Hipertextual Labs: It’s Blitz – Yeah Yeah Yeahs

8.5/10

Los Yeah Yeah Yeahs han alcanzado la madurez. Al trío neoyorquino le ha tomado tres discos conseguir lo que otros alcanzan tarde o no logran nunca: evolucionar. Y esta evolución ha sido a base de sacrificios, de abandonar las guitarras, restringir los gemidos y los gritos, bajar los decibelios.

En It's Blitz la banda ha renunciado al post punk para abrazar la electrónica, el glam y el pop. Y aunque han logrado conservar el sonido adictivo y envenenado de sus comienzos, también se han desprendido del toque ríspido para dar paso a un ritmo más refinado y elegante.

Mientras que en sus inicios la guitarra de Nick Zinner llevaba el mando con sus incansables cuerdas, ahora el grupo ha incorporado más instrumentos y traído invitados para darle a su música un fuego nuevo con tracks que sobrepasan los 4 minutos de duración, renunciando a la brevedad en favor de la experimentación.

Las letras también han sufrido cambios. Con el tiempo las palabras de Karen O se han vuelto cada vez más metafóricas y aunque sigue repitiendo frases como antaño, aquí se nota un espíritu contenido y misterioso que habla por igual del amor completo, las dudas amorosas, la añoranza por el pasado e incluso de una lujuriosa determinación.

El disco arranca con “Zero”, el primer sencillo de la producción y uno de los temas más escandalosos, que si bien no sirve para definir el sonido del álbum sí muestra la amplia gama de texturas que el trío ha conseguido en esta ocasión. A éste le sigue “Heads Will Roll”, canción de sintetizadores omnipresentes inspirada por el amor al baile de la vocalista del grupo.

La tranquilidad llega con “Soft Shock”, tema de influencias pop que habla sobre la indecisión entre seguir adelante o abandonar el barco amoroso. El amor también ocupa los espacios de “Skeletons”, canción de alcances épicos y sin duda una de las mejores del disco.

Con la llegada de “Dull Life” y “Shame And Fortune” la guitarra de Zinner hace finalmente su aparición para subir de nuevo los decibelios. En la primera su sonido lleva toda la canción y en la segunda interviene a la mitad para recordarnos porqué este músico es considerado como uno de los mejores guitarristas en la actualidad.

Las teclas regresan para producir la melodía de “Runaway” y acompañar a Karen en sus añoranzas amorosas. A esta le sigue la que en mi opinión es la mejor canción del álbum, “Dragon Queen”, una joya de influencias thecurescas con una letra directa y muy claras intenciones.

El pop regresa para llevar el ritmo en “Hysteric” y “Little Shadow”, tema que empieza como una especie de canción de cuna y poco a poco va subiendo el tono para darle un digno final a la producción.

En resumen, los Yeah Yeah Yeahs han madurado sin miedo y sin dejar de lado la diversión, han expandido su sonido, han mejorado en su ejecución pero sobre todo, han demostrado que se puede crecer sin perder el estilo. It’s Blitz es un gran paso adelante y un disco arriesgado. Una producción perfecta y sin momentos blandos y en muchos aspectos la mejor de la agrupación hasta el momento. En su construcción el grupo ha arriesgado todo y el riesgo afortunadamente ha valido la pena.