Es imposible no reconocer que los Smashing Pumpkins fueron uno de los grupos más importantes de los años 90. Es cierto, la carrera de la agrupación ha continuado con aciertos y tropiezos hasta el día de hoy, pero en ese momento eran los abanderados de la movida alternativa gracias a su sonido único lleno de capas superpuestas, numerosas guitarras y delicados equilibrios. Al día de hoy la banda sigue funcionando gracias a la fuerza creativa de Billy Corgan, aunque indudablemente su mejor material vino de su década de gloria. ¿O no? Para descubrirlo, acompáñenos en un recorrido por las mejores canciones de Smashing Pumpkins.

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1. “Mayonaise” (Siamese Dream)

Aunque no salió oficialmente como sencillo, este tema es quizá uno de los mayores éxitos de los Pumpkins y perfecto sumario de sus mejores características: riffs de guitarra potentes de inspiración metalera y alternativa, momentos de descanso y cuasi-balada combinados con ruido distorsionado de grandes proporciones; y una letra simple pero poética, complementada por un título no necesariamente muy descriptivo que, según Corgan, salió luego de asomarse a su refrigerador.

2. “Rhinoceros” (Gish)

Ya desde su producción debut, el grupo estaba jugando con esta dinámica ruidosa pero al mismo tiempo suave que ayudaría tan bien a definir su sonido. En este caso, la acción arranca con una melodía sumamente tranquila y muy alternativa que, para su segunda parte, se destapa con un solo de guitarra en la mejor tradición metalera. Es definitivamente una de las favoritas de la gente y ejemplo claro de lo que la banda construiría con los años.

3. "Disarm" (Siamese Dream)

A pesar de su tono de balada, esta melodía es un buen ejemplo de la tortura y oscuridad que hay en las letras de Corgan. Tan intensa fue considerada en su momento que incluso se prohibió su uso radial en Inglaterra y eventualmente llevó a Corgan a tener que explicar que misma estaba no estaba inspirada más que en la difícil relación con sus padres, pues había sido una manera de sacar su rabia de juventud. Lo que es un hecho es que es un tema magistral, que además incluye un precioso arreglo de cuerda en su versión original.

4. "Tonight Tonight" (Mellon Collie and the Infinite Sadness)

Una melodía imposible de recordar sin su video grandilocuente y surrealista, basado en la cinta de George Meiles, Trip to the Moon. Curiosamente, el tema no fue grabado en las sesiones del Mellon Collie and the Infinite Sadness, sino en una sesión de preparación anterior realizada durante la gira de su anterior disco. La canción incluye un grupo de cuerdas de 30 elementos y es de esas melodías más pop que tan bien le salen a la agrupación. Personalmente, es una de mis favoritas.

5. "Perfect" (Adore)

Aunque este disco de 1998 no fue necesariamente el más aclamado de la banda, e incluso podríamos decir que fue el retrato de una agrupación a punto de desintegrarse, lo cierto es que el álbum no sólo tenía muy buenas canciones, además mostraba una faceta experimental con buenos resultados. Es cierto, el disco es muy denso, por momentos oscuro, demasiado cargado a la electrónica y fue antecedido por el que definitivamente es el mejor álbum de la banda, por lo que era inevitable que palideciera en comparación. Pero melodías como ésta, y otras como "For Martha", que también tendríamos que incluir en el conteo, son buenos ejemplos de que hasta en sus momentos más oscuros, Corgan tiene mucho que ofrecer.

6. "Cherub Rock" (Siamese Dream)

Al parecer, ejecutivos de la entonces disquera del grupo no estaban muy contentos con lanzar este tema como sencillo, sin embargo, el tiempo acabó demostrando que sus riffs sobresaturados son atractivos lo mismo para los fans del rock de estadio que del pop más tradicional. Por cierto, el efecto del solo que contiene esta melodía fue alcanzado al grabar en cinta dos diferentes tomas y reproducirlas a velocidades diferentes para juntarlas en una grabación final.

7. "Bullet With Butterfly Wings" (Mellon Collie and the Infinite Sadness)

Este fue el primer tema del grupo en alcanzar el Top 40 en los Estados Unidos e incluso le dio un Grammy a la agrupación, con todo y que no es necesariamente una melodía amable. De hecho, diríamos que es todo lo contrario: furia y angustia adolescente combinadas con influencias grunge y un coro que dan ganas de cantar a todo volumen.

8. "1979" (Mellon Collie and the Infinite Sadness)

Cuenta la leyenda que este tema no le parecía lo suficientemente bueno a Flood, el productor del álbum, lo que por poco lo deja fuera del mismo. Sin embargo, Billy tomó el asunto como un reto personal y reescribió la canción en cuatro horas, logrando convencer finalmente al productor. Esta melodía ciertamente tiene toda una construcción pop muy clásica, adornada con una cierta nostalgia que la hacen muy atractiva.

9. "Stand inside Your Love" (Machina/The Machines of God)

En honor a la verdad, los dos discos intermedios de los Pumpkins están tan llenos de éxitos que ahí hay suficiente tela para elegir no sólo 10 sino 20 mejores canciones. Sin embargo, para tratar de compensar un poco las cosas escogí esta melodía, sencillo del primero de dos discos que cerraron la primera etapa del grupo. Otro track con la clásica construcción pumpkiana: capas de guitarra, energía y mucho sentimiento. Es una de mis favoritas, aunque debo de reconocer que ya para este disco la banda ya no tenía tanto reconocimiento o aprecio, al menos no al nivel de sus primeras producciones.

10. “The Celestials” (Oceania)

Para mi elección final tenía muchas canciones, incluidas algunas de su disco de lados B, sin embargo, volviendo al tema de la justicia era necesario meter algo de su nueva época, aunque confieso que personalmente ya no le encuentro mucho chiste al conjunto en estos días. Este tema fue el primer sencillo de Oceania, su disco más reciente, y está construido con sintetizadores, guitarra acústica y algunos toques orquestales. Ya no posee la fiereza de antaño, pero su sonido amable y pulido es sumamente convencedor.