Reseña: Jens Lekman – An Argument with Myself

La primera vez que escuché a Jens Lekman fue en el 2004 gracias a los Kings of Convenience. Y es que si eras fan de ellos seguramente escuchabas a buena parte del movimiento indie de la época y por lo mismo, era inevitable no conocer a este sueco de voz profunda y armadura brillante que utilizaba su única llamada en la cárcel para dedicarle una canción a alguien en la radio.

Mucho ha pasado en la vida musical y personal de este cantante desde esos tiempos en los que usaba miles de samples (siguiendo la moda impuesta por The Avalanches) y cantaba sobre encontrar chicas en otros países. El músico no sólo se mudó a Australia, abandonando su natal e invernal Gotemburgo; además, comenzó su jornada hacia sonidos más alegres y orquestales, un camino inaugurado con su segunda placa, Night Falls Over Kortedala del 2009, y que ahora ha continuado con su más reciente lanzamiento, un EP titulado An Argument with Myself.

De este disco sabemos que son tracks que el sueco descartó de lo que será su nueva producción (todavía sin nombre o fecha de salida) por sonar demasiado diferentes al resto de las canciones. ¿Será entonces que el músico planea volver a la vibra tristona y melancólica de sus primeros lanzamientos? Porque el EP, al menos sónicamente, suena por momentos dulce, por momentos alegre, y decididamente mucho más gentil que sus anteriores intentos.

Además está el hecho de que la producción ha mejorado enormidades, especialmente si la comparamos con la de sus primeros EP's, algo que realmente no sé si es bueno o malo pues la falta de una producción "súper profesional" era una de las características de su música y que te permitía considerarlo como alguien de tu familia más que como sólo un cantante. En este caso los samples suenan más prístinos, la batería más redondeada, la guitarra alegre, las cuerdas envueltas en mermelada de piña.

El sonido también se ha ampliado para recibir nuevos ritmos como la conga, utilizada en medio de acordes festivos para adornar el track que le da título al disco y que representa una discusión consigo mismo en un lugar de residencia extraño, con las iniciales de "ella" en el pétalo de una flor guardada en el bolsillo. También tenemos al pop puro y pegajoso de "Waiting for Kirsten", tema cuya historia comenzó hace ya algún tiempo, cuando la actriz declaró públicamente su amor por este cantante. Así, Jens descubrió tiempo después que ella estaba en Gotemburgo, lo que (por supuesto) lo llevo a intentar conocerla/acosarla en su hotel.

Sin embargo, lo que comienza como una "frívola" canción a la estrella, termina siendo un tema de descontento ante la situación actual de su ciudad y su país, en el que todo parece estar cambiando, incluso las antes inexistentes filas VIP. Con un ligero sabor al pasado pero igualmente pop y adorable encontramos después "A Promise", tema dedicado a un amigo enfermo (real o imaginario, con Jens nunca se sabe) a quien el cantante hace la promesa de llevarlo a conocer a las mujeres más hermosas del mundo en Chile cuando se recupere.

La trompeta abre marcial "New Directions", un tema que el músico ya venía tocando desde 2009 más o menos, aunque para esta ocasión le ha dado un ritmo por momentos rap, por momentos electrónico, por momentos jazz, que suena bien pero a mi francamente me dejó anhelando la versión descarnada. El disco termina con el ritmo de reggae que acompaña a "So This Guy at my Office", una canción de sabor a playa con los mismos coritos femeninos que el resto de las canciones pero que también conserva su personalidad juguetona y amorosa.

Ritmos variados pero inmersos en el pop, momentos de playa y momentos de reflexión, pero todo con melodías ricas en detalles, animadas y extra azucaradas, es en suma lo que nos ofrece Jens Lekman en este nuevo intento. Sin embargo, hay que decir que, aunque su sonido obviamente está iniciando una nueva ruta por el camino de la alegría, sus letras demuestran que este sueco es sin duda uno de los mejores compositores del indie actual.

Y es que hay muchos músicos que pueden componer buenas canciones, pero pocos logran contar historias con el encanto de Jens; especialmente porque él, a diferencia de muchos de sus pares que insisten en ni siquiera revelar la razón detrás del título de sus canciones, canta con el corazón en la mano, haciendo que sus historias sean interesantes y atractivas, aunque hablen de cosas nada espectaculares, especiales, o incluso un poco tristes. Lekman es de hecho un experto en utilizar la carta del eterno "no ganador" de manera tan linda que es imposible que no te caiga bien, especialmente con esa voz tan única.

8/10

No obstante, este EP podría no convencer a sus fans más recalcitrantes, pues el contraste entre los temas soleados y sus letras reflexivas es un poco extraño para oídos ya entrenados en sus desventuras. Al final, el EP cumple con su cometido de ayudarnos a paliar la espera por ese nuevo disco y regalarnos algunas canciones inéditas de Jens, aunque creo que sólo un par de éstas aspiran para convertirse en clásicos de su discografía. Sin embargo, es un placer escuchar a Jens de nuevo y, a pesar de todo, es imposible no sentirse impulsado, luego de poner este EP, a hacer una revisión de su discografía. Recomendado para fans incondicionales, pacientes de oídos atentos y enamoradizos fáciles.

Fecha de lanzamiento: 19/09/2011
Discográfica: Secretly Canadian
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Tres canciones destacadas: "So This Guy at my Office", "Waiting for Kirsten", "An Argument with Myself"