ofrecemos algo diferente a lo que todos los demás quieren? No es por ser hipster. Es para vender más. Por ejemplo, si vuelvo a reeditar un disco que tiene las mismas canciones, si alguien lo tiene no querrá comprarlo de nuevo. Si le pongo dos canciones inéditas, la situación cambia considerablemente. Por eso nos desesperamos con eventos como el Record Store Day que, no me malinterpreten, es fantástico y nos permite tener acceso a material inédito incunable, pero también está hecho para generar ganancias.

En Japón, como decíamos, la situación es –o era- radicalmente diferente. Sabemos por qué existen los bonus tracks, pero ¿por qué existen los bonus tracks japoneses? Los consumidores de música física en Japón tienen la desgracia de tener precios demasiado altos para poder comprar los elepés de sus artistas favoritos. Muchas veces, resultaba más barato comprar las importaciones de Estados Unidos que los discos producidos localmente. Por ende, las discográficas de Japón tuvieron que pensar en una alternativa para poder hacer que los oyentes de música comprasen más discos locales. ¿Cómo? Los bonus tracks especiales, que se encuentran únicamente en las ediciones de ese país.

La estrategia funcionó perfectamente bien. No solamente los japoneses se desesperaron por adquirir las ediciones locales, sino que los melómanos y coleccionistas alrededor del mundo comenzaron a valorar las ediciones de ese país gracias a este material extra. No es raro encontrar en tiendas de música que una edición japonesa vale mucho más que una edición local o una edición importada de Estados Unidos. Lograron superar la desventaja del mercado local, pero además se pusieron en una situación en la que tuvieron una ventaja internacional.

Hoy en día, con la existencia de internet, las cosas cambian. Apenas se hizo disponible el disco físico de Daft Punk, tardamos algunos minutos en poder escuchar “Horizon”. Lo mismo sucede con muchas de las ediciones especiales del Record Store Day. Pero estas ediciones no están orientadas a las personas que consumen música “ilegalmente” o a través de streaming, sino para los coleccionistas interesados en adquirir un ítem único. Claro, los bonus tracks japoneses no cambian la historia de la música, pero como curiosidad, ¿quién no se lo ha preguntado alguna vez?