Reseña: Death Cab For Cutie – Codes and Keys

Death Cab For Cutie, cada vez que lanza una nueva producción, tiene una tarea complicada pero no imposible que es, básicamente, superar lo que ha hecho en sus anteriores lanzamientos. Esta vez, 15 años después de su nacimiento como agrupación, lanzaron Codes and Keys, que se puso a la venta el 31 de mayo pasado a través del sello Atlantic. Un álbum que luce, al menos, un poco más adulto que sus anteriores discos. Lógicamente esto no es, en principio, ni bueno ni malo sino, diferente. Vamos a ir viendo qué nos brindaron estos estadounidenses en su último LP.

A diferencia de Narrow Stairs, que fue el anterior LP que lanzó Death Cab For Cutie en el 2008 y donde lo que predominaban eran las guitarras y canciones un tanto emo (sé que DCFC no es emo, pero imagino que los que lo siguen saben a lo que me refiero) aquí lo que predomina son los sintetizadores, experimentación y esa lírica relacionada al amor de la que Gibbard sabe tanto hablar y relatar.

Antes que entrar en detalle del sonido de la producción, hay que saber que Codes and Keys fue influenciado fuertemente por Another Green World de Brian Eno y, según el mismo Ben Gibbard comentó, lo hicieron en una época de su vida donde la familia para ellos es lo más importante y que haber estado alejados por poco más de un mes no fue algo que les haya hecho bien. Además aseguró que no es un álbum lleno de guitarras sino más bien de teclados vintage y con mucho juego de paletas de sonidos pre-armadas.

Todo esto que hicieron los muchachos de DCFC generó que la producción sea diferente a su catálogo y presentó un sonido mucho más suave del que estamos acostumbrados aunque con melodías igual de pegadizas que lo que escuchamos habitualmente. Muchos arreglos, sonidos que se superponen y beats que nos darán ganas de mover el esqueleto. Todo sin perder la esencia que lograron generar todos estos años. Pero si bien el sonido sigue reconociéndose, es cierto que, desde que llegaron al mainstream y se hicieron conocidos en todo el mundo después del lanzamiento de Transatlanticism en el 2003, este es su disco más popero.

"You Are a Tourist", uno de los cortes más interesantes de Codes and Keys tiene en el sonido la marca registrada de DCFC. Cuando lo escuchen se darán cuenta por qué lo digo. Una batería que, quizás, es el instrumento más importante del track, Gibbard entrando con esa voz de post-adolescente y un sonido que va conformándose poco a poco convirtiéndose en uno solo.

El piano es el protagonista en "Home is a Fire" y los sintetizadores los coprotagonistas que se llevan en galardón de oro en esta entrega de premios musicales. Es un tema tranquilo, pacífico y progresivo que te hace pensar que en algún momento explotará y terminarán con unos beats rítmicos como si se tratase de una canción electrónica. No lo es, es una especie de balada del siglo XXI.

La canción que le da nombre a la producción también es de las más bellas. Otro tema tranquilo con el sello de Death Cab For Cutie con repeticiones de la voz de Gibbard en el fondo y una batería con un ritmo constante y potente. También con mucha onda y un groove único. La frutilla del postre se lo llevan los violines que, vergonzosamente, se van uniendo a "Codes and Keys".

Pero hay mucho más en esta producción de la cual no cambiaría nada no porque no haya cosas que no me agraden (siempre lo hay en los discos) sino porque en Codes and Keys muestra una evolución natural en DCFC que permite divisar el crecimiento no sólo como artistas y como expertos en lo que a la música respecta sino también como pesarosas. Lo que piensan, lo que les interesa y en lo que se preocupan los cuatro miembros de la agrupación de Washington se puede escuchar a través de sus letras y sonidos.

8/10

Fecha de lanzamiento: 01/05/2011
Discográfica: Atlantic
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Tres canciones destacadas: "You Are a Tourist", "Portable Television" y "Stay Young, Go Dancing"