Reseña: The Devin Townsend Project – Deconstruction

Close your eyes, get ready.... Así comienza lo que para mí y sin duda es uno de los discos del año. The Devin Townsend Project ha vuelto con Deconstruction, un álbum conceptual que se pone a la venta hoy y que trata sobre un hombre que va al infierno y conoce al mismísimo diablo. El diablo promete mostrarle los secretos del universo y finalmente le presenta un hamburguesa con queso. Lamentablemente y al ser vegetariano, nuestro protagonista no puede comer la hamburguesa, convirtiendo el viaje en algo carente de sentido...

El trabajo vuelve a traer el humor absurdo, algo que Townsend había aparcado con su álbum Ziltoid The Omniscient --del cual se está cocinando una secuela--, y lo combina con unas composiciones complejas y duras que no escuchábamos desde que desapareció Strapping Young Lad. En repetidas ocasiones hemos escuchado al canadiense referirse a Deconstruction como el material más duro que había escrito nunca, algo que no pasó desapercibido ya que los mencionados SYL tienen en su discografía alguno de los trabajos más extremos de la historia del metal.

¿Se cumplen las palabras de Devin? Si. Puede que de entrada Deconstruction no suene tan caótico como City, trabajo en el que todos pensamos en cuanto escuchamos la descripción, pero gran parte del material incluido es incluso más bestia que éste clásico de SYL. La principal diferencia es que se trata de una obra muy variada. Como si de una gran ópera de Mozart se tratase, Devin va introduciéndonos en la historia e incorporando elementos, notas y fragmentos que siguen un estricto orden lógico. Piezas de un grandísimo y caótico rompecabezas de más de una hora de duración que encajan a la perfección y dan la sensación de que no podían haber sido colocadas de otra forma. No sé cuanto ha durado el proceso total de composición y elaboración de este disco, pero se nos está ofreciendo algo que no se había visto nunca.

La producción es muy limpia y clara. Las diferentes pistas están muy bien enlazadas, y si tenéis la posibilidad de escucharlas a un buen volumen y con un reproductor gapless para evitar los saltos, la experiencia será completa. Y ahora, deconstruyamos éste Deconstruction:

La obra sorprende desde el principio. "Praise the Lowered" comienza con un ritmo electrónico que nada tiene que ver con el metal y que podría confundirse con la pista oculta de las primeras copias de "La Masquerade Infernale" (Arcturus). ¿Estamos escuchando a Devin Townsend? Por supuesto. Un punteo de guitarra hace su aparición y con ella una voz, ambos inconfundiblemente de Devin. La manera de cantar es similar a lo que ya escuchamos en "Coast" del disco Ki, con una forma muy suave y calmada de pronunciar las palabras. ¿Pero no era este el material más duro que Devin había escrito jamás? Según llegamos a la parte final de la canción las voces se van transformando en gritos y el volumen del tema incrementa considerablemente. El sonido electrónico ha ido siendo sido sustituido por potentes baterías y la tranquilidad se ha transformado en un tormento digno del mismísimo infierno, que es donde se supone que se encuentra el protagonista de este disco conceptual. Las voces adicionales corren a cargo de Paul Kuhr, cantante de Novembers Doom.

Poco a poco retorna la calma y con el sonido de un abismo mecánico --y metálico-- comienza "Stand", otra canción que va subiendo el ritmo, y que pasa de unos elementos muy simples a ir sumando pistas y efectos hasta convertirse en una canción muy orquestal. Con las voces, que comienzan con un efecto muy interesante, sucede lo mismo. Devin pasa de hablar a forzar la voz y preguntarnos si estamos listos para lo siguiente --Ready?--: Un coro y el growling de Mikael Åkerfeldt, cantante de Opeth y Bloodbath, experto en la materia y vocalista invitado en éste tema. El trabajo vocal a lo largo de todo el disco es impresionante y muy variado. Hay tiempo para todo, hasta para un sorprendente revolucionado del tema que dura unos segundos por los que de nuevo hay que quitarse el sombrero. También hay que destacar el bajo, muy presente en las partes más tranquilas de la canción.

El ambiente orquestal del tema anterior continua en "Juular", una canción corta que comienza con un impresionante grito al más puro estilo black metal de Ihsahn (ex-vocalista de Emperor y ahora en solitario), otro de los vocalistas invitados. A los elementos ya incorporados hay que sumar un coro que recuerda a un grupo de Oompa Loompas cantando... Home, home... I go home, when we meet you god we go home... La atmósfera conseguida por Townsend es impresionante, al igual que lo es su habilidad para incorporar cambios de ritmo y partes totalmente black metal con un doble bombo demoledor, como podemos escuchar nada más comenzar el minuto 2.

Tras unos 3 primeros temas que han sido musicalmente perfectos y no les falta de nada, llega "Planet Of The Apes". Se trata de una pieza de 11 minutos de duración y un medio tiempo muy potente. Con un rasgado de guitarra presente durante casi toda la canción, la melodía se va intercalándolo con partes más relajadas que pueden llegar a recordar a algo sacado de Star One o algún otro projecto de Arjen Anthony Lucassen. La parte final es mucho más animada, con Tommy Giles Rogers (Between the Buried and Me) a las voces y con una batería de nuevo muy rápida. Los coros de este tramo, envueltos por sonidos de teclado de todos los tipos, convierten la canción en un tema épico.

"Sumeria" comienza con unos coros que bien podrían estar sacados de un disco de Pain, y que son acompañados por un pegadizo ritmo de doble bombo de batería que recuerda a la época de Nick Barker en Dimmu Borgir. Es un tema en el que los efectos y el teclado están muy presentes. Destaca el estribillo (1:38), perpetrado por el coro, que cambia por momentos el ritmo de la canción y parece hipnotizarnos. Un tema muy groove cuyos riffs recuerdan por momentos a Fear Factory Gojira, y no es para menos ya que su cantante es el invitado en este tema: Joseph Duplantier. Minuto y medio antes de terminar parece que la canción se convierta en una nana cantada por Paul Masvidal (Cynic), finalizando de una forma muy suave que nos da un respiro antes de continuar con el tema más largo de la obra.

"The Big Masturbator" recuerda en su comienzo a las partes finales de Ziltoid The Omniscient y poco a poco va evolucionando y revolucionándose hasta llegar al punto de que las voces de Devin, que contrastan con las de Greg Puciato (The Dillinger Escape Plan), parecen sacadas de una ópera. En los minutos venideros se prepara lo mejor de la canción, y a partir de los siete minutos y medio nos parece estar escuchando algo extraído de The Wall de Pink Floyd. Concretamente nos parece estar escuchando a un dictador o alto mandatario pronunciando un entusiasta discurso a su horda de seguidores a la par que una conseguida atmósfera nos envuelve con un cierto tono trance que más tarde pasa a técno y que esta siempre acompañada por unos efectos que parecen sacados del videojuego Arkanoid... ¿Es éste disco una Opera Rock moderna? En mi opinión sí.

"Pandemic" es lo más parecido al material antiguo de Strapping Young Lad que Devin ha hecho en sus últimos trabajos. De hecho esta pista, que empieza con una batería que podría estar sacadas de un disco de black metal y que recuerda mucho a canciones como "Oh My Fucking God" del disco City de SYL. Aunque algo que no habíamos visto nunca en el antiguo grupo de Devin es que las voces guturales se mezclaran con las de la soprano Floor Jansen, ex de After Forever y ahora en ReVamp. Se trata del tema más corto del disco, y es un previo a la verdadera deconstrucción, que llegará en la pista siguiente.

Con una duración de casi 10 minutos se nos presenta el tema que da nombre al disco y tal vez el más interesante de todos: "Deconstruction". En esta canción hay tiempo para todo, incluso una versión acelerada de una de las partes más interesantes de Ziltoid. Se trata de una canción que suena a algo totalmente experimental y con melodías que también recuerdan al material más técnico de Dream Theater. ¿Se me olvidó mencionar que el tema empieza con un pedo, un pequeño speech y más tarde unas guitarras impresionantes dignas de algún guitarrista virtuoso como Steve Vai o Buckethead?. Así es Devin Townsend, ésta vez acompañado por Fredrik Thordendal, guitarrista de Meshuggah, y por las voces adicionales de Oderus Urungus del grupo Gwar.

Al grito de ¡Acabemos con esto! comienza un híbrido entre Strapping Young Lad y Ziltoid The Omniscient. "Poltergeist" es otro tema particularmente duro y paradójicamente lo más flojo del álbum, pero que aún así y sirve como final perfecto para terminar esta obra. Al finalizar, a pesar de haber estado escuchando una locura de 71 minutos, tenemos la sensación de que falta algo más. ¿Tendrá secuela esta deconstrucción?

10/10

Soy consciente de que a lo largo de este rundown no he mencionado ningún punto negativo. He estado a punto de incluir la larga duración de algunas de las pistas, pero es que ni siquiera eso es problema. He pensado mucho que nota otorgar a éste Deconstruction, y tan sólo pensar en la posibilidad de darle una nota perfecta me hacía volver a replantearme todo el asunto. He escuchado el disco muchas veces por éste motivo, y con cada escucha ha mejorado. Finalmente debo concluir que se merece la nota. Una nota que para mi no sólo supone un muy buen disco, sino que lo eleva unos cuantos peldaños más y lo mete en el grupo de los grandes clásicos. Los motivos son básicamente los tres que he intentado plasmar en la reseña: originalidad, composición y ejecución. No existen discos iguales a Deconstruction, es único. Y si los hay, que alguien venga y me los diga.

Fecha de lanzamiento: 20/06/2011
Discográfica: HevyDevy, InsideOut Music
Compra el disco: Amazon
Escucha el dísco: Spotify
Tres canciones destacadas: "Praise The Lowered", "The Big Masturbator", "Deconstruction"