Jimahl
| 22 de febrero de 2008 a las 04:18 | Un comentario
Ah, el maravilloso mundo de los remixes y su capacidad de darle un giro de 180 grados a una canción. Para muestra de ello, “Jesus, Walk With Me” de Club 8. El segundo tema de The Boy Who Couldn’t Stop Dreaming pasa de ser un breve tema folk minimalista con guitarras acústicas a un delicioso track de chill out de ocho largos y muy placenteros minutos, gracias a las sutiles texturas electrónicas con toques ochenteros que acompañan a la siempre balsámica voz de Karolina Komstedt: El...