Kaiser Chiefs admiten el fracaso de su último disco

The Future Is Medieval es el nuevo disco de Kaiser Chiefs y también un disco digno de mención en este 2011, aunque tal vez no por lo que todo el mundo debería mencionar un LP, es decir, por su música, sino por su curiosa forma de distribución y también por su relativo fracaso.

Como os contábamos días después de su lanzamiento, este cuarto trabajo de los británicos se ponía a la venta en un formato muy especial. Para empezar la grabación contaba con 20 canciones diferentes, aunque tan sólo podíamos escoger la mitad en un disco que nosotros mismo confeccionábamos y en el que podíamos decidir incluso como era su portada. La idea era muy original y con un precio muy atractivo, 7.5 libras, por las cuales teníamos derecho a descargar las canciones de nuestra elección, siempre que nos hubieran gustado después de acceder a una escucha de aproximadamente un minuto de duración que hacía las veces de preview para ayudarnos a seleccionar los temas.

Sin embargo, tras el lanzamiento, no se puede decir que las cosas les hayan ido muy bien, ya que aunque el packaging ha sido bastante bien acogido, la calidad musical de las canciones no tanto, y para muchos ha dejado bastante que desear. Y ahora, pese a que el disco llegó a ver una versión ya compilada de la mando de la banda con las que creian eran las mejores canciones, Kaiser Chiefs se quejan de que nadie sepa que su nuevo disco haya salido:

La publicidad que le dimos al elige tu propia versión emborronó el lanzamiento del CD, y mucha gente aún no sabe que ya esta en las tiendas.

Kaiser Chiefs se unen así a otros artistas que han tenido problemas similares con este tipo de lanzamientos, como The Smashing Pumpkins, de los que hace poco os contábamos que se estaban replanteando su futuro y que se habían visto obligados a volver al formato tradicional precisamente por el mismo motivo, porque sus canciones no estaban teniendo la acogida necesaria.

Las declaraciones se centran en el formato, y hay que decir que Ricky Wilson y el resto del grupo han expresado, varias veces además, que no cambiarían nada del contenido musical del mismo, aunque yo me hago una pregunta. ¿Puede tener parte del fracaso que ver con el formato elegido? Si me preguntáis personalmente, creo que este tipo de fronteras no suponen un problema para que un disco funcione o deje de funcionar. Ahí tenemos el ejemplo de grupos que apuestan por nuevos modelos de negocio, como Radiohead, o sin ir mas lejos Nine Inch Nails, que hace algunos años pusieron a la venta su Ghosts I-IV, el cual pese a tratarse de un disco muy ambiental fue un éxito de crítica y de ventas.

Sea como sea el lanzamiento de un hipotético quinto trabajo por parte de los británicos, espero que las canciones estén más pulidas. Entonces no importará el formato.