Made In The Dark – Hot Chip

El título del álbum no podría ser más adecuado, pues en el tercer disco de Hot Chip, la chispa y frescura de The Warning están algo ausentes, y Made In The Dark tiene más ratos de oscuridad que de luz.

Abre con "Out At The Pictures", que tiene el punch suficiente de un tema abridor, y que sin ser un bombazo anuncia que hay cosas buenas por venir. Y llegan, en la forma de "Shake A Fist", un tema muy tribal y poco convencional (me recuerda a The Chemical Brothers en sus años de gloria) que no por ello deja de funcionar en la pista de baile, pues es tan ruidoso y peculiar como rítmico--acaso su único inconveniente (pero sólo si de verdad se le quiere encontrar un negrito al arroz)  es que supera los cinco minutos de duración y en esta época de fast foodfast todo es "algo larga". Le sigue la fantástica "Ready For The Floor", que no podría tener un mejor nombre y hacerle honor, pues todo en ella no hace sino preparar al escucha para bailar con el regocijo que una divertida canción pop puede crear.

Después de esos dos temazos, el álbum comienza a decaer de a poco. "Bendable Poseable" suena a experimento que pintaba para más y que se quedó en un boceto o intento de otra cosa. Luego llega "We're Looking For A Lot Of Love", un tema suavecito, con órganos celestiales, vocales etéreas y una base rítmica muy minimalista con el que Hot Chip incursiona, exitosamente desde mi punto de vista, en el terreno de las baladas. La canción podría muy fácilmente colarse--así como está o en versión remezclada--en colecciones de chill out, dándole al grupo un cariz más que el de hacedor de música bailable.

"Touch Too Much" aparece después y suena a la sombra del éxito "Over and Over" del grupo--ignoro si el sonido similar haya sido intencional o pura coincidencia, el caso es que el tema nunca acaba de enganchar. Le sigue "Made In The Dark", otra balada tipo pianito-percusión-vientos que no llega a ningún lado y en la que, a diferencia de "We're Looking For...", las cosas no salen tan (nada) bien. Mmm, quizá los de Hot Chip deberían tomarlo como advertencia sobre sus coqueteos con los temas más tranquilos, pues no son lo suyo (le sigue un par con resultados igualmente fallidos).

El álbum vuelve a repuntar con "One Pure Thought"--un tema pegajoso, rítmico y guitarrero que pinta para ser el próximo sencillo y que tiene el éxito asegurado en las pistas de baile. Sin llevar menos de 10 segundos en el reproductor levanta la calidad del disco de manera impresionante y recupera la atención del escucha, posiblemente aletargado por los tracks anteriores.

La buena racha continúa con "Hold On". Es menos enérgica y efectiva que su predecesora, pero el ritmo funky logra mantener al escucha al pendiente de lo que está por venir... tristemente, no es mucho ni muy recomendable. "Wrestlers" es un tema pop medio bobalicón (que en voz de alguien como Mika tendría mucho más sentido y razón de ser) con pianito, palmaditas y sintentizadores que, de durar menos, sería más tolerable. Con "Don't Dance" pasa algo similar, es repetitiva y cansada, la estructura irregular hace que el tema esté lleno de altibajos que no capturan sino que desconciertan, pues los cambios suenan más a desvarío que a mejora.

Por último llegan "Whistle For Will" e "In The Privacy Of Our Love" (dos baladitas más), que en conjunto me resultaron cinco minutos de desperdicio total de espacio y tiempo en el álbum. Cinco minutos que el escucha ocupará mejor yendo al baño, leyendo una revista, viendo pasar a la gente por una ventana o echándose un cigarro.

Made In The Dark es un álbum lleno de contrastes que más que resultar interesantes o llamar la atención, se antojan aburridos--no se trata de un álbum "ecléctico" sino muy desigual y sin rumbo fijo, lo que en general lo hace flojo y poco efectivo en conjunto; uno de esos discos que no se pueden (o quieren) escuchar completos, sino más bien en puñados y a ratitos; de los que vale la pena descargar tres o cuatro canciones porque lo demás es paja. Sin duda cuenta con temas excelentes ("Shake A Fist", "One Pure Thought"), pero son los menos y, a pesar de su efectividad, resulta imposible que unos cuantos puntitos brillantes hagan la luz en medio de tantos nubarrones de oscuridad.

Puntuación: 6.5/10