Black Eyed Peas sorprendió en la Super Bowl

Si el año pasado la actuación del descanso de la Super Bowl la protagonizó un clásico del rock -The Who-, este año la organización apostó por sangre joven para amenizar los 15 minutos de descanso de la 45 edición que podríamos considerar perfectamente una de las fiestas nacionales de Estados Unidos. Black Eyed Peas creó un espectáculo muy visual y futurista que, por desgracia, está siendo eclipsado por el lapsus que tuvo Christina Aguilera cantando el himno nacional.

Analicemos cómo fue el show de Fergie, Will.i.am, apl.de.ap y Taboo, que contaron con unos invitados de lujo: Slash y Usher.

La banda californiana comenzó su actuación con su hit más exitoso: "I Gotta Feeling". Los artistas se mostraban inseguros y nerviosos y es que más de 150 millones de espectadores viéndote deben imponer bastante. Además, a lo largo de la actuación hubo algunos problemas con el sonido, pero poco a poco Black Eyed Peas fueron viniéndose arriba y con ayuda de cientos de bailarines, luces y un gran espectáculo visual continuaron su performance con "Boom Boom Pow".

La sorpresa de la noche llegó de la mano -de los dedos más bien- del guitarrista Slash, que hizo una aparición estelar tocando la famosa melodía inicial de "Sweet Child O'Mine". Un buen fragmento de la canción de Guns N' Roses fue interpretada por una seductora Fergie que no estuvo muy acertada vocalmente hablando, si comparamos con otras ocasiones.

Las siguientes en caer fueron "Pump It" y "Let's Get It Started". Para entonces el grupo ya estaba en su salsa y se notó bastante. Con ambas movilizaron a todo el personal.

Acto seguido, Usher aparició desde el cielo para interpretar junto a Will.i.am "OMG", una canción que también fue bastante aclamada por el público. Y para cerrar la actuación, Black Eyed Peas se despidió con "Where Is The Love?" y "The Time", dejando el pabellón bastante alto para el año que viene.

¿Os parece acertada la actuación de Black Eyed Peas?