The Beach Boys, de gira para celebrar su 50 aniversario

Los más nostálgicos dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor. En la música escuchamos a menudo muletillas del tipo "ya no se hacen canciones como antes". Todos los que lo aseguran exageran demasiado, está claro, pero no todos los artistas pueden celebrar su 50 aniversario de trayectoria musical.

Según podemos leer en la edición estadounidense de la revista Rolling Stone, The Beach Boys han anunciado sus planes de salir de gira para conmemorar su medio siglo de existencia como banda.

Todavía tenemos algo de energía para dar. Quizás hagamos una gira de 50 anfiteatros en Estados Unidos y otros 50 o 60 en el extranjero. Será cuando los promotores piensen que es el mejor momento para nosotros. Estamos abiertos en ese sentido.

Han sido muchos años de batallas legales -por asuntos de derechos sobre canciones, sobre el nombre del grupo o con discográficas de por medio- pero "los chicos de la playa" van a reunirse para volver por todo lo alto, o eso es lo que pretenden. Y digo esto último porque los miembros vivos de la banda -Brian Wilson, Mike Love, Al Jardine y Bruce Johnston- rondan los 70 años, una edad en la que ya no podemos asegurar que sean energéticos en el escenario.

La gira mundial acompañará al lanzamiento de Smile, el disco que podríamos bautizar como de la discordia. A partir de él, grabado en 1966, Brian Wilson empezó a perder la cabeza y a hacerse adicto a las drogas, dejando a sus compañeros como un grupo que recordaba los viejos tiempos. Luego vinieron los procesos legales y, finalmente, el álbum no se publicó.

Con unos cuantos años de retraso y con un trabajo extraordinario de la parte técnica -que ha tenido la paciencia de analizar las cintas que se grabaron entonces y seleccionar las mejores tomas- el álbum se publicará el próximo 1 de noviembre junto con otras sesiones de grabación que tampoco vieron la luz nunca.

También hay rumores de un posible nuevo disco. No obstante, el propio Wilson ha dicho que no le hace mucha gracia trabajar con sus compañeros, pero que un nuevo trabajo dependerá de cómo se sientan tocando juntos y de cuánto dinero haya de por medio. Tal y como suena. Para qué ocultarlo, ¿no?

Al final va a ser verdad que la música de antaño era la más sincera, o al menos, los que la hicieron posible.

Seguiremos informando.