Reseña: Coldplay – Mylo Xyloto

Coldplay es una agrupación que hizo historia. Con una serie de discos que, guste o no, logró llegar a la audiencia y millones de fanáticos en todo el mundo la formación liderada por Chris Martin a la cabeza comenzó a evolucionar y después de dos primeros álbumes con himnos como "Yellow", "Trouble" o "God Put a Smile upon Your Face" comenzó a experimentar con sintetizadores y, años más tarde, llegaron X&Y y, su último disco, Viva la Vida or Death and All His Friends.

Con una producción que estuvo de la mano de Brian Eno su último disco llegó en el año 2008 y, tres años después, muchos están esperando ansiosos el lanzamiento de Mylo Xyloto, del cual les venimos hablando hace mucho y que se trata de una producción conceptual que cuenta a través de sus canciones de la huída de una pareja en busca de la tranquilidad para poder amarse en paz y que, incluso -aunque no lo creo-, podría tratarse de la última producción de Coldplay.

De Mylo Xyloto se sabe bastante y de hecho tuvimos la posibilidad de escuchar una que otra canción que primero se filtró -o que filtraron- y después se terminó presentando el video. Hablo de "Every Teardrop is a Waterfall" que se trató del primer single, "Paradise", el segundo y, finalmente, la filtración de "Princess of China" que fue el track que grabaron junto a Rihanna. Ahora, si bien el disco se lanzará oficialmente el 24 de octubre, la espera para los ansiosos fanáticos dejó de existir porque el disco se terminó filtrando, como sucede con prácticamente todas las obras muy esperadas hace ya años.

Al haber escuchado Mylo Xyloto sólo se me ocurrió la palabra evolución y entendí perfectamente por qué motivo Chris Martin viene haciendo referencia en relación a la producción como culminación de su obra y de la mejor grabación que hizo Coldplay hasta ahora. No sé si es la mejor, porque eso ya es cuestión de gustos, pero lo que es cierto es que aquí hay un poco de todo. Hay un poco de Parachutes, hay un poco de A Rush of Blood to the Head, un poco de X&Y y también de Viva la Vida or Death and All His Friends.

Hay evolución.

Mylo Xyloto tiene de todo. Tiene canciones de amor que lograrán emocionar a los más fanáticos que amen la voz de Martin y también tiene muchísimo de estadio. No necesito esperar para que Coldplay empiece a dar sus presentaciones por todo el mundo para ver a miles y miles de personas en diferentes estadios coreando con todas sus fuerzas y emoción "Every Teardrop is a Waterfall" o "Don't Let It Break Your Heart".

La experimentación también tiene un lugar y está presente en canciones como la que le da nombre a la producción, "M.M.I.X." o "A Hopeful Transmission" que funcionan como si se trataran de separadores de libros. Uno separa la nada, el no-sonido, del comienzo de la producción; el otro parte a la mitad la producción con un sonido estático y casi imperceptible que dura casi un minuto y que da lugar al comienzo de lo que es el primer single; y el último funciona como si se tratase de un preludio anunciando que el fin está llegando.

Nos damos cuenta de que la cosa cambió mucho desde el principio, cuando después de la intro que es "Mylo Xyloto", arranca "Hurts Like Heaven". Es una canción rápida, nada común en la discografía de Coldplay hasta ahora y con muchísima onda que grita "Don't let 'em take control!". Una batería potente que marca el ritmo del resto de lo instrumentos y una progresión que poco a poco va metiéndose en la canción en forma de órgano, synthe y un piano clásico a cargo de Martin que hará bailar a todos y que termina en una canción con sonidos muy voladores y una onda espectacular. Comenzar así es comenzar con un sabor de boca muy bueno.

"Paradise" no es nuevo y sus acordes ya nos suenan como si fueran conocidos de siempre. Un coro repetitivo en el que Chris Martin juega con la voz. Esta será otra de las canciones que todos corearemos cuando estemos frente a la agrupación aplaudiendo. Otro de los himnos y una de las más potentes que encontramos en todo el disco que da lugar a "Charlie Brown" que empieza con unos sonidos extraños en Coldplay y que, poco a poco, va naciendo como canción y empieza con una fuerza increíble.

"Us Against The World" y "U.F.O." son dos canciones que recuerdan al viejo Coldplay cuando escribían canciones tranquilas y en las que se podía ver al grupo más relajado, confiando sólo en los instrumentos que tocaron durante toda su vida y sin hacer incursión en nuevos sonidos relacionados a la música electrónica. No está mal. Es bueno bajar un poco, recordar las raíces y darles un gusto a los fanáticos amantes de los primeros discos de la banda.

"Princess of China" es otro de los momentos fuertes del disco. Acá, como sucede siempre que se pueden ver grandes cambios en las bandas, probablemente no habrá grises. Se dividirán los que amen la canción y los que la odien. La realidad es que no parece Coldplay. Acá podemos escuchar un tema con mucha electrónica y Rihanna de fondo coreando. Un órgano sintetizado, una guitarra repetitiva y unos beats que parecen de una canción que, así original como viene, podría tratarse de un remix.

La mejor balada de Mylo Xyloto, particularmente, me parece que es "Up in Flames" justamente porque hacen lo que saben hacer a la perfección. Viene de la mano de una lírica poética donde Martin dice que todo está terminado y que, esta vez, sabe perfectamente que se fue. Muy triste pero, al mismo tiempo y como sucede con muchas canciones que podrían deprimir hasta al más alegre de todos, bellísima.

El final se acerca pero la producción no deja de subir. El anteúltimo track se trata de "Don't Let it Break Your Heart" y es una de las mejores de todo el disco. Un tema volador que empieza muy arriba y que, si bien parece que en algún momento tendrá que tranquilizarse un poco, no lo hace. Un coro precioso, un sonido espectacular y unos gritos de Martin pidiéndole a ella que vuelva y que no les permita que rompan su corazón.

Conclusión

8/10

No es raro ver por qué lo integrantes de la agrupación, desde lo visual, quisieron darle muchísimo color a Mylo Xyloto. Esta producción está repleta del mismo. Es una pintura feliz, una pintura de amor llena de lugares bellos y, al mismo tiempo, tristes pero que desembocan en un lugar feliz.

El último disco de la agrupación británica quizás no les guste a los amantes más conservadores de la banda que preferirían que siguieran haciendo las baladas que fueron presentando a través de su obra pero, sin lugar a dudas, es probablemente uno de los mejores discos que hicieron. Junto a la ayuda en la producción de Brian Eno, Martin y compañía lograron una producción completa, llena de subidas y bajadas que no deja de sorprender ni un momento. Pudieron respetar su sonido y, también, innovar en su sonido. Pocas bandas logran hacerlo.

Fecha de lanzamiento: 24/10/2011
Discográfica: Parlophone
Compra el disco: Web de la banda
Tres canciones destacadas: "Hurts Like Heaven", "Charlie Brown", "Don't Let It Break Your Heart"