Reseña: Mark Ronson & The Business Intl – Record Collection

La mezcla de varios géneros en un mismo disco o en una misma canción, siempre y por definición hace más interesante la escucha, es algo que últimamente se da de manera más frecuente, sin embargo no es algo que todos logran hacer del todo bien, habrá quienes lo hacen muy a la suerte y hay otros que como Mark Ronson, lo hacen con toda la elegancia posible que conquista en lo absoluto al oído más fino. Algo que me encanta de este tipo es la forma en la que maneja todas sus producciones, no solo las que saca bajo su nombre y en sus discos, sino aquellas canciones en las que colabora como productor y terminan por ser un gran single.

Un tercer disco, después de dos excelentes discos como antecedente, no representa precisamente el mayor de los retos, sin embargo creo que el mismo Mark Ronson es el que ha buscado ponérsela difícil para lograr un disco que cumpla las expectativas de los más exigentes. Realmente no es un asunto fácil tener en el mismo disco a MNDR, Q-Tip, Spank Rock, Ghostface Killah, Andrew Wyatt hasta algunos nombres de antaño como Boy George, por ejemplo. Cabe destacar que Mark Ronson rebasa el esquema tradicional del artista que tiene un disco, canta en todas sus canciones y en algunas otras toca algún instrumento si bien nos va, no, en realidad Mark Ronson en cada uno de sus trabajos luce su elegancia al producir y crear piezas increíbles, eso se llama estilo, algo que muy pocos pueden lograr.

El disco empieza con un autentico loudness, no espera que poco a poco te vayas acostumbrando al ecléctico sonido que tiene que ofrecer, sino por el contrario, “Bang bang bang”, la primera pieza con la colaboración de Q-Tip y MNDR depara que el disco no viene para nada aburrido, con un estilo que la acerca a la música que bien podrías escucharle a CSS o Le Tigre si ellos usaran más instrumentos orgánicos, por ejemplo. Vocales fuertes y un ritmo dirigido por una batería ya hacen de la canción la mejor entrada al Record Collection.

Temo en cada canción encontrarle parecido con algunas otras canciones que ha hecho el productor, pero es que es casi imposible no encontrarle parecido a “Lose it(In the End)” a un estilo de Lily Allen por ejemplo, sin embargo la participación de Ghostface Killah en esto, le da una vuelta totalmente radical al tema, convirtiéndola en una perfecta mixtura para los amantes del indie y del hip-hop. Algo que me encanta de un disco es que cuando lo pones todas las canciones las encuentras demasiado buenas como para ser sencillos, pocas veces sucede esto, pero hasta ahora con “The Bike Song” al lado de Spank Rock y Kyle Falconer parece que el disco está lleno de auténticos cracks, la canción nuevamente nos da la clave de uno de los elementos favoritos de Mark Ronson en una canción, me refiero a las percusiones, que en la mayoría de sus canciones, el sonido de batería de blues le da toda la línea a la melodía, algo bien particular del funk, música disco o cualquier otro estilo que provenga de la música que hace gente de color.

"Somebody to Love Me" es sin duda, uno de los mejores tracks de todo el disco, sino es que el mejor y mira que seleccionar la mejor canción de uno de los discos de Mark Ronson es algo bien difícil, pero definitivamente el estilo vocal que logra Boy George con el apoyo de Andrew Wyatt (Miike Snow) al lado del sexy coro de Rose Elinor Dougall es un asunto punto y aparte, más si consideramos el estilo bailable que se hace presente en toda la canción que si ponemos atención de fondo lo que conquista a manera de hipnosis son los teclados, ahí es la línea en donde debemos dejar llevarnos.

“You gave me nothing” es una de las canciones que se salen un poco del contexto del disco, no porque no haya colaboraciones, sino porque se escucha como un cover sacado del baúl a cualquier hit de los ochentas, sin embargo la hace la canción perfecta para la conexión con una especie de encore llamado “The Colour of Crumar” que no es nada, más que casi dos minutos de improvisación con teclados y una batería sin potencia, “Glass Mountain Trust” con la colaboración de D’Angelo será la envidia de cualquier productor como Cee-Lo o Kanye West por ejemplo, el R&B más fino, puro y natural que jamás se haya escuchado. “Circuit Breaker” es una pieza instrumental que pareciera como de esas bases instrumentadas que Mark Ronson ya tiene listas para que alguien llegue y le ponga la voz, destaca el uso de las percusiones y sintetizadores y no precisamente para lograr una base electrónica, sino algo más allá con tintes futuristas.

Mark Ronson no deja de lado del hip-hop, uno de sus géneros favoritos a la hora de tocar como dj, eso se hace presente en “Introducing the business”, una canción perdida en cuanto al orden, bien podría ser la primera del disco para justificar su nombre y lucir el hip-hop de Pill rompiendo los esquemas al usar de fondo al coro gay de Londres.

10/10

“Record Collection” le viene hacer justicia al nombre del disco en donde Simon Le Bon viene a ponerle sus vocales que a mi gusto, no eran necesarias, por lo menos no en esta canción. “Selector” es otro de los fragmentos instrumentales, esta vez diferente, transporta a los sonidos de la época en la que la música psicodélica era lo mejor. “Hey boy” nuevamente repite en colaboración a la ex–The Pippetes, una canción que te puede encantar si te gusta el estilo caribeño de El Guincho. Está de más comentar a estas alturas que el disco es una joya ¿Cierto? Aún se deja escuchar otro fragmento instrumental con un órgano que es editado a manera de sonar todavía más viejo intencionalmente y moderno a la vez, acompañado de un sintetizador. Hemos llegado a la última pieza del disco ¿De qué se trata? “The night last night” es lo que supone, la salida del disco, en donde Alex Greenwald hace de sus vocales una melodía para la canción, este tipo se entiende bien con Mark Ronson por que ya han trabajado antes juntos, cosa difícil de lograr cuando pones a dos productores hacer una canción, Rose Elinor Dougall repite su dulce voz en esta canción, me hace pensar que esta chica debe haber hecho un buen trabajo en su disco solista también, pero bueno el caso es que para cerrar este disco, lo hace a la perfección.

No cabe duda que este disco consagra en los primeros escalones a Mark Ronson como uno de los mejores productores de todos los tiempos, que importa que yo lo piense, cuando la mayoría de artistas talentosos que están allá afuera lo piensan también, creo que hasta ahora, es el material que en mayor medida define el nivel de producción, talento y buen gusto de Mark Ronson, un disco bien acertado para cualquiera que se defina con buen gusto, Record Collection es elegante.

Fecha de lanzamiento: 27/09/2010
Discográfica: Sony Music/Allido
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Descarga el disco: En la web.
Tres canciones destacadas: “Somebody to Love Me”, “Bang bang bang” y “You gave me nothing”