Ode to J. Smith – Travis

Han sido acusados de repetirse en cada disco (y cada canción si a esas vamos), de parecer esquizofrénicos por poner temas alegres en sus discos al lado de los tristes y, básicamente, de ser "chicos demasiado buenos".

A pesar de su larga carrera y de haber abierto el camino para bandas como Coldplay o Keane, su fama nunca ha alcanzado la de los primeros y apenas sobrepasa la de los segundos y sin embargo, a once años de aquel memorable Good Feeling, todavía seguimos hablando de Travis.

Y es que a la banda se le puede culpar de muchas cosas pero no de la falta de corazón en su música. Por lo mismo, no es extraño que cada una de sus últimas producciones hayan sido el resultado de sucesos trascendentales en la vida de estos cuatro.

Desde el 12 Memories, cuyo lanzamiento fue una especie de catarsis para una banda que estuvo a punto de terminar debido al accidente de su baterista y al apabullante éxito de sus anteriores placas; hasta The Boy with No name y Ode to J. Smith, donde los nacimientos de los hijos de Fran Healy y Dougie Payne actuaron como catalizadores.

Así, luego de una grabación relámpago de aproximadamente dos meses y varios conciertos de preparación, el grupo llega para presentarnos su nueva producción, en la que rescatan el sonido y las influencias rockeras de sus inicios para contarnos parte de la historia de J. Smith, un personaje ficticio que sinceramente no parece estar teniendo un buen día.

Ode to J. Smith arranca fuerte, teniendo como carta de presentación la canción "Chinese Blues", una de las mejores de la producción y en donde se nota a un Travis revitalizado, con guitarras poderosas y omnipresentes y letras más obscuras. A ésta le sigue el primer sencillo "J.Smith", con influencias queenescas y un sonido épico, como queriendo demostrar que la banda no necesariamente escucha a Britney Spears o Katy Perry, aunque sus covers digan lo contrario.

Sin embargo, Fran y compañía no han abandonado su lado pop y ahí está "Something Anything" para probarlo. Con un coro pegajoso y una vibra muy travesiana esta canción es sin duda una de las mejores del disco. Luego de una "Long way down" que fácilmente pudo haber estado en su primer álbum, llegamos a la depresión con "Broken Mirror", un track lento, obscuro y que aparentemente fue inspirado por un tema de James Bond, de acuerdo a las palabras del mismo Fran Healy.

La producción recupera su ritmo con "Last Words", canción de innegable hechura travesiana con banjo y guitarra distorsionada incluidos, que da paso a otro tema sobresaliente: "Quite Free", tema que con un espíritu western y un coro aparentemente inexistente vuelve a demostrar la experiencia que el grupo ha adquirido a lo largo de los años, convirtiéndose al primer acorde en una de las predilectas.

Así, de repente ya hemos alcanzado el último tramo del disco, pero no sin antes escuchar "Get Up" y "Friends", dos temas regulares pero que no llegan a ser malos. Continuamos con otro gran sencillo: "Song to Self" y así llega el fin con "Before You Were Young", un tema melancólico con hermosos arreglos en donde J. reflexiona sobre su vida, ¿desde el cielo tal vez? Y si de acuerdo a las palabras de Healy esta producción es como un libro, este tema es definitivamente un gran final.

Con apenas 36 minutos de duración, Ode to J. Smith es en definitiva un clásico de Travis. El cuarteto no viene a reinventar la música, ni serán en el futuro una banda llena estadios como Coldplay o reconocidos por su experimentación como Radiohead. Lo que este grupo puede hacer es crear perfectas canciones pop y francamente, no necesitamos nada más que eso.

Puntuación: 9/10