Reseña: Blind Guardian – At The Edge Of Time

Decía Einstein que todos somos en mayor o menor medida ignorantes. La diferencia radicaba en que unos ignoramos unas cosas y otros, otras. Y por eso a día de hoy sigue habiendo insipientes que califican ciertos tipos de música como ruido. Tradicionalmente han sido el rock y el metal -sobre todo en sus vertientes más extremas como el brutal, death, black o thrash- los que han cargado con el sambenito. Pintas raras, drogas, violencia o marginación son los campos semánticos a los que la sociedad asocia este tipo de música.

Pues bien, me gustaría exponerles este At The Edge Of Time de Blind Guardian a todos aquellos que se extasían con Verdi o Mozart y/o piensan que la verdadera esencia de la música no puede contener instrumentos distorsionados. Para escuchar los algo más de 63 minutos que componen el compacto es preciso tener cierta costumbre musical. No hay canciones fácilmente digeribles ni comerciales. Sólo buenas composiciones y un gusto exquisito a la hora de crear música. Bienvenidos al universo Blind Guardian.

Antes de analizar tema a tema el CD, me gustaría matizar que todos los arreglos orquestales que figuran en el disco han sido grabados en el magnífico Rudolfinum de Praga, por lo que os podéis imaginar el calibre de la producción que tiene detrás At The Edge Of Time. Para más detalles podéis echarle un vistazo a este video.

Una introducción que suena como una gran banda sonora de película nos adentra en el mundo que a nuestros compañeros de Ecetia les debe recordar a Sacred 2: Fallen Angel. "Sacred Worlds" es una nueva versión de "Sacred", compuesta por la banda para ambientar el citado videojuego. La grandiosidad, las melodías épicas y un sonido espléndido sirven como primer plato de un menú que da gusto paladear desde el principio.

"Tanelorn (Into the Void)" abre fuego con unos riffs de guitarra que nos recuerdan que esto es un disco de metal. Por cómo está construida lo cierto es que rememora al pasado de la banda. Concretamente a los tiempos de Somewhere Far Beyond (1992). Tiene un estribillo accesible que hace que la complejidad musical –esta vez sin orquesta- sea más llevadera para neófitos.

El siguiente corte, "Road Of No Release", tiene un comienzo con piano y con voz suave. Me gustan las armonías in crescendo de la canción que poco a poco van dándole más y más fuerza. Al más puro estilo speed metal se inicia "Ride Into Obsession" que alcanza ritmos frenéticos. Es una de las canciones más poderosas del trabajo.

"Curse My Name" es una balada agradable de escuchar en la que violines, violas, flautas y demás instrumentos nos llevan de viaje hacia la Edad Media. Muy recomendable para los amantes del folk metal.

"Valkyries" es una de las canciones más complejas de este At The Edge Of Time. Tiene muchos cambios de ritmo, arreglos y coros masivos al más puro estilo Queen. Aún así, un estribillo fácil de recordar permite saborearla un poco mejor.

El sonido de "Control The Divine" me ha resultado familiar al del disco A Night At The Opera (2002), especialmente por la cantidad de coros que tiene. No he mencionado nada hasta ahora de la labor de Frederik Ehmke a la batería. Éste track es un buen ejemplo para observar la elegancia que tiene a la hora de meter ritmos y breaks. Para mi gusto ni le sobra ni le falta nada, y eso es destacable teniendo en cuenta la complejidad de todas las canciones del disco.

Encontramos otro inicio de piano en "War Of The Thrones" en la que la voz se va viendo envuelta poco a poco con arreglos orquestales que me han encantado. Aunque en menor medida que "Curse My Name", tiene un toque medieval interesante. Por cierto, no busquéis guitarras con distorsión porque no aparecen en este corte.

Y le llega el turno al single. El muro sonoro de "A Voice In The Dark" te golpea en la cara desde el primer momento. Como "Tanelorn (Into the Void)", me ha recordado a etapas anteriores de la banda por sus ritmos rápidos, los riffs y los coros marca de la casa. Eso sí, aunque sea el single no es ni mucho menos la canción más fácil de escuchar de todo el disco. Destaca el papel de las guitarras, que tienen un extraordinario trabajo detrás.

"Wheel Of Time" es la encargada de cerrar el álbum. Una introducción muy arábiga da paso a unos arreglos orquestales épicos al más puro estilo Piratas del Caribe. Realmente merece la pena escuchar el resultado de mezclar instrumentos clásicos con los propios de una banda de metal. Una vez más, en esta canción el grupo hace gala de una composición de alto nivel. Apoteósico es la única palabra que se me ocurre para describir los dos últimos minutos del tema.

No he hablado mucho sobre las letras porque, en verdad, todas se basan en novelas o en cuentos mitológicos que desconozco en mayor medida. He aquí algunas de las fuentes de inspiración: Eternal Champion de Michael Moorcock, A Song of Ice and Fire de George R. R. Martin, Wheel of Time de Robert Jordan y algunas otras de John Milton como The Tenure of Kings and Magistrates o Paradise Lost.

9/10

En definitiva, un sonidazo, una gran labor de producción y una calidad musical sobresaliente hacen de este At The Edge Of Time uno de los mejores lanzamientos de metal del 2010. Recomiendo a todos que lo escuchéis porque no todos los días tenemos la oportunidad de escuchar algo tan bien hecho.


Fecha de lanzamiento: 30 de julio de 2010
Discográfica: Nuclear Blast
Compra el disco: En Amazon
Descarga el disco: En la Web
Tres canciones destacadas: "Sacred Worlds", "Road Of No Release" y "Wheel Of Time".