Reseña: Kings of Leon – Come Around Sundown

Al igual que con bandas como U2 (con quien la agrupación realizó un tour luego de alcanzar el estrellato y con quien han sido comparados en bastantes ocasiones), los Kings of Leon son un grupo que no admite puntos medios: o los amas o los odias.

Esto fue especialmente cierto luego de lanzamiento de su anterior producción, Only by the Night, disco que los catapultó a las listas de popularidad y los llevó a tocar en festivales de todo el mundo, pero que para los fans recalcitrantes del grupo (e incluso para sus mismos integrantes), representó también el inicio del camino hacia el sorprendente y odiado estrellato.

Ya con la etiqueta "rock de estadio" pegada a su música, los Kings of Leon regresan en este 2010 con Come Around Sundown, su nuevo álbum de estudio con el que pretenden demostrar que no son banda de un sólo éxito (¡menos uno tan malo! diría Caleb) y en el que la familia Followill quiso regresar a las raíces sureñas que tanto se mencionaron en sus dos primeras producciones.

Sin embargo, el asunto es más complicado. Y es que ya desde el track abridor, "The End", se nota que la banda sigue pensando en las grandes arenas de las que recién acaba de regresar. Riffs alargados y reverberados, vocales pegajosas listas para ser cantadas a todo volumen en cualquier presentación, todo esto es parte del tema inicial que a pesar de todo conquista, especialmente por el piano final que cierra de manera magnifica la primera probadita de este nuevo disco.

Las cosas continúan ligeras con"Radioactive", en el que de nuevo aparecen los grandes riffs "Kings of Leon para estadio", unidos a unos coritos y vocales perfectamente sincronizados pero no tan pegajosos que nos hagan dudar de las buenas intenciones de este grupo de abandonar el estrellato para regresar al viejo rock sureño de sus primeras placas.

Desafortunada, o afortunadamente, sus propósitos desaparecen con "Pyro", un tema de ritmo acompasado, guitarras perfectamente estudiadas y coritos pegajosos que en la segunda parte sube el ritmo para que todo mundo en el recinto comience a bailar y se regocije acompañando la falta de fe y la tristeza que inundan al protagonista de la letra.

Las cosas comienzan a ponerse un poco más pesadas con la cuarta canción. "Mary" no es tan amigable como los tres primeros tracks pero tampoco se aleja demasiado del sonido grandilocuente de su anterior producción. Es cierto que los riffs de la guitarra son más graves y recargados, pero los coritos contagiosos, las notas altas en la voz de Caleb y, sobre todo, el solo de guitarra de la segunda mitad, hacen que nos preguntemos si realmente a esta agrupación le incómoda tanto el éxito masivo que han llegado a obtener.

El grupo comienza su camino hacia el otro lado del espectro (ese que los fans viejos del grupo extrañan) con "The Face" y "The Immortals", dos temas de rock más clásico en el que siguen luciendo las guitarras en todo su esplendor. En la primera, Caleb ofrece su mejor Tennessee a cambio de renunciar a Nueva York (un intercambio que francamente dudo que alguien desearía), mientras que en la segunda aparece en flashazos un riff de inspiración reggae que casi te convence de que este grupo es capaz de hacer algo más que sexo envuelto en falsetos.

La transición continúa con "Back Down South", en donde la banda recupera sus raíces sureñas y el sonido country para salirse de su zona de comfort y crear un tema realmente interesante, aunque no tan fácil de digerir, especialmente si son fans de los Leon sexosos.

La banda regresa al sonido llena estadios con "Beach Side", un tema soleado, alegre, pegajoso y con hechuras de sencillo que personalmente me pareció lo mejor de este disco, pues no es atascado sino preciso, con las guitarras y la batería entrando justo a tiempo y flotando como un sueño de verano. Además, es perfecta con sus 2:51 minutos de duración, algo que la banda debería anotar para posteriores intentos.

Las malas mañas vuelven con un solo potente de guitarra en "No Money", tema que dejará contentos tanto a los fans nuevos como a los viejos, pues ofrece el sonido rockero que tanto se le ha alabado a esta agrupación, aunque personalmente me suena genérico a más no poder.

Un bajo funk y guitarras agudas acompañan la extraña y por momentos pegajosa "Pony Up" y a su hermana casi gemela "Birthday". En "Mi Amigo", la banda retorna a sus raíces countryrockeras con una cuasibalada bastante mediocre y una letra de aquellas que compone cualquier intérprete cuando el estrellato ya "se ha hecho demasiado" y necesitas a alguien que te asegure que sigues siendo cool. Así llegamos al final, no sin antes escuchar los acordes acompasados y las muestras de fanfarronería en "Pickup Truck".

Con una primera parte compuesta por temas llena-estadios, una segunda más pensada y sobresaliente, y una última entre experimental y mediocre, Come Around Sundown es definitivamente el disco de una banda incómoda con el estrellato, miedosa de un éxito que parece demasiado bueno para ser verdad pero incapaz de dar marcha atrás y volver a compartir camionetas y dejar las glorias de las tarjetas de crédito exclusivas.

Las letras también muestran la incomodidad de estar en un lugar al que no estás muy seguro de pertenecer y de añoranza por el hogar que algunos días parece muy lejano. Desde la nostalgia producida por el camino en "The End", hasta el orgullo de su tierra en "Back Down South" y los miedos a un futuro arruinado en "No Money", los Followill demuestran que podrán sacar a la banda de Tennessee, pero nunca a Tennesse de la banda. Aquí también hay espacio para el amor e incluso un poco de bravuconería, pero sobre todo y ante todo, la búsqueda de algo diferente, novedoso y tal vez más seguro que el pasajero estrellato.

Para los fans de Only By the Night, esta placa ofrece suficientes éxitos llena-arenas para complacerlos y cantar a todo pulmón en la seguramente larga y exitosa gira mundial que le seguirá al lanzamiento de este disco. Para aquellos fans que añoran el sonido de Because of the Times y sus dos producciones anteriores, hay suficientes carbohidratos rockeros imbuidos en las canciones como para creer en un mejor futuro, uno en el que la banda decida regresar a sus raíces más duras y menos comerciales.

6.5/10

Para el resto, Come Around Sundown, será simplemente olvidable. Y no porque carezca de temas bien logrados, sino porque esta banda tiende a despertar un odio seguro por sus temas más facilones, aburrimiento gracias a los más difíciles y un sentimiento de estar siendo engañado si uno empieza a tararear demasiado seguido sus canciones más famosas. Por supuesto sus fans rabiosos defenderán y amarán todo lo que hagan los Followill y dirán que la banda es el "próximo (inserte su nombre favorito aquí"). Pero con Come Around Sundown lo único que estos rockeros han venido a demostrar es que, si bien tienen capacidad para construir un buen rock and roll, esto no significa que puedan lograrlo al primer intento.

Las ventas de este disco en su primera semana ya han demostrado lo que una canción pegajosa puede hacer a largo plazo por cualquier banda, pero a los Kings of Leon todavía les queda por demostrar que pueden vivir a la altura de las expectativas.

Fecha de lanzamiento: 15/10/2010
Discográfica: Sony Music
Compra el disco: en Amazon.
Descarga el disco: En la Web.
Tres canciones destacadas: "Pyro", "Beach Side" y "The End"