En un lamentable lapso de amnesia de mi parte, dejé a The Mary Onettes fuera de mi lista de lo mejor del 2007. Shame on me, pues por ahí de mediados del año pasado escuché su álbum debut por horas, días y semanas enteros—un efecto que pocos álbumes pueden llegar a tener en mí.
Y es que es difícil resistirse a ese sonido ochentero que se trae la banda, una mezcla de The Smiths, Joy Division, The Cure y The Jesus and Mary Chain, pero bien...
The Mary Onettes





