White Lies muestra el poder de los clichés en su nuevo video

Aunque para buena parte de la crítica los White Lies no son necesariamente la banda más innovadora del mundo, lo cierto es que este grupo ha conseguido una gran legión de fans en todo el mundo y principalmente en su natal Inglaterra gracias a su sonido post-punk de influencias electrónicas y una que otra referencia musical importante.

La banda continuó trabajando estas mismas ideas en su segundo larga duración titulado Ritual, un disco al que realmente no le ha ido muy bien en cuanto a crítica se refiere pero que definitivamente ha mantenido contentos a sus fans. O al menos eso es lo que quieren hacernos creer con el video de su nuevo sencillo, "The Power & the Glory".

Y es que, a diferencia de su anterior visual, en esta ocasión la agrupación ha decidido abandonar cualquier propuesta elaborada para abrazar el espíritu del cliché rockanrolesco, es decir, el de presentar un video con tomas en vivo de su más reciente gira. Porque lo cierto es que este tipo de videos apelan siempre al sentimentalismo del fan que: 1. quisiera estar en el estadio compartiendo tan espectacular noche, 2. Desearía poder verlos en vivo, o 3. Espera simplemente recordar su propia experiencia en algún concierto del grupo.

Para producir su nuevo video, los ingleses grabaron su presentación en el Festival Sziget de este año y después le dieron un tratamiento en blanco y negro y partes en slow motion para intensificar las emociones. Y lo cierto es que lo lograron. Así tenemos tomas que parecen mostrar al estadio completo disfrutando de su música, a los fans en perfecta comunión con el grupo y unos con los otros, a la banda tocando sus instrumentos como verdaderos maestros y disfrutando de su trabajo como si fuera la primera vez que se suben a un escenario. Todo perfectamente medido y cuidado excepto por un detalle: la música.

Y es que, si he de ser sincera, esta canción me parece tan genérica que bien podría haber sido tocada por los Editors o cualquier banda del género y no habría diferencia. La canción es pegajosa, sí, tiene sus coritos llegadores, sí, pero suena exactamente igual a nada y a todo. No hay alma de por medio, ni ambición ni personalidad. De ahí que ni con este video se salvan, porque la verdad es que, a menos que seas fan de este grupo, seguramente no vas a terminar de verlo. Si lo eres te va a gustar, pero yo no dejo de pensar en que esta es una banda pequeña tirándole a ser llena estadios. Y la verdad es que no, mis queridos White Lies, no basta con simularlo en un video: