Videoclips, pechos y McDonald’s

Hace ya unos meses estuvimos tratando el tema de la desnudez en los videos musicales. Es un tema controvertido por varios motivos. El primero es que hay escenas que por su alta carga sexual no son recomendables para menores de edad. Sin embargo, hay videoclips en los que la desnudez es tratada como algo más artístico o simbólico o incluso hay ocasiones en las que el único fin perseguido es provocar una sonrisa. En esos casos, sería más discutible la mala influencia que puede causar en los menores.

No obstante, el principal problema que presentan los videoclips es su exposición pública. Uno puede verlos en privado en su casa bajo su responsabilidad, pero en el momento en el que llegan a la esfera pública hay ciertas responsabilidades que cumplir. Y es esto precisamente lo que enfureció a un padre que cenaba tranquilamente con su mujer y su hijo de 5 años en un McDonald's de Wodonga (Victoria, Australia).

En las televisiones del restaurante comenzó a emitirse la versión sin censurar del videoclip "Poison" de Alice Cooper. En él aparece una chica ligera de ropa y que muestra sus pechos. El padre, al ver las imágenes, consideró que el material era inapropiado para su hijo y decidió increpar hasta tres veces a los encargados para que dejaran de emitir esas imágenes. Estos no accedieron a la petición porque no consideraban las imágenes del video ofensivas.

Con una consternación considerable, el padre de familia se marchó a casa y, tras meditarlo, mandó un e-mail para quejarse de lo acontecido. Refiriéndose al videoclip, mencionó que se trataba de un material "pornográfico y de mal gusto que estaba siendo emitido en una zona familiar". La suerte para la cadena de comida rápida es que el cliente decidió no denunciar. Sin embargo, su imagen ahora está entredicho por exponer a la vista de todos un videoclip polémico. Si fue censurado en su momento, más allá de que se pueda considerar más o menos apropiado, lo lógico sería que no se mostrase para evitar situaciones así. Y más cuando está en juego un factor tan cuidado por las empresas, como es su imagen.

Creo que en esta ocasión, aunque la televisión a día de hoy esté llena de pechos y demás contenidos discutibles para la franja horaria en la que se emiten, McDonald's se equivocó al emitir el videoclip. Podría haber puesto la versión censurada o simplemente acceder a las peticiones del padre. ¿No creéis?