Top 5: Momentos de flashback, mi acercamiento con la música

Seamos sinceros, cada vez nos damos más cuenta de que el futuro nos ha alcanzado, para acercarnos a la música solo hacen falta unos audífonos y un iPod, laptop o computadora y asunto solucionado estamos dentro, pero ¿qué pasa cuando escuchar música era todo un ritual? Las cosas cambian, cierto. Definitivamente el acercamiento a la música es algo que naturalmente ha evolucionado a lo largo de los años de una manera drástica, rápida y a un ritmo muy acelerado, ahora es muy simple, ni siquiera representa un mayor esfuerzo ni necesitamos de grandes dispositivos, todo se reduce para bien o para mal en tecnología.

Se dan cuenta, escuchar música solo depende de cargarle música al reproductor de mp3, prender el estéreo del coche o escuchar la radio, pero antes no todo era así, algunas veces creo que el acercamiento que convertía en escuchar música en toda una experiencia intima poco a poco se ha ido perdiendo detrás de sociedades de rápido consumo que toman todo a su alrededor como desechable, aquí vamos a compilar algunos de los puntos que les harán sentir nostalgia, si se sienten identificados estarán en todo lo correcto, si no, les recomiendo reflexionar en que la música no es un producto de consumo desechable, sin más aquí los 5 momentos de nostalgia para cualquiera que guste de disfrutar la música.

Momento 1. La tornamesa del abuelo y yo era el deejay.

Bueno, aquí de inicio ya pasaron algunos ayeres, si tuvieron la fortuna de tener un abuelo propietario de cientos de discos en vinilo, recordaran aquel momento en el que tenías la fortuna de poder mover el plato para hacerla de deejay y jugar con el ritmo de la canción que daba como resultado un sonido terriblemente espantoso pero es que tener un disco de acetato más grande que el tamaño de tu cabeza no era cualquier cosa. Aquí dependiendo de tu abuelo o papá según sea el caso, seguramente te encontraste con discos de jazz, música de los años 50s y quizás hasta música folklórica y regional, lo más seguro es que el abuelo te haya regalado esa tornamesa y hayas tenido la oportunidad de tocar algunos discos tuyos ahí, si hiciste esto alguna vez es un indicio de que ya estas algo grandecito. Lo importante aquí es que esta práctica aún no se ha perdido del todo, de hecho aún hay muchos artistas que editan ediciones especiales bajo este formato sin embargo estas mismas suelen ser de edición limitada y obviamente con un costo bastante elevado.

Momento 2. Mis Walkman eran lo máximo

El Walkman en su momento fue lo que el iPod en la época moderna. Todo se resumía a un pequeño aparato del tamaño de la palma de tu mano en el que podías insertar cassetes a manera de cartuchos para reproducir música variada, la duración era limitada por lo tanto era todo un arte grabar la selección, recuerdo que una buena práctica era intercambiar cassetes con tus amigos, admito que algunos desde entonces demostraron su pésimo gusto y seguramente lo seguirán demostrando en sus iPods cargados de Britney Spears. Recomendación, si aún conservan su viejo Walkman, pónganle un cassete con música de los Smiths, toda una experiencia de esas para agradecer a la vida.

Momento 3. Desempaquetando mi primer disco compacto

Ya junte algunos domingos y los voy a invertir comprando mi primer disco. Aquí a excepción de que tu círculo de amigos fuera un club de gurus musicales seguramente tu primer disco fue todo un error o quizás no, seleccionar el disco después de unas 10 vueltas por la tienda, pagarlo en caja y llegar a casa a quitarle ese plástico al estuche protector para ponerlo en la bandeja del reproductor era todo un ritual, acto seguido a revisar el booklet y corear las letras de las canciones que por cierto, muchas de las veces venían impresas como parte del contenido del disco, esto es definitivo si alguno de ustedes aún no lo ha vivido, les recomiendo que vayan a la tienda más cercana y se compren un buen disco.

Momento 4. Mi primera canción de amor

No mientan, a todos nos ha pasado, dependiendo de los gustos eventualmente pudo haber sido una canción de pop o una canción de Radiohead si desde entonces te gustaban las relaciones tormentosas por ejemplo, aquí lo típico es que cada uno de nosotros sin excepción tiene una canción que representa algún sentimiento y que cada vez que la escuchas te traslada a otro lugar y otro momento, independientemente de lo cursi que esto pueda ser, todos alguna vez en la vida hemos seleccionado alguna canción para dedicar a la novia, para guardar el luto después de la ruptura o por qué no, desahogar sentimientos indeseados por alguien o algo.

Momento 5. Mis posters de Nirvana en la pared

Aquí Nirvana es solo un ejemplo, los pudo haber en su momento desde The Beatles, Oasis, Radiohead, The Cure hasta bandas pop como Backstreet Boys dependiendo del gusto, este último ejemplo es en el que nunca nos gustaría profundizar en realidad. Pese a que es un verdadero adorno de mal gusto para tu recamara o cualquier lugar donde le sea colocado, los posters de tu banda favorita nunca faltaron tapizando las paredes de tu habitación, lo peor aquí era soportar al amigo que por alguna u otra razón tuvo la oportunidad de tener un poster autografiado, ese sin duda se convertía en un objeto de deseo que hasta la fecha no dudo que siga conservando como su máxima ilusión.

En conclusión, espero que se hayan dado cuenta que la música siempre nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, musicalizando los momentos y haciéndolos todavía un poquito mejor ¿Cuáles son sus momentos flashback?

Imagen: Flowereye