Reseña: M83 – Hurry Up, We’re Dreaming

Un álbum doble es una prueba de fuego para cualquier artista, de hecho, la gran mayoría no salen bien librados de este tipo de aventureros intentos. Claro, está el grandioso álbum de los Smashing Pumpkins para probar lo contrario, pero hasta esa maravilla de 28 canciones tenía sus momentos bajos, y la verdad es que los tiempos en los que un artista podía vender más de 10 millones de copias de un disco de formato poco convencional han pasado hace mucho. Sin embargo, la ambición de los músicos sigue ahí.

Fue de hecho el álbum de los Pumpkins una de las cosas que llevó a Anthony Gonzalez a decidirse para crear un álbum doble, armado a partir de recuerdos de su niñez y juventud; un pasado que, engrandecido por el tiempo siempre luce, y lucirá, en maravilloso tecnicolor.

De esta manera nació Hurry Up, We're Dreaming, la nueva entrega de su banda M83, un grupo más bien concebido como colectivo inserto en los géneros del shoegaze, el dream pop y un poco de electrónica. Sin embargo, con esta nueva producción la banda y su líder han dado un paso más allá en la experimentación sonora, pues le han dado todavía más peso a los sintetizadores y aparatos electrónicos, utilizando incluso la voz de Anthony, modificada a partir de diversos aparatos, como un instrumento más.

También han utilizado voces como la de Zola Jesus, quien abre junto a Gonzalez la producción en "Intro", un tema que crece lento y que desde sus primeros acordes nos demuestra que estamos a punto de embarcarnos en un viaje fenomenal. Desde aquí es notorio asimismo el atrevimiento del músico, quien ha decidido cantar alto y fuerte en esta ocasión.

El álbum está construido a la manera de un diario inter-espacial, en el que el protagonista (y nosotros por añadidura) viaja a diversos mundos cual si de una película de ciencia ficción se tratara, pero no de esas que se producen hoy en día, sino de una realizada hace algunas décadas, con el tecnicolor al máximo y los botoncitos falsos brillando en todo su esplendor.

El disco tiene diversos momentos, desde aquellos en los que la acción se dispara como en "Reunion", melodía que suena como una canción ochentera de Génesis pero en un mundo alternativo, con el joven Gonzalez a punto de subirse a la nave espacial para iniciar el viaje intergaláctico. O "Raconte-Moi Une Historie", en la que el niño Gonzalez se inspira (o al menos eso creo yo) en Homero Simpson, contándonos una historia en la que habla de besar (o lamer) un sapo para cambiar su mundo a través de un acorde de sintetizador repetido al infinito y la risa interminable. Su par en el segundo disco "Year One, One UFO", sigue la misma tónica juguetona aunque con más instrumentos de principio a fin.

Aquí también encontramos melodías como "Claudia Lewis", con un súper producido teclado intermedio en forma de sólo que remite a Back to the Future, capas interminables de sonidos sintetizados además de una que otra guitarra eléctrica; rarezas sonoras y ambient como "This Bright Flash", y tracks medianos como "Steve McQueen" o "Echoes of Mine".

El disco también cuenta con breves pausas para observar la tierra de lejos, construidas a partir de reverberantes sintetizadores y melancólicos pianos como "Where The Boats Go", "Another Wave From You", "Fountains" o "When Will you Come Home"; o de instrumentos más acústicos e insertos en el ambient pop como "Soon, My Friend" o "Wait", una belleza de cinco minutos de final épico y sobresaliente. Otras, como "Train to Pluton", suenan como si estuviéramos embarcando nuestro equipaje, listos para tomar el tren galáctico a Plutón; mientras que en temas como "My Tears are becoming A Sea", una especie de órgano grandilocuente nos da la bienvenida a un nuevo planeta que nos absorbe con toda su vegetación y nos llena los ojos de un nuevo planeta. La belleza de mundos lejanos también se refleja en "Splendor", en donde son las voces, de diversos tamaños y colores, las que llevan la melodía de suaves tonos melancólicos.

Asimismo hay momentos para el baile como "Midnight City", en los que el grupo presume nuevos instrumentos agregados a la mezcla como el saxofón en forma de solo que termina esta canción y las voces de Anthony en primera fila; o "New Map", que trabaja de la misma manera sólo que inserta en el rock más que en la electrónica.

Así, después de 1.20 horas, "Outro" cierra el viaje espacial de la misma manera en que lo comenzó, con acordes sostenidos y amplias vocales que permiten colgar así el letrero de "fin" y dar inicio a los créditos de esta aventura espacial que corta de repente como si de un video casero se tratase. El resultado es un álbum de hechuras legendarias, múltiples capas llenas de voces, sintetizadores e instrumentos como la guitarra, el bajo, la batería, el saxofón, cuerdas y metales que sirven por momentos de descanso auditivo ante los omnipresentes teclados.

Porque esta es una placa electrónica sin duda, a pesar de sus momentos rock y ambientales, construida a partir de un instrumento que obviamente representa la facilidad e inmediatez para Gonzalez. La producción saturada también está presente cortesía de Justin Meldal-Johnsen, quien ha trabajado con gente Beck y Nine Inch Nails y que seguramente ha de haber aportado algo de ruido a la mezcla.

Hay que decir que, como cualquier álbum doble, este disco tiene momentos muy cansados, especialmente al final, pues después de un rato el viaje puede convertirse en algo un poco aburrido. Sin embargo, no se llega nunca al tedio pues está balanceado de manera que tracks más movidos entren después de los temas lentos, logrando así una combinación sonora que nos lleva lo mismo en un asiento de tren a través de las estrellas que a correr en medio de selvas plutonianas y plantas gigantes.

8/10

Aquellos aficionados al sonido ambient de anteriores intentos extrañarán la acústica en esta ocasión, pues es un hecho que Anthony buscó la saturación y grandilocuencia por encima de todo. Al final, este definitivamente es un disco para fans del grupo y buscadores de aventuras con oído paciente. También para aquellos aficionados a los viajes de ciencia ficción y exploradores del formato sonoro. ¿El mejor disco de M83? Yo realmente no lo creo, sin embargo, sí creo que, a su manera, este es definitivamente el "Mellon Collie..." de Anthony Gonzalez y su grupo: una excursión de tonos legendarios y sueños de colores saturados que en su belleza demuestra la importancia de la valentía a la hora de embarcarse en un viaje musical.

Fecha de lanzamiento: 18/10/2011
Discográfica: Mute Records
Compra el disco: en su web.
Escucha el disco: en Grooveshark.
Tres canciones destacadas: "Intro (featuring Zola Jesus)", "Wait", "Midnight City"