Y usted, ¿cuánto va a pagar por el nuevo álbum de Radiohead?

Esto de que cada quién decida cuánto quiere pagar por el In Rainbows de Radiohead sin duda está dando mucho de qué hablar. No sólo es una forma original e innovadora de mover--qué digo mover, sacudir sería un término más apropiado--a la industria de la música, sino también de medir la capacidad de aprecio y retribución de los consumidores. Es algo así como una prueba de honestidad. 

De acuerdo con los datos que NME.com ha estado capturando en estos últimos días, los fans están pagando un promedio de 5 libras esterlinas (poco más de 100 pesos mexicanos) por el nuevo álbum de Radiohead en su formato digital--5 libras se me hace una cantidad decente y satisfactoria lo mismo para los fans como para la banda, que obtendrá retribuciones más sustanciales y jugositas a través de todos los que desembolsaremos--con sacrificios, quizá, pero con muy buena disposición--40 libras para hacernos de esa joyita que será la caja con CDs, vinilos, librito, arte... (¡qué emoción, qué bonito, ya la quiero!).

Por desgracia, no faltarán los vivales (sí, vivales) y aprovechados que no pagarán nada, se sentirán bien chichos y presumirán que se hicieron del álbum "de a grapa". Y eso es algo que repruebo totalmente y que va más allá de mi comprensión. Por ejemplo, un tal Mike Wakelam escribe en NME:

"El precio normal de un CD es de £9. La disquera se queda con el 25%, quedando £6.75. Tengo entendido que los artistas se quedan con el 18% de eso, lo que equivale a £1.215. Así que pagaré £1.22".

Mike Wakelam, es usted abusivo. Y es obvio que no es fan. Prrrt.

Para mí, esto equivale a adoptar el papel de las disqueras en el que lo último que importa es el artista y el trabajo que realiza. Considero que tener la oportunidad de retribuirlo de manera justa y no aprovecharla no tiene madre. ¿De qué sirve entonces que las bandas se liberen de los métodos y prácticas perjudiciales de los sellos discográficos si sólo van a ser reemplazados por los propios fans? No sólo es injusto, sino descorazonador: la gente que se supone aprecia mejor que nadie la labor del artista es la primera en darle la espalda.

Las disqueras ya castigan lo suficiente a las bandas que llenan de alegría nuestra vida. ¿Es justo que nosotros las castiguemos también? ¿Así queremos que la manera en que funcione la industria cambie? Es muy fácil quejarse de lo caro que sale el vicio de ser melómano, pero no querer por algo que vale no va a cambiar nada.

Y usted, ¿cuánto va a pagar por el nuevo álbum de Radiohead? No se manche y pague una suma decente.