Reseña: Yes – Fly From Here

El pasado viernes pudimos descubrir, por fin, el nuevo trabajo de la banda británica Yes: Fly From Here. Se trata del primer álbum de estudio en mucho tiempo, concretamente el primero desde Magnification de 2001, que por cierto pasó sin pena ni gloria. Estos diez años sin publicaciones conforman el lapso de tiempo más largo que ha hecho nunca la banda, que nunca había tardado tanto tiempo en sacar nuevo material y que por tanto había estado muy activa desde su creación en 1969.

La gran novedad de éste trabajo es la inclusión de Benoît David, que hace su debut de estudio a las voces. Se trata de un cantante que nació tan sólo dos años antes de la formación del grupo y que por tanto no llega a los 50 años de edad. Aunque eso no quiere decir que no tenga experiencia con Yes, ya que ha girado con ellos desde 2008.

La historia de la entrada del canadiense en el grupo es bastante peculiar, ya que Chris Squire, bajista y digamos líder del grupo --es el único que ha participado en todos los álbumes-- se fijó en él gracias a los videos que había en YouTube de éste con Close To The Edge, que además de ser un disco es una banda tributo a Yes. No sería hasta 2009 cuando se anunciara su entrada oficial en el grupo, y hoy, con el lanzamiento de Fly From Here, ha visto uno de sus sueños hechos realidad: aparecer en un álbum de estudio, y nada más y nada menos que como cantante principal.

El resto de la alineación está compuesta por el citado Chris Squire, que además de hacer coros y tocar el bajo canta en una canción, como veremos más adelante, por Steve Howe a la guitarra y a los coros, Geoff Downes a los teclados, y como no, el gran Alan White a la batería.

También vuelve Trevor Horn, aunque ésta vez como productor e invitado, colaborando en las voces y teclados adicionales. Sin duda el gran ausente es Jon Anderson, que hasta ahora había participado en todos los trabajos de la banda salvo en Drama de 1980, uno de los grandes discos de Yes y que además --salvo el nuevo vocalista-- tiene la misma line-up que Fly From Here. Los motivos para la no-inclusión de Jon no son otros que los problemas respiratorios que éste ha estado sufriendo, ya que el propio Chris Squire habló de una posible reincorporación si este superaba los problemas, algo que esperemos que haga pronto.

Después de esta pequeña introducción, hablemos del disco, un trabajo que sin duda para mí ha sido una de las sorpresas del año. No me malinterpretéis, siempre me ha gustado Yes, pero en una época plagada de reuniones innecesarias, tras un disco anterior que me dejó bastante frío, y sin Jon Anderson como vocalista, no esperaba mucho de este Fly From Here. Tanto que ni siquiera me molesté en escuchar el single.

La overtura del tema principal --"Overture"-- dura unos 2 minutos en los que se nos introduce la que es seguramente la melodía más pegadiza del disco. Junto con varios sonidos de teclado entra rápidamente la guitarra y batería. Si, señores, digan lo que digan, esto suena a Yes --e incluso a Camel--. Claro, que aún no hemos oído al nuevo cantante...

"We Can Fly", que fue elegida como single, comienza con unos casi inaudibles efectos y una pequeña introducción de teclado. Enseguida escuchamos a Benoît David, Mis primeras impresiones al oírle no fueron que intentaba ponerse las botas de Jon Anderson, sino de que se parecía bastante, en tono de voz, a Steven Wilson --Porcupine Tree--. Según avanza la pieza un pequeño rasgado de guitarra, muy aguda, va invitando a la batería a subir el volumen, y por fin la canción arranca. Es muy animada, y si me permiten, bastante melancólica a la vez, con el and we can fly from here en el coro. Llegado al 2.25 los pequeños rasgados de guitarra han evolucionado en una interesante melodía, y la batería ahora se toca con escobillas, o eso parece.

"Sad Night at the Airfield" comienza con una guitarra casi acústica, y nos sorprende porque es como si hubiera empezado otra canción completamente diferente, cuando en realidad ha empezado la segunda parte del tema principal. A los pocos segundos entra el piano, se puede escuchar el coro y el volumen ha aumentado considerablemente. De nuevo es una canción con melodías muy pegadizas, aunque esta vez algo más lenta. Llegando al final de la canción nos encontramos con un sólo de guitarra, seguido por el teclado de Downes. Los solos de guitarra, muy sintéticos, nos hace mirar los créditos del disco, ya que suenan a algo que podría estar extraído de On An Island o algo nuevo de David Gilmour.

La tercera parte, "Madman at the Screens", retoma la melodía que escuchamos en la introducción. Esta vez las voces la acompañan y vuelve a ser un tema animado. Según avanza se van incorporando elementos y volvemos a tener la sensación de volver a los 70. Lo más destacable es sin duda el teclado, en sus múltiples acepciones. Por ser algo críticos, tal vez se haga un uso abusivo de la misma melodía y se echen en falta los cambios de rítmo característicos de la banda.

Como si de un pequeño alto en el camino que compone este tema dividido en partes se tratase, "Bumpy Ride" pone la nota funky ofreciendo 2 minutos de parón antes de reencontrarnos con We Can Fly. Se trata de "We Can Fly Reprise", quinta y última parte, y que básicamente retoma las ideas que encontrábamos tras la overtura, poniendo punto final a más de 20 minutos que la verdad, han estado pero que muy bien.

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"The Man You Always Wanted Me To Be" abre para el resto de temas incluidos en el trabajo, que cambia de tercio ya que esta vez las voces van a cargo de Chris Squire. Pese a volver a sonar totalmente 70s, se trata de un tema claramente menos progresivo. Yo destacaría la melodía central, guitarras y la forma de acabar el estribillo que tiene Squire. Otro gran tema.

"Life on a Film Set" abre únicamente con una guitarra, y una melodía melancólica acompañada por las voces, de nuevo a cargo de B. David. Tras un teclado que suena como si fuese una flauta, se pronuncia el estribillo y se vuelven a incorporar elementos progresivos. La primera parte de la canción esta todo el rato acompañada por un teclado muy atmosférico. Éste tema les sonará a los fans de The Buggles, el proyecto de Downes y Horn, y de hecho esta basada en la demo que grabaron de "Riding a Tide", que es fácil reconocible en el estribillo.

"Hours Of Need" es un tema muy tranquilo, con la pista vocal sobrecargada y a dúo entre David y Squire, aunque siempre con más peso del primero. La protagonista de la canción es la guitarra. Una guitarra muy clásica y una canción que no tiene apenas nada de rock progresivo.

"Solitaire" empieza en la misma línea, pero sin estar tan sobrecargada. Su introducción nos resultará familiar, y es que recuerda a alguna composición de los propios Yes de antaño. Se trata de una pista completamente melódica e instrumental, y que para mi es tal vez junto con la composición que da nombre al título, de lo mejor del trabajo.

"Into The Storm" cierra el disco con una canción que esta entre medias del rock progresivo y algo más clásico. Destaca la composición instrumental, mano a mano entre guitarras y teclados, y de nuevo las voces, a coro entre varios de los componentes de éstos nuevos Yes.

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8/10

Como mencioné anteriormente, Fly From Here ha sido para mi una de las sorpresas del año. Es impresionante ver como éste grupo de músicos sigue teniendo buenas ideas, unas ideas que debían ser llevadas a un estudio. Esta bien, puede que Benoît David no sea Jon Anderson, pero su estilo es cláramente el de Yes y lo que le pega a Yes. No olvidemos que sigue liderando una banda tributo que está en parón precisamente por la gira y lanzamiento del último trabajo de Yes. ¿Se trata de un buen disco? Por supuesto. ¿Se trata de un buen disco de Yes? Por supuesto. Desde aquí y si no lo habéis hecho aún, os animo a que lo escuchéis, seguro que quedáis gratamente sorprendidos, al menos con la composición que da nombre al disco.

Fecha de lanzamiento: 01/07/2011
Discográfica: Frontiers Records
Escucha el disco: Spotify
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Tres canciones destacadas: "Fly From Here", "The Man You Always Wanted Me To Be", "Solitaire"